Reportaje – EE.UU. vs CHINA

EE.UU. vs CHINA
Una lucha por el dominio mundial
Más allá de un simple conflicto arancelario


Por: Luis Carlos Gallardo e Isabel Tamayo
Estudiantes de Economía




Foto: https://www.ambito.com/estados-unidos-subestimo-la-fortaleza-la-economia-china-los-factores-que-juegan-favor-xi-jinping-n5046922


En el siglo XXI, donde las distancias han sido acortadas gracias a que el mercado así lo ha predispuesto, en gran parte del planeta cualquier alteración brusca de su ágil ritmo va a afectar a los agentes que son permeados por el ente en mención, sobre todo con el mercado internacional, donde las dinámicas que ahí se desarrollan están sujetas a las estrategias políticas y monetarias que los países tomen, aún más si son de los que tienen un desarrollo económico importante y por consiguiente, un peso mayor dentro él.

Vivimos en un mundo tan globalizado que, con una rapidez instantánea, nos enteramos de los acontecimientos sucedidos en cualquier lugar del mundo. Las decisiones que toman las grandes potencias en el terreno económico y político terminan por afectarnos a todos. Mucho se ha oído en el último año del conflicto comercial entre Estados Unidos y China, haciéndose particularmente visible en mayo de este año con el boicot a Huawei. En este punto, los usuarios de la marca se plantearon un futuro incierto ante la decisión de Google influenciada por el gobierno de EE.UU. Para entender las dinámicas de este conflicto, debemos establecer un punto de partida: El 22 de marzo de 2018, Donald Trump firmó un memorando ordenando que se le apliquen aranceles a los productos chinos por 50.000 millones de dólares, alegando prácticas de comercio desleales y robo de propiedad intelectual.

Inicios de la guerra comercial (Marzo – Julio del 2018 )


Más que una simple tensión ocasionada por el ego y la inexperiencia política de Trump, la pugna entre EE.UU. y China es un conflicto. Sin embargo, para que exista una confrontación –en este caso reflejada en las relaciones comerciales internacionales– deben existir razones que sean lo suficientemente importantes para que EE.UU. decida accionar de la forma en la cual lo está haciendo; y que China responda.

Barry Eichengreen, profesor de Economía de la Universidad de California para la BBC, comentó: Una guerra comercial comienza cuando un país toma acciones para restringir la entrada de uno o varios productos de importación de otra nación o de un grupo de naciones determinado. En julio de 2018, EE.UU. implementó aranceles a 818 productos chinos por un valor de 34.000 millones de dólares. Como respuesta, China le impuso aranceles a 545 productos estadounidenses por el mismo valor. Bill Reinsch, expresidente del Consejo Nacional de Comercio Exterior de EE.UU., comentó para la BBC: Es una especie de ojo por ojo y diente por diente: yo te voy a hacer lo equivalente a lo que tú me hiciste a mí, y si tú me haces más, yo haré lo posible por hacerte miserable y hacerte más de lo que tú me hiciste a mí.

La respuesta al interrogante del por qué estas naciones están sumergidas en lo que los medios llaman una “guerra comercial”, puede encontrarse en sus agendas, que tienen un objetivo común: que el crecimiento de sus economías les otorgue el poderío necesario para mantener su hegemonía –en el caso de EE.UU. – y el crecimiento del control sobre el mercado internacional –sobre todo en el caso de China. EE.UU. cuenta con una balanza comercial desfavorable con China, lo que significa que le compra más productos de los que le vende. Una de las banderas del gobierno de Trump consiste en la disminución de este déficit comercial, y encontró como solución propiciar una política proteccionista donde se controlen las importaciones a través de aranceles.




El 20 de mayo, Google anuncia el rompimiento de lazos comerciales Huawei, vetándola de las licencias para actualizaciones del sistema operativo Android.
Foto: https://www.ambito.com/huawei-eeuu-quiere-difamarnos-porque-no-puede-competir-contra-nosotros-n5023542


La guerra comercial escala (Agosto – Diciembre de 2018)


Julio y agosto pasaron llenos de amenazas entre las potencias. El 14 de agosto, China presentó su primera queja ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) por daños a sus intereses comerciales. Como respuesta a ello, el 22 de agosto, el subsecretario del Tesoro de Estados Unidos, David Malpass, y el viceministro de Comercio de China, Wang Shouwen, se reunieron para discutir la situación. El mundo tomó aire. ¿Sería este el final de la guerra comercial? La respuesta quedó clara cuando el 23 de agosto, EE.UU. implementó aranceles por 16.000 millones de dólares, desencadenando la misma respuesta por parte de China y, además, una segunda demanda ante la OMC.

