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Revolución
estudiantil del 68 entre “sexo, drogas y rock and
roll”
Por: Judith Colombia González*
La generación de mayo del 68 no sólo se centro en
reivindicaciones estudiantiles y políticas,
con el sexo, las drogas y el rock and roll, las y
los jóvenes post-modernos subvirtieron las viejas
costumbres y se "Decreto en estado de felicidad
permanente”.
"Una
sociedad que ha abolido toda aventura hace de la
abolición de esta sociedad la única aventura posible”
graffiti universidad Sorbona. Fue la década de los
60´s la época de la generación espacial y atómica,
marcada por la rebeldía y las reivindicaciones
juveniles en donde la rabia, las rosas, los fusiles,
el amor libre, los viajes sicodélicos, la marihuana,
la píldora anticonceptiva, la liberación femenina,
las barbas largas, el blue jean, las panteras
negras: “Black Power”, el hippismo y el rock and
roll, desataron reacciones eclesiásticas, espantaron
a una sociedad doble moral que hablaba de paz, pero
practicaba la guerra.
“Inventen nuevas perversiones sexuales (¡No puedo
más!)”
Graffiti.
Mujeres y hombres jóvenes de muchas partes del mundo
se tomaron el Eros como referente de liberación:
“Las reservas impuestas al placer excitan el placer
de vivir sin reservas”; "Abraza a tu amor sin dejar
tu fusil”; "Cuanto más hago el amor, más ganas tengo
de hacer la revolución. Cuanto más hago la
revolución, más ganas tengo de hacer el amor”;
“Sexo: está bien, ha dicho Mao, pero no tan
seguido”, consignas como estas minaban las
mentes e invitaban a conspirar orgías; la píldora
anticonceptiva brindaba a la mujer la facultad de
decidir si quería o no tener un hijo; la tercera ola
del feminismo: Lesbico, chicano, negro; los
movimientos Gay; el no uso del brasier; la pluma de
Simone de Beauvoir; la minifalda; se proclamaba así
la libertad sexual y el mundo no volvería a ser el
mismo.
“El alcohol mata.
Tomen L.S.D”.
Graffiti.
"Es necesario llevar en sí mismo un caos para poner
en el mundo una estrella danzante. Nietszche”.
En 1968 la droga se volvió una forma de
escape y la revolución estudiantil perdía su razón
de ser, donde las agujas hipodérmicas, el acido
lisérgico, la sicodélica reemplazaban los libros y
el rock los discursos políticos, donde la revolución
se hacia posible en las cabezas saturadas de
alcohol, heroína y alucinógenos. El existencialismo,
el nihilismo y el eco de los poetas malditos
invitaron a hacerle el amor a la bella muerte.
Nadie definiría mejor la juventud de los 60` que
el escritor de “Opio en las nubes”, Rafael
Chaparro Madiedo: “Los jóvenes alcanzaron la
eternidad con el LSD y otras substancias que les
permitieron alcanzar la dimensión interior, un
interior donde los huesos y la sangre estaban
rociados por NAPALM”.
Rock and Roll: “Queremos al mundo, y lo queremos
ahora” Jim Morrison
La música rock ayudo a formar la identidad de
jóvenes y jovencitas, que gritaron todo el silencio
que los había reprimido por tanto tiempo: “Queremos
al mundo, y lo queremos ahora”. Las y los jóvenes de
Norteamérica con el hippismo, con su “Peace and Love”
dejaba de lado el compromiso político, que había
marcado a la rebelión estudiantil francesa. Los
hijos de Caín subieron al cielo y arrojaron a Dios,
todo era underground, los
responsables
de
esta
catarsis
fueron entre otros: los Beatles, Rolling Stone,
Jannis Joplin, Jimmy Hendrix, The Door, The Who, Joe
Cocker, Bod Dylan, Erick Clapton, Deep Purple. En Woodstock
se cantaban a la vida, a la muerte, al sexo y la
libertad, en este festival de Monterrey se
despediría la juventud de su cuarto de hora, y al
final, el rock, la vestimenta, la identidad misma de
la época dejaría de ser una expresión artística y
subversiva, para convertirse en un producto de
oferta y demanda, en un mundo capitalista y de
consumo que saco beneficio de la rebeldía del
momento.
*Estudiante de Licenciatura en Historia.
judithbathory@yahoo.com |