Tema Central – ¿Cómo el Covid-19 infectó a la economía global?

¿Cómo el Covid-19 infectó a la economía global?


Por: Isabel Tamayo
Estudiante de Economía




Foto: https://www.globalizacion.ca/coronavirus-y-recesion-economica-mundial/


A finales de diciembre de 2019, la Organización Mundial de la Salud (OMS) fue informada sobre una cuestión de salud pública originada en la ciudad china de Wuhan: El Covid-19, un virus que se extendía rápidamente entre los habitantes de la séptima ciudad más grande del país. Desde la identificación del coronavirus hasta el presente, mediados de marzo de 2020, según información recopilada por el Centro Johns Hopkins de Ciencia e Ingeniería (mapa interactivo que se actualiza minuto a minuto sobre casos del virus), se han registrado más de 155.000 casos a nivel global cuyos focos principales se encuentran en China, Italia, Irán y Corea del Sur. A la fecha, en Colombia se registran 34. “Hemos evaluado que el Covid-19 puede caracterizarse como una pandemia”, declaró Tedros Adhanom, director de la OMS, el pasado miércoles 11 de marzo.

El coronavirus no pudo haber escogido mejor momento para el brote. China se encontraba a vísperas del Año Nuevo Lunar, una celebración donde millones de habitantes viajan desde el extranjero y a través de China para reencontrase con sus allegados y disfrutar de las festividades. La alarma de contagio supuso un fuerte shock para el sector turístico. La demanda global por viajes y vacaciones se desplomó dramáticamente. Según Francisco Coll Morales, analista del foro de Turismo Mundial, “La caída en el precio de los boletos de aerolíneas a nivel global está entre un 15% y un 30%”. Según cifras del Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC), este sector representa un 10,4% del crecimiento económico mundial, por lo que una afección del mismo no supone únicamente un mal momento económico para las aerolíneas que podrían perder hasta $113.000 millones de dólares, según la Asociación Internacional del Transporte Aéreo (IATA). Supondría una contracción de la demanda de petróleo; del Producto Interno Bruto (PIB) global y la pérdida de millones de empleos generados por el sector, pues es responsable del 10% del empleo mundial (WTTC).

El coronavirus además de generar efectos perjudiciales sobre la salud pública mundial, ha impactado negativamente la salud económica global. Según la consultora de investigación económica Capital Economics, “La propagación (del Covid-19) costará a la economía mundial más de 280.000 millones de dólares en los primeros tres meses del año, poniendo fin a un periodo de crecimiento mundial de 43 trimestres’’. Acontecimientos como la incertidumbre del sector turístico; la caída de la producción de bienes y servicios por parte de China y los países afectados; el desplome del precio del petróleo y el colapso del mercado bursátil, sugieren un panorama preocupante. Según Jeffrey Frankel, profesor de la Universidad de Harvard, ‘‘Estamos muy cerca de una recesión global”. La academia ya ha comparado la situación actual con la crisis del 2008, e incluso con el crack de 1929.

La economía actual no estaba preparada para enfrentar una crisis de semejante magnitud. Tal como un efecto dominó, la propagación del virus pasó de perturbar las fibras económicas más pequeñas (las personas), para expandirse dañando un entretejido mucho más amplio (la economía de los países afectados). Ante las circunstancias, el Fondo Monetario Internacional (FMI) puso a disposición más de $50.000 millones de dólares con el objetivo de que países de ingreso bajo (Ghana, Sierra Leona, República Democrática del Congo, por ejemplo) e ingreso medio (Colombia, Ucrania, Azerbaijan, por ejemplo) puedan afrontar la crisis. El FMI, a su vez, invita a los países a mantener la calma y aplicar “políticas de estabilidad monetaria y financieras correctas para atenuar el efecto económico ante la incertidumbre generada por el COVID-19.” (Tobias Adrian, asesor financiero y director del Departamento de Mercados Monetarios y de Capital del FMI)


El coronavirus ha impactado negativamente la economía global a través del efecto dominó que supuso la interrupción del transporte y la producción en el país de origen del brote, China, fábrica del mundo, pues el país representa el 18% del PIB mundial
Foto: https://www.infobae.com/america/mundo/2020/03/16/la-produccion-industrial-de-china-cayo-por-primera-vez-en-casi-30-anos-por-la-epidemia-de-coronavirus/


Covid-19 infecta al sector petrolero: ¿Cómo el virus influyó en la guerra de precios?

A finales de enero, el gobierno chino decidió poner en cuarentena a Wuhan y otras localidades, confinando a 20 millones de personas. Una decisión difícil, pues según Philippe Waechter, director de análisis económico de Ostrum, ‘‘Wuhan es un centro industrial y de transporte que se ha visto impulsado por el reciente auge del mercado automotor en China”. La medida involucró el cierre temporal de algunos establecimientos comerciales y la parálisis del transporte general. Según Bloomberg Economics, a finales de febrero las fábricas chinas producían al 65% de su capacidad total, pues según Katie Prescott, especialista en el tema para la BBC, ‘‘las empresas dependen de los 300 millones de trabajadores que migran de una ciudad china a otra, un tercio de los cuales todavía no están trabajando debido a las cuarentenas implementadas’’.

