Reportaje – Proyecto Oasis

Proyecto Oasis
Red de apoyo al sector de la salud

Académicos de diferentes universidades del país crearon Proyecto Oasis para generar una imagen más completa de la presente crisis sanitaria. Una fuente para futuras investigaciones sociales y salvaguardar la memoria. El objetivo, contribuir al desarrollo de futuras políticas de salud pública en el país con el fin de dar bienestar al personal de la salud.



Por: Óscar Hembert Moreno
Licenciado en Historia




La creación de las políticas futuras de salud pública también debe partir de los hechos que protagoniza el personal de la salud en el marco de la presente emergencia sanitaria.
Foto: https://elpais.com/economia/2020/05/07/actualidad/1588834632_329770.html


El Proyecto Oasis hace parte de una red de cooperación que cuenta con el apoyo de la Universidad Icesi, la Universidad Autónoma de Occidente (UAO) y la Universidad Cooperativa de Colombia (UCC), con el fin de innovar en el ámbito tecnológico, científico y educativo en el Valle del Cauca, y de ser posible en toda Colombia. En su ámbito científico, el proyecto incluye investigadores nacionales e internacionales quienes buscan consolidar el macroproyecto “Estudio Dual del Bienestar Biopsicosocial del Personal de la Salud durante la crisis por COVID-19”. “La creación de las políticas futuras de salud pública también debe partir de los hechos que protagoniza el personal de la salud en el marco de la presente emergencia sanitaria. En medio de todo, hay dos tipos de países: los que desarrollarán sus políticas de salud pública a partir del relato conjunto de todos los sectores de la sociedad civil más allá simplemente de las cifras, y los que no. Colombia debe ser un país del primer tipo”, afirma Carlos Muñoz-Suárez, profesor de Neurociencia social en la Universidad Icesi y líder del proyecto.

El proyecto Oasis surge gracias al papel protagónico del personal de salud durante la pandemia y busca innovar en la construcción de una imagen más completa del fenómeno social que atravesamos, una imagen que no se reduzca a las cifras poblacionales, es decir, al número de muertos e infectados, sino que tenga en cuenta cómo los individuos están atravesando la crisis. En el marco de esta iniciativa, es importante resaltar que el personal de la salud comprende tanto personal asistencial (en las áreas de medicina, enfermería y demás), como administrativo (en las áreas de dirección clínica y hospitalaria, de recepción, de vigilancia, de aseo, y demás). Todas estas personas forman la red de atención en las instituciones del sector de la salud y por ello es importante que su relato haga parte de la imagen científica del fenómeno social actual.

¿Por qué es importante narrar la memoria del sector de la salud en tiempos de Covid-19? Para los historiadores y en general todos aquellos que trabajamos en el área de las ciencias humanas, la memoria y sus narrativas son territorios en disputa. Para el filósofo Emilio Lledó la memoria debe estar por delante para evitar ser falsificada, ya que, somos nosotros los que hemos construido los relatos que nos acompañan. Relatos que luego intentaremos explicar y analizar. En esta línea, de acuerdo con Carlos Muñoz-Suárez que “los relatos de nuestras experiencias (las narraciones de nuestra memoria) cuentan cómo vemos lo que necesitamos; lo que nos es significativo; lo que pensamos que es significativo para otros; la sociedad y la vida; cuentan cómo nos vemos a nosotros mismos atravesando el mar de una crisis desafiante”.

El estudio de aquellos relatos relacionados con la memoria ya sean hechos pasados o lo que llamaremos el pasado, como será esta pandemia, no sólo nos permitirá acercarnos al problema de la historicidad de la memoria colectiva, además nos permitirá conocer el valor cambiante de la memoria en esta emergencia sanitaria. Como dice la profesora Graciela Wamba Gaviña, la construcción del relato encarna la relación básica para la historiografía entre individuo y sociedad, y la memoria social o colectiva ha mostrado su carácter “fluido” dentro del esquema social, pues en diálogo con la comunidad, nace el discurso de la memoria y forja el bienestar en el futuro. En este punto Carlos Muñoz- Suárez comenta, “Cuando se termine esta crisis epidemiológica actual y más adelante, cuando tengamos que reconstruir lo que nos sucedió, necesitaremos evidencia que no derive únicamente de valores numéricos. Las cifras poblacionales son solo una parte de la historia. No son los números quienes protagonizan y sufren la crisis actual; somos nosotros y, por eso, los datos deben derivar de lo que para nosotros como individuos es significativo. Esos datos se encuentran en nuestros relatos. Por esta y otras razones debemos recolectar los relatos de crisis ahora, que la ventana de evidencia está abierta. Así, en el futuro tendremos una versión más completa y humana de lo que nos sucedió. Ayudar con la recolección de los relatos debe ser un compromiso de todos y, en particular, de las instituciones de salud para que el futuro bienestar se pueda construir a partir de lo que viven las personas que trabajan en el sector de la salud”.

