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EPM el único responsable de la tragedia de Hidroituango


Por: Fernando Guerra Rincón
Economista, investigador del CENPA, Universidad del Valle




Represa Hidroituango, ubicada a unos 170 kilómetros de Medellín.
Foto: https://laotracara.co/destacados/nueve-desafios-legales-para-hidroituango-alerta-maxima/


Contrario a como pretende demostrarlo EPM, basado en que las aguas de la represa por fin se deslizan por el vertedero aguas abajo de la presa, para llenar el cauce del rio Cauca y conjurar la última crisis, el drama de esta obra de ingeniería, de emergencia en emergencia, desde abril del 2018, no acaba de pasar y no ha superado fases críticas.

Solo hacia el segundo semestre de este año, según técnicos del conglomerado, después del vaciamiento de la casa de máquinas, centro neurálgico del proyecto, inundada a marchas forzadas para evitar el colapso de toda la infraestructura, donde se generaría la energía prometida al sistema eléctrico nacional, no se sabrá con certeza si este proyecto será factible, o si por el contrario, colapsa y hay que desmantelarlo. Para el ingeniero Enrique Sinisterra, constructor y responsable de las hidroeléctricas de Salvajina y Anchicaya, docente por veinte años de la Universidad del Valle, Hidroituango no es viable y es muy posible que haya que declararlo en pérdida total.

De confirmase esta hipótesis, que nadie en Colombia está deseando se concrete, esta sería la mayor tragedia ambiental y económica de la historia de Colombia que algunos estudiosos comparan con el desastre de Chernóbil o más grave que Armero. Desde ya, el errático y turbio proceso de construcción de la represa deja perdidas económicas muy serias que comprometen seriamente las finanzas de EPM a quien la calificadora de riesgo Ficth le bajó la calificación a BBB perspectiva negativa, muy cerca de la pérdida del grado de inversión por su alto nivel de endeudamiento, agravada por los insucesos del proyecto; del municipio de Medellín, cuya inversión social depende en grado sumo de los aportes de EPM, del departamento de Antioquia, del Instituto de Desarrollo de Antioquia, IDEA, quien con los réditos de Hidroituango pensaba recuperar el tramo Medellín-La Pintada, del desmantelado Ferrocarril de Antioquia.

Amenaza con producir racionamiento eléctrico a escala nacional con lo cual complica la situación de las familias y de las empresas que en un entorno de competencia reciben una de las energías más costosas de la región y de paso, los usuarios podrían pagar muy caro el atraso o la no entrada de Hidroituango al Sistema Interconectado Nacional (SIN), que se estima en 800 y 1.200 MW de energía firme. El cargo por confiabilidad que pagamos todos los colombianos, mes a mes, en la factura de servicios públicos, podría pasar de los $ 55 por cada kilovatio consumido a $110. Por este rublo, los colombianos hemos pagado 20 billones de pesos, en los últimos diez años, es decir, terminamos financiado a los grandes conglomerados eléctricos. Igual, este estropicio provocado por EPM lo terminaremos pagando todo los colombianos vía tarifas.



Empresas Públicas de Medellín (EPM).
Foto: https://www.portafolio.co/negocios/con-la-venta-de-activos-epm-busca-3-4-billones-519656


La crisis de Hidroituango ha agudizado de forma severa las difíciles condiciones de vida de los colombianos que habitan las riberas del Cauca, los más directamente afectados, pero con implicaciones a lo largo y ancho de sus 1.350 kilómetros donde confluyen, desde el departamento del Cauca hasta el de Bolívar, 183 municipios colombianos, una hoya hidrográfica de 66.300 kilómetros. Los gobernadores de Bolívar, Sucre y Córdoba se han visto conminados a interponer una acción legal contra EPM por los daños causados, su negligencia e irresponsabilidad.

