Reportaje – Desaparecidos en “democracia”

Desaparecidos en “democracia”



Son tantos día a día
los que simplemente no aparecen
que un día no cabrán en el subsuelo
y brotarán y cubrirán todo este territorio
Y en un macabro recorrido
exhibirán el verdadero rostro
de la patria que ofrecen los sicarios.

Desaparecidos – Chucho Peña

Por: Alex Mauricio Villegas Tabares
Lic. Ciencias Sociales – Univalle




Colectivos artísticos pintaron un mural en el suelo para recordar a las personas desaparecidas durante el paro nacional en Bogotá, Colombia. Imagen del 22 de mayo de 2021.
Foto: Emanuel Rojas / EFE. Tomada de https://bit.ly/3gseu8X


Volvemos una vez más a ser testigos de la fuerza desmedida con que actúan los gobiernos que se han basado en las leyes para regular a sus sociedades, para tratar a sus ciudadanos y sus exigencias.

En el marco del Paro Nacional que inició el pasado 28 de abril de 2021 en las diferentes ciudades del país y que convocó a miles de personas que salieron a las calles a manifestarse en contra de unas lesivas reformas sociales que adelantaba el actual gobierno y que se pretendían implantar en uno de los momentos más críticos que vive el país, no solo por cuenta de la pandemia del Covid 19, sino también de la corrupción, el conflicto y de otros tantos estallidos sociales que siempre han estado pendientes en la agenda, han vuelto a aparecer algunas prácticas macabras junto a los abusos excesivos de la fuerza pública, con hechos atroces y deshumanizantes que cuentan con el respaldo institucional con tal de retornar la calma a cualquier costo.

A treinta años de haberse firmado la carta magna, las nuevas generaciones, arropadas bajo los mismos derechos y deberes, han sido víctimas de un papel sin función alguna en esta sociedad. Solo a partir de la Constitución del 91, la desaparición forzada es considerada en este país un delito y es elevada a uno de los derechos fundamentales, como lo indica el Artículo 12: “Nadie será sometido a desaparición forzada, a torturas ni a tratos crueles, inhumanos o degradantes”. Pero en realidad son alarmantes las cifras de desaparecidos en los últimos treinta años en el país. Según el registro del Centro Nacional de Memoria Histórica, en Colombia hasta el año 2018, había alrededor de 80.000 personas que han sufrido el flagelo de la desaparición forzada. Esta es la base de una cifra que sube cada vez que hay una coyuntura de carácter político o social.

En la más reciente coyuntura de Paro Nacional del 28A, que ha tenido una duración de cerca de un mes de actividades artísticas y marchas pacíficas y a la cual se han sumado distintos sectores sociales que exigen garantías para conservar la vida, en contra del genocidio perpetrado por el Estado entre otras tantas exigencias acumuladas. Se ha vuelto a repetir el delito de desaparición forzada, esta vez a manos de la Policía Nacional. El reporte de la Corporación Jurídica Libertad, el Movice (Movimiento de víctimas de crímenes de estado) y la ONG Temblores, dan cuenta de la barbarie que se viene cometiendo en contra de los y las manifestantes. Desde el 28 de abril, cuando se iniciaron las protestas, hasta al 15 de mayo, se tuvo un informe de 471 personas reportadas como desaparecidas en el marco de las protestas. Además, más de 1250 casos de abusos de la fuerza pública; 59 personas asesinadas por proyectil de arma de fuego; 20 denuncias de violencia sexual a mujeres que han sido retenidas por la Policía, y 30 jóvenes que han perdido alguno de sus ojos a causa de los ataques con las cápsulas del gas lacrimógeno.

Un informe urgente denominado “El ‘regreso’ de los detenidos-desaparecidos en Colombia”, emitido por la red de personas y procesos que responden al mandato general del colectivo Human Rights Heverywhere, advierte: “…el Estado colombiano ha vulnerado la inmensa mayoría de los estándares interamericanos y de jurisprudencia relacionada con la intervención oficial de los estados durante las protestas que comenzaron el 28 de abril de 2021”. Además agrega: “Las autoridades responsables de investigar estos casos, Fiscalía General y Procuraduría, no han actuado con diligencia en las labores de investigación de los 168 casos de desapariciones reconocidas por ellas mismas o, en todo caso, no están informando de manera transparente y efectiva sobre las mismas”. Con lo cual deja claro que el país está viviendo una nueva versión de la doctrina de seguridad nacional que vivió en los años 80 y 90, la cual consideraba a los activistas y militantes de grupos de izquierda como enemigos del Estado.

Ante un panorama tan difícil y tan violento, en el que los medios masivos de comunicación solo ponen la lente para buscar los daños materiales y los políticos del partido de turno salen a desmentir a las organizaciones garantes de los derechos humanos diciendo que la información recolectada en el campo son fake news, tenemos que seguir preguntando: ¿dónde están las y los jóvenes que salieron a manifestarse y no han vuelto a sus hogares? ¿Quién responde por los asesinatos a manos de la fuerza pública? ¿Cuándo el cuerpo de la mujer dejará de ser un botín de guerra?




Foto: Luisa Gonzalez /REUTERS. Tomada de https://mundo.sputniknews.com/20210518/colombia-la-revolucion-televisada-en-la-mirada-de-un-estudiante-1112283485.html#pv=g%3D1112283485%2Fp%3D1111704354

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