La contracción de la producción china generó naturalmente una disminución de la demanda de energía, lo cual impacta al mercado internacional del petróleo de forma negativa. Según la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), la demanda mundial de petróleo en 2020 se reduciría en un 19%. Bajo ese panorama, iniciando marzo, la OPEP se reunió con uno de sus aliados, Rusia (uno de los mayores oferentes de petróleo junto con Estados Unidos), con el objetivo de recortar la oferta de petróleo en 1.5 millones de barriles diarios para mantener los precios que ya habían presentado una disminución del 20% en lo que iba del año – no atribuible al coronavirus-. No obstante, Rusia no aceptó la propuesta.

“Desde el 1 de abril nadie tiene la obligación de recortar la producción”, dijo el Ministro de Energía ruso, Alexander Novak. Según Mikhail Leontyev, secretario de prensa de la petrolera rusa Rosneft, tal estrategia solo beneficiaría a EE.UU: “Simplemente carece de sentido. Estamos renunciando a nuestros propios mercados, sacando el petróleo barato árabe y ruso para dejar espacio al caro petróleo de esquisto de Estados Unidos y garantizar la eficacia de su producción (…) Nuestros volúmenes simplemente son reemplazados por los de nuestros competidores. Eso es masoquismo”. La ruptura entre la OPEP y Rusia generó una guerra de precios que supone una sobreproducción de petróleo que nadie comprará, cuyas consecuencias se sienten en la caída de los precios del crudo (el precio del barril de crudo Brent referencia europea, el pasado lunes 9 de marzo se cotizó en 33,36 dólares, el menor precio registrado desde la Guerra del Golfo, en 1991), el colapso de los mercados bursátiles del sector y la moneda depreciada de países cuya economía depende en gran medida del sector primario. El 12 de marzo de 2020, el peso argentino perdió 33,84% de su valor frente al dólar; el peso chileno 21,94%; el real brasilero 20,77% y el peso colombiano 20,28%.

Covid-19 trasciende fronteras: El coronavirus contagia al mercado bursátil

Según Borja Rivera, profesor de la EAE Business School, España, las bolsas son un reflejo psicológico de la sociedad. El pasado lunes 9 de marzo, los inversores entraron en pánico ante la guerra de precios emprendida por Rusia y la OPEP. Los índices de bolsa se desplomaron alrededor de un 5% equiparándose con el ‘‘lunes negro’’ de la crisis del 2009, de 1987 e incluso de 1929. Se especula que el gobierno chino aprovechó esta situación para hacerse con el 30% de las acciones de empresas europeas y estadounidenses con sede en China. No obstante, ninguna fuente confiable lo ha verificado. Si el lunes había golpeado al mercado bursátil, el jueves 12 de marzo le superó por completo ante la declaración de la OMS calificando al coronavirus como pandemia. Los inversores se sumergieron en un grave pánico ocasionado por el temor a las consecuencias económicas del conoronavirus. Los principales índices bursátiles como el Dow Jones de Industriales, el S&P 500 o el Nasdaq 100, se desplomaron alrededor de un 20% en un mercado bajista el cual tuvo que suspenderse durante algunos minutos para evitar un colapso mayor. De esta manera, empresas dedicadas al turismo, a las telecomunicaciones, a la tecnología y al sector automotriz perdieron millones de dólares en cuestión de minutos, mientras que empresas dedicadas al entretenimiento online –como Netflix-, teleconferencias –como Zoom-, a la producción de tapabocas o gel antibacterial y a las farmacéuticas involucradas en el desarrollo de una posible vacuna, se cotizaron al alza.

En conclusión, el coronavirus ha impactado negativamente la economía global a través del efecto dominó que supuso la interrupción del transporte y la producción en el país de origen del brote, China, fábrica del mundo, pues el país representa el 18% del PIB mundial. La disminución de la demanda china por energía generó de forma indirecta una guerra de precios del petróleo que conllevó a una crisis bursátil que no se vivía desde 1987. Según la Conferencia de las Naciones Unidas para el Comercio y el Desarrollo (UNCTAD), ‘‘el costo de la crisis podría ascender a $2 billones de dólares. La duración y la profundidad de la crisis dependerán de tres cosas: cuán lejos y cuán rápido se propagará el virus; cuánto tiempo pasará antes de que se encuentre una vacuna y qué tan efectivos serán los gobiernos para mitigar el daño’’.




La disminución de la demanda china por energía generó de forma indirecta en una guerra de precios del petróleo que conllevó a una crisis bursátil que no se vivía desde 1987.
Foto: https://israelnoticias.com/editorial/guerra-rusia-arabia-saudita-precio-petroleo/

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