Tema Central – “El proyecto de extracción de agua del lecho en el río Cauca es pionero en Sudamérica” Juan Diego Flórez

“El proyecto de extracción de agua del lecho en el río Cauca es pionero en Sudamérica”
Juan Diego Flórez
Gerente de EMCALI

Antes de que la misión El río Cauca visita al río Magdalena partiera a la ciudad de Honda (Tolima), el actual gerente de EMCALI, Juan Diego Flórez, concedió esta entrevista a La Palabra, en la que nos habla sobre el proyecto cuyo primer módulo se está construyendo en Puerto Mallarino, y también sobre las ventajas de darle agua a Cali y a muchas ciudades ribereñas del Cauca y el Magdalena.



Por: Equipo La Palabra




Juan Diego Flórez, gerente de EMCALI.
Foto: https://bit.ly/3FERyP0


La Palabra (L.P.): ¿Cuál es la importancia que usted le da como gerente de Empresas Municipales de Cali a esta obra? ¿Qué proyección cree que va a tener para los demás municipios del país que requieren resolver un problema fundamental como lo es el del agua?

Juan Diego Flórez (J.D.F.): El proyecto de filtración del lecho del río es un proyecto que, primero, es pionero en Sudamérica. No existe otra experiencia como la que estamos desarrollando en ninguna latitud de esta parte del continente. Hay experiencias previas en México y en Estados Unidos, pero cada una de estas experiencias va muy de la mano con la caracterización de la fuente de agua, es decir, que un lecho de río que se aplique en algún otro país y en otro río, no tendrá las mismas características ni el mismo comportamiento del que apliquemos en Colombia porque los afluentes son diferentes, los sedimentos son diferentes y la carga que trae el río para cargar es muy diferente entre una y otra, incluso los caudales y los niveles.

Así que es una experiencia única y es muy importante para Colombia y para la región porque de esta ingeniería, de este aprendizaje, se van a desprender las posibilidades de que otras latitudes asuman proyectos particularmente similares que pueden garantizar agua clarificada a muy bajo costo, de una manera natural y eficiente, lo cual reducirá los costos de potabilización en el futuro, y además de eso eliminará, por lo menos en Colombia, con la regulación de gran parte del tratamiento de lodos que son derivados del proceso, lo cual es una ayuda para todos los operadores de servicios públicos.

L.P.: Usted tiene una íntima relación con la Universidad del Valle, es egresado. Valdría la pena que nos contara cómo ha sido ese proceso de relación entre la gran empresa prestadora de los servicios de agua de la ciudad y la propia Universidad del Valle junto al Instituto CINARA, con los ingenieros que han estado participando en este proyecto.

J.D.F.: Entre la Universidad del Valle, CINARA y EMCALI hemos convertido una planta de potabilización de agua que se llama Puerto Mallarino, un centro de investigación y de innovación. El aporte de la academía con toda la parte del diseño y de la parte previa de la concepción del proyecto, los recursos de EMCALI, la posibilidad de entendernos y aplicar esos conceptos en un proyecto materializado como el lecho del río, es una de las sinergias más importantes que pueden tener las regiones, propendiendo a que el agua sea cada día un recurso mejor utilizado. Nosotros hemos transformado esa planta, como les digo, en un centro de innovación, queremos que esa planta y este proyecto sean, digamos, un proyecto de mostrar. Hemos invitado e invitaremos a las facultades de Ingeniería Sanitaria e Ingeniería Civil de la comarca para que puedan traer a sus estudiantes, no solamente para conocer el proceso en la teoría sino en la construcción. Por aquí también hay una construcción bastante compleja que hay que desarrollar y que la gente tenga esa oportunidad de asumir esos conocimientos desde la investigación, desde el desarrollo del proyecto y los pueda poner en práctica más adelante.

L.P.: En cuanto a la obra misma que ya se está realizando, que visitamos recientemente con algunos ingenieros de ustedes, con los constructores y algunos profesores de Univalle, de la Facultad de Ingenieria y su Instituto CINARA, ¿qué nos puedes contar sobre el desarrollo y el estado de la obra?

J.D.F.: Es una obra que avanza muy bien dentro de nuestro cronograma en la fase inicial. Es un proceso de construcción complejo, no es un proceso fácil debido a que la característica de los suelos, que de cierta manera están muy cercanos al Jarillón del río y tienen algunos potenciales de licuefacción, que algunos tienen arcillas en él. Tratar con cuidado implica una gran evolución en el proceso de construcción, tabla destacados para aislar parte de la obra, excavaciones en un sitio que es muy cerca al río, el hincado mismo del pozo de concreto es toda una obra muy artesanal, a pesar de que hay muchas máquinas que hoy logran suplir muchas de las necesidades constructivas. Por tanto, es proceso bastante particular y dispendioso hincar un pozo de 6 metros de diámetro a 30 metros de profundidad e ir sacando la tierra. Entonces, el mismo proceso constructivo vale la pena referenciarlo y que estudiantes y otros constructores tomen nota de cómo se ha venido realizando ese proyecto, porque definitivamente no hay imágenes previas de la construcción de un pozo como estos. Las imágenes que hemos conseguido son imágenes de hace 30 años en México.

L.P.: En cuanto a los costos, recordamos los primeros debates que se hicieron para la obra, en la administración anterior, y era claro la viabilidad de esto, las experiencias internacionales que se fueron a ver. Por ejemplo, la de que se dio en Kentucky lleva al tema de los costos, que se trata de un tipo de solución muchísimo más barata que cualquiera de las tradicionales. Háblanos de esto, de los costos actuales y lo que se proyectaría en caso de que se complete todo el proceso.