Entre más cerca estemos de un hecho histórico determinado mejor se conocerá; de modo que los hechos que mejor podríamos conocer son los del presente. Por ello es necesario que todos los involucrados den valor a su relato y lo aporten, como un ladrillo, a la construcción colectiva de una memoria. Un relato que a futuro nos ayudará a comprender mejor el trauma. Los traumas colectivos generan siempre un efecto de memoria, que da lugar a la creación de un mito fundacional, en el que, con el paso del tiempo, continuamente es reinterpretado, tanto por quienes participaron en él, como por sus descendientes. Como dice el Historiador Yuval Harari, todos nuestros grandes logros están basados en las cooperaciones a gran escala y la cooperación, a su vez, está basada en nuestra capacidad de crear un mismo relato y, así, una memoria colectiva. “Cuando se termine esta crisis epidemiológica se va necesitar evidencia sobre este fenómeno social y medir el impacto psicológico que tuvo la pandemia. Al realizar este tipo de investigaciones en otros países, se logran construir políticas públicas que estén mejor adaptadas a estos contextos. El Proyecto Oasis puede ser una gran herramienta para la investigación científica y será una forma de visibilizar y recuperar el relato del personal de salud, ya que toda política de salud pública futura debe fundamentarse en la voz de los protagonistas” comenta Carlos Muñoz-Suárez.

En un estudio transversal de 1257 trabajadores de la salud en 34 hospitales equipados con clínicas de fiebre o salas para pacientes con COVID-19 en múltiples regiones de China, una proporción considerable de trabajadores de la salud informó haber experimentado síntomas de depresión, ansiedad, insomnio y angustia, especialmente las mujeres, las enfermeras, quienes están en Wuhan y los trabajadores de atención médica de primera línea directamente involucrados en el diagnóstico, tratamiento o prestación de atención de enfermería a pacientes con sospecha o confirmación de COVID-19, informó el medio IntraMed a mediados de marzo. Los cuidados no se reducen a la atención del cuerpo orgánico y sus síntomas, debemos ver la salud mental de aquellos que son nuestros cuidadores. ¿Por qué es importante escribir la historia del personal de salud de nuestro país? Es importante saber que el personal médico ha tenido diversos cambios biológicos, psicológicos y sociales derivados de la pandemia. En particular, estos cambios involucran trastornos de sueño, episodios de depresión, fatiga extrema y trastornos de ansiedad.

Sabemos que la pandemia es un acontecimiento mundial y que la dimensión subjetiva, singular y emocional de cada persona y colectivo social fue afectado de una u otra manera debido al carácter inesperado y a la imposibilidad de saber cuál será el despliegue final y sus consecuencias. Este momento de la historia nos obliga a habitar esa incertidumbre y al tiempo nos obliga a disponer de la mayor responsabilidad en el despliegue e invención de formas de cuidado, para así permitirnos transitarla con los menores daños posibles. Escribir estos relatos ayudará a una investigación que a futuro servirá para hacer mejores políticas de bienestar, dado que sus aplicaciones pueden ser muy amplias para mejorar la calidad de vida del personal de salud. En Colombia aún no se han publicado estudios oficiales sobre estimaciones basadas en datos cualitativos (como los relatos) del impacto de la pandemia en la salud mental de los colombianos, ni en el personal del sector de la salud.

Hoy es primordial que las personas que trabajen o hayan trabajado en el sector de la salud aporten su relato y así contribuyen, junto con la ciencia, a la construcción de mejores políticas para el bienestar. El proyecto Oasis y su equipo multidisciplinar pretende a futuro analizar los datos y los resultados para constatar desde su propia epistemología, una gran apuesta por la vida.

Para dar su testimonio visita el siguiente link: https://proyectooasis.typeform.com/to/UyMolqwH




Una proporción considerable de trabajadores de la salud informó haber experimentado síntomas de depresión, ansiedad, insomnio y angustia.
Foto: https://orientacion.universia.net.co/infodetail/universidades/noticias/afectado-el-40-del-personal-de-salud-en-colombia-por-trastornos-mentales-durante-la-pandemia-por-covid-19-7838.html

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