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Réquiem por Jhonny Silva Aranguren

El documental
“
La Pantera y La Espada, El caso Jhonny Silva A.
“,
dirigido por José Urbano, de reciente circulación en
el circuito audiovisual, se convierte en una pieza
polifónica de dignidad humana para rescatar la
memoria de los estudiantes, víctimas de crímenes de
Estado. Diálogo con la obra de un cinéfilo, cuyo
trabajo permite conocer a Jhonny Silva, más allá de
los graffitis que vomitan los muros del alma máter
y las calles de la calicalentura, frente al
autoritarismo cotidiano.
Por Harold Pardey B*
“ El día
que la tierra colombiana empiece a vomitar sus
muertos, esto quizá pueda cambiar. No los vomitará
materialmente, claro, sino en el sentido de que los
muertos cuenten. Que vomiten sus muertos para que
los vivos no hagan cuenta de que no está pasando
nada “.
(José Saramago)
I. Sinopsis
El 22 de septiembre de 2005 no hubo clases en la
Universidad del Valle. Se había programado una
jornada de reflexión en torno al papel de las
Universidades públicas en la sociedad, y se
encontraba de visita una misión de observadores
europeos. En las horas de la tarde se desató una
pequeña protesta que más tarde derivó en tragedia. A
las 6:38 p.m. Jhonny Silva, estudiante de Química,
con 21 años de edad, hijo menor de Wilman y Enerieth, murió
asesinado mientras corría a protegerse al edificio
de la Rectoría. Esta es su historia.
II.
La Reseña Crítica
El tema es la muerte de un estudiante de la
Universidad del Valle, en circunstancias confusas
donde la Fuerza Pública habría tenido
responsabilidad directa. Aunque era fácil caer en la
tentación del panfleto político, José Urbano apunta
a un tratamiento en el que el aspecto humano tiene
tanta o más importancia que la denuncia, que a dos
años
de ocurridos los hechos tiene el valor de evitar la
muy colombiana amnesia ante este tipo de crímenes.
Por eso, además de reconstruir los hechos, el
director decide reencarnar al estudiante en un
actor, que ejerce como una especie de espíritu
oficiante que va a estar omnipresente mientras los
padres evocan los últimos momentos en que lo vieron
con vida. El fallecido tiene una presencia viva, a
cuya personalidad taciturna y a su pensativo andar
nos vamos acostumbrando. Ese referente crea lazos
con el espectador, una cercanía muy útil a la hora
de generar interés e identificación con el
protagonista. Juan Carlos Gonzáles/El Tiempo
III. El Director
José Urbano, otro hijo más de Caliwood (1965), nació
en el barrio El Guabal de este trópico embrujado, y
confiesa padecer una cinesífilis crónica de
imagen en movimiento, la cual se manifiesta en una
compulsiva creatividad en oficios como cineclubista,
crítico, orientador de talleres, cineforos,
guionista y director de trabajos documentales como
Los Duelistas y Magazín Isabelino,
falso documental sobre Shakeaspeare. Se siente
influenciado por las formas literarias de Fedor
Dostoievski, Héctor Abad Faciolince, Arturo Álape,
William Ospina, la estética del cine neorrealista,
surrealista y la estructura dramática de su maestro
Alfred Hitchkook. Plenamente convencido de que la
imagen parte de una base literaria, ofrece al
público este trabajo autogestionado y solidario,
producido desde el bajo presupuesto, pero repleto
de intuición, amor y pasión por plasmar un paisaje
visual y sonoro en tono
“réquiem“,
de la atmósfera de incertidumbre que gobierna la
Universidad pública actual.
IV. La Entrevista
Este docudrama sobre Jhonny Silva, resulta muy
conmovedor por su destino trágico.