Las malas decisiones técnicas, la improvisación, la falta de previsión, la corrupción, el predomino de la politiquería en las altas instancias de EPM no pueden imputársele a la naturaleza. Los desafíos planteados por la madre tierra, los resuelve la buena ingeniería, desprovista de intereses oscuros y de esoterismo. Si no, la naturaleza cobra. Es lo que ha pasado y lo que pueda pasar con ese proyecto de absoluta responsabilidad de EPM. Veamos:

1. Las comunidades no fueron consultadas. La decisión de construir la represa en un sitio desaconsejado por los habitantes de sus orillas que milenariamente han vivido allí por su generosa prodigalidad y conocen el rio como la palma de su mano. Por su condición de pobreza y de inseguridad el proyecto debió ser consultado hasta en el último detalle con estas comunidades: “Una forma de construir una visión integral del sistema social, ecológico y tecnológico es incorporar más voces en la toma de decisiones. Aquellas de los profesionales de las ciencias sociales, y sobre todo de los potencialmente afectados en el territorio. No para un análisis de impacto convencional, sino para la construcción social del riesgo aceptable como base para decisiones democráticas, transparentes y basadas en el conocimiento. Es la forma de construir resiliencia social y ecológica en los territorios”.

2. EPM, los gobiernos de Antioquia y del municipio de Medellín que se han sucedido a lo largo de la historia de la represa, desdeñaron la opinión de destacados expertos, egresados de la más importante escuela de ingeniería de Colombia, la Escuela de Minas de la Universidad Nacional de Colombia, sede Medellín (1887), quienes advirtieron la existencia en el área de influencia del proyecto de la falla geológica Guácimo. EPM decidió construirla allí, al pie de una montaña que en determinadas circunstancias puede caer sobre la infraestructura, inutilizándola por siempre.

3. La decisión de EPM, contrario incluso a las recomendaciones de un estudio de la Universidad Nacional de Medellín, contratado por la gobernación de Antioquia , de acelerar el ritmo de la obra ante la posibilidad de perder las millonarias retribuciones reportadas por los cargos de confiabilidad por el incumplimiento, por el retraso de las obras, de entregar al sistema 1.200 KW en diciembre de 2018, hicieron que la dirección de EMP precipitara la terminación de la estructura, cometiera gravísimos errores técnicos, construyeran obras desaconsejadas y riesgosas desde el punto de vista geológico y técnico que terminaron en el derrumbe de la montaña, la destrucción de los túneles, la elevación apresurada de la cota del vertedero y las consiguientes dramas de las poblaciones aguas debajo de la presa, que unas veces enfrentaron crecientes inesperadas que tumbaron puentes, arrasaron con partes de pueblos, que obligaron a su evacuación, o la sequía infame del rio.



Casa de máquinas, centro neurálgico del proyecto Hidroituango, antes de la emergencia.
Foto: http://www.redmas.com.co/colombia/obstruccion-dos-tuneles-casa-maquinas-hidroituango/


Lo que está claro con las vicisitudes de este proceso de construcción de Hidroituango, es que este tipo de energía no es limpia ni sostenible . Los defensores de este tipo de energía minimizan sus impactos y maximizan sus posibles beneficios. A lo largo y ancho del mundo, su construcción ha implicado devastaciones enormes de la naturaleza, desplazamiento y violación de los derechos humanos de poblaciones enteras. En Colombia son famosos e impunes los atropellos a las gentes que viven en los territorios en la construcción de las represas de Urra, Salvajina, la Miel I, el Quimbo, El Peñol, etc.

El desastre de Hidroituango es un hecho más en la sistemática destrucción de nuestra riqueza hídrica y nuestros bosques en tiempos de cambio climático. El estado de los ríos es realmente lamentable. La pesca en el Magdalena y en nuestros principales ríos desciende dramáticamente. Las ciénagas agonizan. 391 municipios están en riesgo de quedarse sin agua, según el Estudio Nacional del Agua del 2018. Mientras en el mundo se están desmontado ese tipo de infraestructuras , en Estados Unidos, España, Francia, en el país hay planes para construir un centenar de represas en el Rio Magdalena y otro tanto en el Cauca.

Ante el desastre de EPM lo que resulta evidente es la necesidad de acometer sin premura la transformación de la matriz energética nacional hacia energías realmente limpias y sostenibles, que es hacia donde el mundo se dirige. Los esfuerzos del gobierno nacional, en cambio, van en sentido contrario: imponer el fracking a rajatabla, una técnica devastadora de la naturaleza.




Efectos del cierre de la casa de máquinas sobre el rio Cauca: de tener un portentoso caudal , pasó a ser una quebrada.
Foto: https://www.semana.com/nacion/articulo/hidroituango-el-cierre-de-casa-de-maquinas-seco-al-rio-cauca/600377

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