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Teatro la Máscara: dramaturgia desde
la otra Cara del género

El Teatro la Máscara reivindica a las mujeres como
sujetos creadores, asumiendo sus problemáticas como
objeto de su práctica artística y política, desde el
empoderamiento feminista y la dramaturgia de género,
invitan a que la mujer salga de la trampa del
silencio, de las sombras, recuperando su
subjetividad, su voz, para decir que siempre estuvo
presente del otro lado de la cara de la mascara.
Por Carolina Valencia*
Históricamente se cree que las mujeres han sido un
eco sin resonancia, una sombra pasiva que no ha
estado presente en la construcción cultural de la
humanidad, algo totalmente falso. Más bien, es la
misoginia: el miedo y odio a las mujeres, que desde
los discursos filosóficos y religiosos, entre otros,
son los que las han invisiblizado, ocultando la
figura femenina, siendo omitida de los discursos y
registros oficiales, en un mundo que se construyo
desde una única mirada, la masculina;
afortunadamente las cosas han cambiado, lo que
prueba que la mujer no ha sido pasiva, ni es un ser
sin historia.
En la historia del teatro chino, griego, medieval y
moderno se dice que las mujeres no participaron
¿Será, más bien, que no se dieron cuenta de que en
algunos casos, ellos eran realmente ellas, que se
disfrazaban simulando ser hombres? Que lo diga
Shakespeare.
La exclusión de los negros, los indígenas, los
pobres y de las mujeres, predomino en los principios
del teatro que se hizo en América; por fortuna nada
es inmutable: el teatro ha cambiado con el trastorno
profundo que han sufrido las sociedades.
La Otra Versión:
Teatro Subversivo
La Máscara, teatro en Cali, impulsa la
transformación de esas conciencias apaciguadas por
los valores establecidos, por el orden social y
político de Colombia. Su misión es comunicar con el
cuerpo, con la voz, con “el teatro vivo”, la
complejidad del papel de la mujer en un contexto
enteramente patriarcal y violento. ¿Cómo hacerlo? El
propósito es aprovechar la labor colectiva del
teatro para contar la otra versión de la historia,
replanteando así la idea de la obra como una mimesis
de una realidad determinada, pues al estar La
Máscara enmarcada en el ámbito del teatro
subversivo, no se puede pretender que sus 27 piezas
montadas sean el reflejo de la versión oficial de la
realidad, al contrario, este grupo teatral de
mujeres ha posicionado su trabajo en un nivel
enteramente profesional y activamente investigativo
de las problemáticas de su énfasis principal, el
género, pero sin olvidar el contexto político,
social y cultural de Colombia. La singularidad de
esta labor la describe Pilar Restrepo, co-fundadora
de este teatro de género, en su libro La máscara,
la mariposa y la metáfora, en donde resalta tres
ítems que resumirían el modo de creación propio de
este teatro de mujeres: La imagen, la
representación escénica; La verdad, la
revolución provocada en el espectador; La
realidad, la de nuestro país, la violencia, la
discriminación.
En resumidas cuentas, es un teatro de confrontación.
Ampliando esta perspectiva Lucy Bolaños, directora
de La Máscara nos dice: “El teatro es la posibilidad
de confrontación con las otras personas del
escenario, con los conflictos de la humanidad, es
allí donde uno se siente como parte de un todo”.
Este compromiso con el público nació de las
influencias de autores internacionales como
Stanislavsky, Grotowsky, Meyerhold y principalmente
Brecht y a nivel nacional, La Máscara es hija del
Nuevo Teatro Colombiano, impulsado por Enrique
Buenaventura y Santiago García, siendo estos los
pilares de la subversión en el arte dramático; estos
personajes crearon el gremio político y artístico,
denominado CCT , en el que lograban comunicar
mediante la representación escénica las diferentes
barbaries acaecidas en nuestra historia. Conocer la
historia para transformarla, ese ha sido el trabajo
de estos artistas, reivindicar aquellos personajes
que
la historia misma ha discriminado, a los negros, a
los indígenas, a las mujeres, a las minorías.
Las Mujeres Entre La Máscara
El Teatro la Mascara nació como grupo mixto en 1972
en Cali. Actualmente celebra 36 años de creación, de
los cuales 26 han sido orientados por un énfasis
determinado, la temática de las mujeres. ¿Por qué
las mujeres? En palabras de Pilar Restrepo, “La
creación teatral responde a la necesidad de
trasformar toda discriminación social, es necesario
encontrar un lenguaje propio desde el cual las
mujeres puedan revelarse ante los hábitos de
invisibilizarlas”. Al contrario, su visibilización
es contundente: el teatro de mujeres ha sido
reconocido internacionalmente, lo cual es
argumentado por Restrepo al comentar que en la
actualidad “hay investigadoras, semiólogas,
escritoras, dramaturgas, actrices dedicadas a la
reflexión y elaboración de una teoría a partir de
los aportes de la praxis femenina”. Incluso a nivel
internacional existen grupos de teatro de mujeres
como Magdalena Proyect de Inglaterra, el Festival de
Teatro Contemporáneo de Mujeres y el de Teatro de
Mujeres en Buenos Aires; nacional el de Mujeres en
Escena y Colectivo el Chisme.
A pesar del esfuerzo de las mujeres para impulsar el
teatro con perspectiva de género, para el mundo
académico de las tablas, el teatro como arte no
tiene sexo ni género. En oposición a esta idea, a
partir de la contribución de la teoría de género a
las ciencias sociales, el teatro de mujeres se ha
enriquecido en el campo de la investigación y en el
contenido de sus obras. La discriminación de las
mujeres supuestamente ya se ha superado, pero en la
realidad hacer teatro de mujeres no es fácil. Para
Lucy “el respeto de otros grupos por la perspectiva
de género de la Máscara, es nulo, por ejemplo en el
Festival de Teatro de Manizales querían que
participamos a una muestra paralela de teatro de
mujeres, pero sin que ellos nos dieran ningún apoyo
económico”.
Lucy Bolaños es la “luz y sombra” en el teatro la
Mascara desde fundación, su compromiso con las
tablas no es solo artístico, también es político y
social, se le han brindado homenajes, en febrero
del 2005 el Instituto Internacional de Teatro (ITI)
de la UNESCO reconoce a Lucy como una de las mujeres
más relevantes en el desarrollo teatral de nuestro
país. Pero como dicen por ahí, nadie es profeta en
su tierra, con la larga trayectoria que tiene la
Mascara y todo el merito de su directora, nunca han
sido invitadas al Festival Iberoamericano de Teatro,
ya que según éste “Esas son obras de viejas”.
Bibliografía:
* La Máscara, la Mariposa y la Metáfora. Creación
Teatral de Mujeres. Pilar Restrepo. * * Teatro la
Máscara. Cali. 1998.
Dramaturgia de la Urgencia. Pilar Restrepo. Grupo
Teatro la Máscara. Cali. 2006.
* Estudiante de Filosofía.
carovafilum21@hotmail.com. Judith
Colombia González. Estudiante de Licenciatura en
Historia.
judithbathory@yahoo.com |