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De nuevo los aires
del Pacífico retumbaron en Cali, El Petronio volvió
a sonar

El 13 de agosto, el Pacífico se reunió de nuevo en uno de
los festivales de música tradicional más importantes
de Colombia, el Petronio Álvarez. El repertorio
musical engrandeció a la Plaza de Toros, a pesar de
que las opiniones están divididas por los cambios
introducidos este año.
Por Martha Angulo Ríos* y Carolina
Abadía Quintero**. Fotos: Andrea Mesa Villegas
Y de nuevo Petronio se salió con la suya. Cientos de
voces corearon y bailaron los aires musicales
propios del Pacífico colombiano. Currulao, juga,
bambuco y abozao. Negros, blancos y mestizos.
Propios y ajenos provenientes del río, la selva o el
asfalto. Al final, todo el Pacífico reunido
alrededor de la música de nuestra región.
Este año la espera por el XII Festival de Música del
Pacífico Petronio Álvarez generó gran expectativa
por las medidas que la nueva administración cultural
de la ciudad implantó para el mejoramiento del
evento. Las medidas, significativas por demás,
contemplaron no sólo el cambio de escenario, del
Teatro al aire libre Los Cristales a la Plaza de
Toros, sino la creación de una nueva categoría, la
de violín caucano. Conjuntamente, se dio un mayor
trabajo de impacto y generación de expectativa y
publicidad del Festival ante los medios de
comunicación, una rueda de negocios, el homenaje a
Alfonso El Brujo' Córdoba, la presentación de las
escuelas infantiles y juveniles de música
tradicional en el Petronito y una muestra
gastronómica y artesanal, que nutrieron la
programación académica y descentralizada con la que
ya contaba el evento.
Los ganadores y el balance musical
El
Festival inició el miércoles 13 de agosto con la
presentación del Grupo Ancestros, ganador el año
pasado en la categoría Versión Libre y del músico
venezolano Joel ‘Pibo’ Márquez, quien junto a su
orquesta y con un contundente “tenemos que cuidar el
Petronio”, auguró el gran nivel musical que este año
se presenció en la Plaza de Toros.
En total, 64 agrupaciones en escena, fueron
evaluadas por el jurado calificador integrado este
año por Germán Patiño, LeonidasValencia, Paché
Andrade, Paloma Muñoz, Lino Arturo y Neira
Betancourt. En la categoría de Marimba, la ganadora
fue la agrupación 'Canalón de Timbiquí', que además
recibió el premio a la Mejor Canción Inédita. El
Chocó estuvo representado por 'Ritmo Son', grupo
que se alzó con el primer puesto en la modalidad de
Chirimía. En la nueva categoría de Violín Caucano el
ganador fue el grupo 'Palmeras', dirigido por Luis
Edel Carabalí. Mezclando de forma novedosa los
sonidos de la batería y la marimba, Carlos Fernando
Balanta, de 'Baterimba', obtuvo el primer puesto en
Versión Libre.
Germán
Patiño, jurado y creador del Petronio Álvarez,
resaltó que el nivel musical presentado este año fue
muy bueno, con cambios positivos y destacados que
elevaron la calidad del evento, en este caso
refiriéndose a la ejecución y cantidad de grupos que
se vieron en esta versión. Respecto a cada una de
las categorías Patiño afirmó que “A diferencia del
2007, este año hubo una importante participación de
la chirimía chocoana. En Versión Libre se
presentaron propuestas novedosas de muy buen sentido
artístico, que incluso se ven reflejadas en el
ganador de la categoría. El Violín Caucano alimenta
y enriquece al Festival, pero es evidente que
necesita un mayor desarrollo y acompañamiento para
elevar su ejecución musical. Hay que destacar a la
vez, el gran nivel mostrado por los grupos de
marimba en la ejecución de sus instrumentos de
percusión, como en las voces, lo cual denota un
esfuerzo y una preocupación por mejorar la calidad
interpretativa en escena”.
El 17, día final del Festival, la apoteosis llenó al
público con las presentaciones de los grupos
invitados. Papa Roncón con un despliegue de música y
folclor tradicional de las comunidades negras del
Ecuador y el tan ansiado homenaje al 'Brujo', quien
junto al maestro Hugo Candelario y su grupo 'Bahía'
demostraron a los asistentes que la tradición oral
del litoral Pacífico, en especial del Chocó, pervive
en sus aires musicales.
El “Petronito”