J.D.F.: Este pozo es capaz de tratar cerca de 700 litros por segundo, eso es lo que la teoría nos indica, Y nosotros esperamos que una vez esté construido y funcionando, podamos determinar si esos 700 litros por segundo son teoría o son realidad. Siendo una realidad, que es lo que todos esperamos, e incluso más, podríamos llegar a los 1000 litros por segundo o al metro cúbico por segundo. Nosotros creeríamos que esta solución, que cuesta inicialmente 30.000 millones de pesos, debería replicarse para tener más capacidad de tratamiento.

Hoy la red baja de Cali trata 7 metros cúbicos por segundo o 7.000 litros por segundo, es decir que este pozo suple el 10% de esta capacidad, pero también tenemos que tener en cuenta que cuando esté funcionando, los costos de tratamiento en un año para poder garantizar que el agua esté bien, pueden ser alrededor de 2.000 o 3.000 millones de pesos anuales, es decir, que muy rápidamente en el tiempo, solamente reduciendo los costos de potabilización, lo que son el cloruro férrico, los insumos químicos, el cloro, etc., vamos a tener la recuperación financiera del proyecto. Además, tiene dos ganancias adicionales: la primera es que lo que tratábamos o hacíamos como tratamiento a través de químicos, hoy lo va a hacer un lecho filtrante rocoso natural, lo cual es de mejor calidad y de mejor presentación para nuestro habitantes. Deberíamos en el futuro abandonar la cloriración del agua como elemento sustancial de tratamiento; y el segundo es que la reducción de los lodos que quedan después de un proceso de potabilización con químicos, puede ser del orden de las 140 toneladas diarias, por lo que tratar esas 140 toneladas diarias para una empresa de servicios públicos necesita una gran cantidad de recursos y de logística para poder disponerlos muy bien a través de lo que indica la ley ambiental hoy en día. Entonces, cuando hacemos este proceso del pozo o del lecho de río, reducimos en un 95% esos lodos que se producen y ese valor que dejaremos de pagar por los lodos podría ser también la posibilidad de generar nuevos pozos hacia futuro, para poder tratar de garantizar que toda la red baja que depende del río Cauca utilice este sistema.




La planta de potabilización de Puerto Mallarino abastece al 60% de los caleños.
Foto: https://www.elpais.com.co/contenido/emcali-asegura-el-agua-del-futuro.html


L.P.: Desde Univalle se está adelantando un proyecto muy interesante de dialogar con el río Magdalena, vamos con una comisión de CINARA y con los estudiantes del taller de La Palabra para dialogar con expertos de allá. Quisiéramos que nos digas qué podría ofrecerle al río Magdalena esta experiencia, dijéramos, desde el Cauca. ¿Cuál podría ser el mensaje de esto para los pueblos del río Magdalena?

J.D.F.: El primero es que los invitaría a que vean el proceso constructivo, a que lo detallaran, a que fueran parte presente del desarrollo que se está haciendo, porque queremos transferir este conocimiento a otras latitudes. Lo segundo es que hay que tener una muy buena caracterización del agua que se va a tratar porque tal vez las condiciones del río Magdalena son diferentes a las del río Cauca, la clase de sedimentos que lleva, el caudal y la velocidad que lleva, el alto del río contra el lecho son características muy diferentes que hay que estudiarlas muy bien para poder lograr un excelente pozo filtrante. Tercero, investigar muy bien las características del suelo, pues estos proyectos necesitan que en el suelo en el que se van a anclar sea el indicado, pues van a permanecer muchos años y las galerías por donde toma el agua debajo del lecho son susceptibles a los movimientos de la tierra, así que hay que escoger muy bien el sitio para que la sísmica y la geotécnica permitan que el proyecto se desarrolle con continuidad durante los 20 o 30 años de vida del pozo. Y por último, decirles que este es un proyecto de una tecnología que apunta a la reducción de los sedimentos de los ríos que, y en este caso son muy parecidos, llevan una carga contaminante o una carga de sedimentos muy alta de nuestros ríos, de donde tomamos agua, pero que es un proceso o un proyecto que suele ser exitoso. Ha sido exitoso en otras latitudes, va a ser exitoso en Colombia y muy seguramente es el futuro de la filtración natural, para darles agua y suplir a los habitantes con agua de muy buena calidad.

L.P.: En relación a la obra, ¿cuándo empezarán los caleños a beber de esa agua filtrada que nos da el río en su lecho?

J.D.F.: Es un proyecto que dura 20 meses y empezamos realmente hace unos 5 meses, por lo que yo creería que a inicios del 2023 deberíamos estar operando este primer pozo.

L.P.: Para finalizar, queremos preguntarle sobre las futuras investigaciones que amerita el río Cauca y su recuperación, no solamente para sacar agua de su lecho, de su fondo, sino digamos, en general las necesidades que se tienen con un río que es el que siempre le va a garantizar el agua a la ciudad de Cali. ¿Qué sigue? ¿Qué hay qué hacer?

J.D.F.: Esperamos seguir relacionándonos con el CINARA y con la Universidad en dos aspectos. El primero de ellos es que debemos realizar una investigación en donde habrá más actores como la CVC, algunos gestores ambientales que permitan establecer la relación entre el lecho del río y el acuífero filtrante debajo de la tierra, porque esa relación no la conocemos hasta el momento y sería una relación muy sana entender si esa agua filtrante del lecho abona al acuífero de recarga o todavía hay capas que lo impiden. Eso en cuanto a una primera investigación que nos daría mucha luz y mucho margen sobre cómo operar en el futuro. El segundo, claramente, es que estamos intentando determinar, de una vez, la siguiente etapa de este proyecto. Tal vez filtración del lecho del río 2, para hacer un pozo gemelo o para hacer dos pozos gemelos hacia el futuro, e intentaremos dejarlos diseñados para que la empresa pueda seguir haciendo este tipo de inversiones.

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