A él lo persigue la tragedia desde que nace con un
riñón, luego tiene un problema biliar, los médicos
se niegan a operarlo, después sobrevive a un combate
entre las FARC y el Ejército en la bota caucana. A
los dos años le ha pasado de todo, la muerte lo ha
perseguido, queda con ese problema del vértigo para
toda la vida, de hecho él tiene pesadillas cada vez
que oye helicópteros. Con todo y eso termina la
primaria, en el ejército le dicen usted no es apto
para portar armas, tiene problemas de equilibrio.
Entra a la universidad, no puede pasar el deporte
formativo, tres veces lo intenta y no puede, sin
embargo llega a quinto semestre, está en la mitad de
la carrera y un estado intolerante decide matarlo.
Allí es donde a mí me conmueve la vida de Jhonny
Silva.
¿En
algún momento, por el estado de terror en que se
vive actualmente, tuvo miedo como realizador porque
es un tema que usualmente la gente no se atreve a
documentar?
Al principio varios amigos realizadores me decían,
José, te metiste en un problema, te pueden matar. Yo
sentía que era posible porque si mataron a Jhonny
que no hacía nada, mucho más si uno hace un
documental, pero era un compromiso que había asumido
conmigo mismo. A mí siempre me ha preocupado la
memoria, pero no la memoria donde un muerto es una
tragedia, y mil muertos son una estadística, como
dicen los sociólogos. Jhonny finalmente va ingresar
a una lista de la ONU, donde van a decir que tantas
muertes hay en Colombia y ahí se pierde. Hay que
hacer algo para darle rostro. Lo hago con él, porque
es una microhistoria, y en ese sentido soy como hijo
del neorrealismo de Víctor Gaviria y de Victorio de
Sica, y es cuando la pequeña historia es el
trasfondo de la gran historia. Cómo un muerto
anónimo como Jhonny involucra a todos los que
manejan el poder en el país, Uribe, Iguarán, el
gobernador, el alcalde, el rector. Todos tienen que
ver con esa muerte tan chiquita, con ese tipo tan
anónimo, es importante decirle a la gente que él era
un pelado que tenia papá, comía, y se sentía triste,
porque en las noticias judiciales se pierde toda esa
historia.
Siento que este proyecto ofrece senderos de
esperanza, en la batalla de la disputa de sentidos,
de argumentar desde el lenguaje audiovisual, y no
quedarse en un discurso panfletario sino trascender
con otro tipo de propuestas contra hegemónicas.
Yo creo que el documental es un arma. Uno observa
los trabajos de Michael Moore,
donde él logra a partir de un formato muy sencillo
hacer un documental ensayo. Otros
trabajos como La Corporación, Qué comeremos mañana y
La pesadilla de Darwin, permiten observar cómo se
hacen documentales de alta calidad estética sin
perder la denuncia. El camino es hacer un documental
donde uno busque el personaje, alcanzando ciertos
niveles de poesía y donde siempre se piense la
estructura y haya una pieza literaria. Yo siento que
la presencia de Jhonny en el documental es como
decir este hombre sigue vivo. Hay que retomar a
Gabriel García Márquez, cuando dice que las cosas no
son como son, sino como las recordamos. Una
reconstrucción de un documental es mi lectura de
esos hechos, no deja de haber una lectura subjetiva.
Ahora pretender ser objetivo como RCN, terminando
completamente subjetivo, es un objetivismo
mentiroso, es mejor ser subjetivo de entrada y sin
pena.
FICHA TECNICA
Dirección : Josè Urbano
Guion Literario: Kevin Garcia, Carlos Rodriguez y
Josè Urbano
Càmara : Ariel Sapuy
Edicion: Ariel Sapuy y Alberto Tabares
Producción de Campo: Orlando Salazar
Producciòn General: Comisión de la Verdad , Ventana
Indiscreta y Castaño Producciones
Actuaciòn Principal: Alberto Loaiza
Mùsica Incidental: Carolina Cuenca
Canciones originales: 30 Centimetros y Zona Marginal
Duracion : 51 minutos
*Comunicador Social egresado de la Universidad
del Valle. |