A lo largo de septiembre, EE.UU. amenazó con nuevos aranceles por 200.000 millones de dólares. Al mismo tiempo, invitó al coloso del oriente a reabrir las negociaciones; no obstante, China cancela cuando el 24 de septiembre, EE.UU. impone aranceles por un valor total de 250.000 millones de dólares. China responde imponiendo aranceles por 60.000 millones de dólares, alcanzando un valor total de 110.000 millones de dólares. Entre septiembre y noviembre las potencias guardan silencio hasta que se retoman las negociaciones. El 2 de diciembre de 2018, en la cumbre del G20 en Buenos Aires, Donald Trump y Xi Jiping –presidente de China-, acordaron una tregua temporal de tres meses.

La guerra comercial en 2019 (Enero – Mayo)


A pesar de ciertas amenazas lanzadas en los primeros meses de 2019, el conflicto no resurgió sino hasta el 10 de mayo, cuando Trump amenaza con nuevos aranceles. Ahora bien, un factor importante es que la guerra comercial pasó de ser un intercambio de aranceles al sabotaje de las empresas nacionales de cada país. El 15 de mayo, Trump declara a EE.UU. en emergencia nacional para proteger al sector tecnológico y de las telecomunicaciones de adversarios extranjeros. Esto relacionado con las acusaciones de espionaje y sabotaje otorgadas a las marcas chinas. Es así como se restrinje a Huawei, la gigante marca china del mercado estadounidense. El 20 de mayo, Google anuncia el rompimiento de lazos comerciales con la marca en cuestión, vetándola de las licencias para actualizaciones del sistema operativo Android. El mercado como aparato permea a todas las naciones. Si se quiere ostentar, ejercer y disfrutar de los beneficios del poder, se debe ejercer control sobre el aparato en cuestión. Ren Zhengfei, dueño de Huawei, comentó para la BBC: Si las luces se apagan en el Oeste, el Este todavía brillará. Y si el Norte se oscurece, todavía está el Sur. Estados Unidos no representa al mundo. Estados Unidos solo representa una porción del mundo (…). Estados Unidos no podrá aplastarnos”.

Expertos se refieren a éstas como estrategias para retrasar o dañar los intereses comerciales y tecnológicos de China en el contexto de la carrera tecnológica. Sobre todo, en el campo del 5G, donde China es líder, a diferencia de EE.UU., que no posee ninguna compañía que se destaque en ese campo. Quien gobierne el sector tecnológico obtendrá mayor hegemonía posicionándose como el imperio dominante. El 19 de noviembre de 2018, Estados Unidos publicó reglas de control sobre las exportaciones relacionadas con inteligencia artificial, robótica y computación cuántica. El rápido crecimiento económico de China es visto como una amenaza para la hegemonía estadounidense sobre el mercado internacional, a la vez que el país asiático es cada vez más soberano sobre su economía; es decir, ha tenido una diversificación de socios comerciales que buscan en China una oportunidad nueva para crecer. El dueño de Huawei aseveró para la BBC: El mundo no nos puede dejar, porque somos más avanzados.


Cumbre del G20 en Osaka, Japón. Junio de 2019.
Foto: https://www.hispantv.com/noticias/ee-uu-/434649/trump-aranceles-china-guerra-comercial


Destellos del fin (Junio de 2019 a la fecha)


Después de las tensiones de mayo, el 30 de junio de 2019, en la cumbre del G20 en Osaka, Japón, se emitió un comunicado que informaba de una tregua temporal entre las potencias. Trump, en rueda de prensa, comentó: Vamos a desistir de nuevos aranceles y ellos van a comprar productos agrícolas. Además, permitió que se retomaran los lazos comerciales con Huawei y dio libre entrada a la marca china al mercado estadounidense nuevamente. Todo parecía ir bien. No obstante, el 2 de agosto Donald Trump sorprendió con un nuevo anuncio: impondría a las importaciones chinas nuevos aranceles por valor de 300.000 millones de dólares que regirían a partir de septiembre, independientes de los 250.000 millones anteriores.

Según el gobierno estadounidense, China no cumplió con los acuerdos pactados en el G20. En respuesta, China devaluó su moneda (el yuan) con respecto al dólar hasta los niveles más bajos del año 2008. Una moneda débil implica exportaciones más baratas, mitigando en gran medida el efecto de los aranceles. Actualmente, EE.UU. y China entraron en negociaciones en pro de un acuerdo que terminara con el conflicto. El 11 de octubre, Trump comentó: Hemos alcanzado un acuerdo significativo de primera fase (…), pero todavía no está redactado (…). Se redactará a lo largo de las próximas tres o cuatro semanas. Estaremos en Chile y tendré una (ceremonia de) firma formal con el presidente Xi.




En julio de 2018, EE.UU. implementó aranceles a 818 productos chinos por un valor de 34.000 millones de dólares. Como respuesta, China le impuso aranceles a 545 productos estadounidenses por el mismo valor.
Foto: https://www.elperiodico.com/es/internacional/20190510/respuesta-china-mesura-subida-aranceles-eeuu-7447630

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