El domingo 17 de agosto, los niños y niñas del
Pacífico se tomaron el antiguo escenario del
Petronio con sus cantos e instrumentos. El
“Petronito” fue la vitrina para que varias escuelas
infantiles y juveniles de música tradicional del
Chocó, Valle, Cauca y Nariño, presentaran al público
la ejecución y preservación que las nuevas
generaciones hacen de la música tradicional del
litoral.
El proceso de formación de las escuelas de música
tradicional del Pacífico inició hace cuatro años, en
el marco de la aplicación del Plan Nacional de
Música para la convivencia, apoyado por el
Ministerio de Cultura, el cual, pretende a partir de
la capacitación de los maestros, crear procesos de
formación y fortalecimiento de las escuelas de
música del litoral. Catorce han sido las escuelas
capacitadas en ejecución de chirimía y marimba,
muchas de ellas presentando sus repertorios en el 'Petronito'.
Las opiniones encontradas
La decisión de la Administración Municipal de
trasladar, después de once ediciones, el Festival
Petronio Álvarez a la Plaza de Toros, generó
controversia en los días previos a la realización
del evento. Para muchos, el Festival no sería el
mismo por fuera del lugar que lo vio nacer. Argemiro
Cortés, Secretario de Cultura y Turismo de la
ciudad, manifestó que sólo el tiempo dirá si fue o
no una buena decisión cambiar el sitio para realizar
este evento. “El Petronio Álvarez es un festival que
nació hace 12 años, tendrán que pasar unos 10 años
más para que se estabilice. Es normal que haya
críticas porque hay muchas expectativas y todo el
mundo tiene una idea de cómo debería ser el Petronio,
seguramente en la medida que avance su proceso de
consolidación, las críticas serán menores y la gente
se va a adecuar”.

Indudablemente, los argumentos para no seguir
realizando el Festival en Los Cristales son válidos,
ya que este escenario ya no era capaz de albergar la
gran cantidad de asistentes que cada año se
congregan y sólo permitía que se realizara hasta las
9:00 p.m.. Por el contrario, la Plaza de Toros
ofreció la posibilidad de extender las
presentaciones hasta las 11:00 p.m., además de
poseer una mayor capacidad y facilidades de acceso.
Contar con mayor espacio hizo posible que se
instalará una escenario giratorio con dos tarimas,
lo que hizo más ágil el evento. También cabe anotar
que este año se repartió boletería, con el fin de
garantizar una mejor organización.
Sin embargo, es innegable que aún es necesario
considerar algunos aspectos para las próximas
ediciones, pues los días 16 y 17 la gran afluencia
de público hizo que el espacio de la plaza fuera
insuficiente. Respecto a esto, Víctor Mario Mina,
participante de la muestra gastronómica señaló que
“indudablemente las condiciones logísticas han sido
buenas este año, pero es indiscutible que la ciudad
necesita un escenario que albergue a la gente que le
gusta este corrinche, ya que la Plaza de Toros
también se quedó pequeña”.
La inconformidad del público por las largas filas y
la dificultad para ingresar fue grande, pero al
final el ritmo de los tambores, la marimba y la
chirimía hicieron olvidar la incomodidad, y dejaron
a los asistentes ansiosos a la espera del próximo
Festival, un Petronio que de nuevo engrandezca
nuestra raíces negras y que vivifique la música
tradicional del litoral.
*Licenciada en Literatura y
**Licenciada en Historia, Univalle |