Música – AJAZZGO

AJAZZGO
Una música para unir al mundo

En la hospitalaria tela de araña del jazz se mecieron Cuba, África, Estados Unidos, Suiza, las Islas Canarias y Colombia, en el marco del 19° Encuentro de Creadores de Jazz Fusión y Experimental de Cali, AJAZZGO. Desde el viernes 6 hasta el domingo 15 de septiembre la ciudad fue la sede de una música para unir al mundo.

Por: Jorge Medina
Licenciado en Literatura




Sam Farley en el piano y Antonio Arnedo en el saxofón. Inauguración del AJAZZGO.
Foto: Jorge Medina.


Las coordenadas: Congo Square, Nueva Orleans, siglo XIX. Cientos de cuerpos negros bailan bajo el influjo musical de calabazas secas. En el interior de estas cubiertas vegetales resuenan las cuerdas pulsadas por los dedos esclavos, y los cueros machacados por las palmas que brincan alegres, a pesar del desarraigo. Con esta reminiscencia, Ted Gioia nos dibuja los primeros pasos del jazz en su libro Historia del jazz, un género que nace de la africanización de músicas norteamericanas y europeas, porque la riqueza rítmica de África Occidental no pudo ser ignorada en el viejo y nuevo continente. Esta raíz resistente, africana, no hay que olvidarla, a pesar de los discursos que visten al género de un carácter meditativo absoluto, de grandilocuencia intelectual, culturalmente elitista, burgués. Lo hay así, pero no lo es todo.

El dúo de Antonio Arnedo y Sam Farley inauguró el AJAZZGO el viernes 6 de septiembre en el auditorio Carlos Ardila Lülle, en la Clínica Valle del Lili. ¡Un piano y un saxofón soprano al interior de un hospital! Realmente no es para sorprenderse si se piensa la música como una búsqueda de bienestar, un medicamento para el alma; aunque bien puede repartirse esta medicina en una inauguración al aire libre. Farley, pianista estadounidense; Arnedo, saxofonista bogotano, interpretaron el álbum Home. Es el hogar de un estadounidense que hace música en Colombia y de un colombiano que recoge los diversos sonidos de su tierra para canalizarlos en la profunda y emotiva fuerza transformadora del saxofón. Una de las piezas más interesantes es “Bambusillo”, compuesta por Sam Farley. Contó que un músico le recomendó algunos cambios en la pieza para que no sonara un pasillo en un bambuco. Farley, fiel a su interés sonoro, dejó la pieza como la compuso, nombrándola como la nombró. Así, dos géneros tradicionales colombianos se encontraron sobre el ameno lecho del jazz.

El jazz nace en Estados Unidos gracias la memoria musical de los esclavos negros. Nace en medio de la opresión; es un catalejo que divisa la costa africana. El jueves 12 de septiembre hubo tiempo para el jazz hecho en África por el genio musical de Tom Diakité y su cuarteto, originarios de la República de Malí. Diakité es cantautor y multiinstrumentista. Toca la Kora y el Kamalengoni, atractivos cuerdófonos africanos que se elaboran tradicionalmente con calabazas como cajas de resonancia. Su música es una reinterpretación jazzística de ritmos tradicionales malinenses, que acompaña una lírica con trascendencia social.

El Ensamble de Latin Jazz de la Universidad Javeriana le abrió las puertas del escenario a Arbey Valencia y su cuarteto, quienes se llevaron consigo los aplausos y las satisfactorias exclamaciones del público en el teatrino al aire libre de la mencionada universidad, el mismo jueves 12 de septiembre. En una colorida interpretación de saxo tenor, alto y soprano, Arbey Valencia presentó el álbum Esencia y tiempo, publicado el año pasado. Ritmos tradicionales de nuestro país, como el porro de la costa caribe, son apropiados con maestría por el cuarteto. Una pieza a destacar: “Supervivencia”, expresión de la constancia de la vida en medio de la fortuna y la pérdida, comunicado con acierto en una interpretación que oscila entre la suavidad y la euforia.

En los años 40, el saxofonista Mario Bauzá propició uno de los encuentros más relevantes en la historia del jazz fusión: el reconocido trompetista Dizzy Gillespie, co-creador del bebop, conoció al conguero Chano Pozo. Este sería el inicio del jazz afro-cubano, llamado cubop por aquella época. El Sexteto de la Familia López-Nussa es digno heredero de aquella forma del latín jazz que expone toda la potencia de los cueros de la percusión cubana. Se presentaron el viernes 13 de septiembre en el Teatro Municipal Enrique Buenaventura. Era la “Gran Noche Cubana” y el cuarteto de Daymé Arocena se unió y brilló con una de las mejores voces femeninas de la música de Cuba, sino la mejor. Arocena, con tan sólo 27 años de edad, promulga con su espectacular voz la tradición afrocubana en el lenguaje del jazz y de la simbología santera. El trompetista Natanael Ramos, originario de las Islas Canarias, inauguró la noche con su sexteto en el Centro Cultural Comfandi.

Los años pasan y dejan en nuestra memoria las melodías de los grandes músicos de jazz, pero el sábado 14 de septiembre el contrabajista Ron Carter estaba para atestiguar su música como una de las leyendas vivas del género. Hizo parte del segundo gran quinteto de Miles Davis, el trompetista creador del cool jazz en los años 50, estilo de carácter meditativo que fue apreciado particularmente por los músicos blancos. Ahora, a sus 82 años de edad, tras haber grabado más de dos mil álbumes y haber tocado con varias de las leyendas que ya no están, halaba las cuerdas con la maestría de siempre. Antecediendo al contrabajista, el trío suizo MaxMantis se presentó en el Centro Cultural Comfandi. Son tres jóvenes músicos con una propuesta enérgica, virtuosa, influida por el free jazz, el estilo con más libertad dentro del género.

El AJAZZGO culminó con una memorable presentación de tres agrupaciones vallecaucanas en el teatro al aire libre Los Cristales. Un público de aparente diversidad disfrutó con las descargas musicales de Sango Groove, Espiral 7 y La Mambanegra. El festival cerró como también debería abrir, con un concierto abierto como el jazz, libre como el jazz, para un público variado como el jazz, propiciando el encuentro y la unión que propicia el jazz. Y ALELUJAZZ.




Integrantes de Sango Grove, Espiral 7 y La Mambanegra en el cierre del AJAZZGO.
Foto: Jorge Medina.

Deja un comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Suscribirse

* indicates required
/ / ( dd / mm / yyyy )