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Innovar
para competir
La globalización, la apertura de nuestras fronteras
comerciales y la exigencia de los mercados
internacionales exigen una alta dosis de
competitividad en nuestras empresas e instituciones
para encontrar nuevos mercados y sostenerse en los
actuales, esta mayor competitividad se logra
innovando.
¿Qué es innovación?
La televisión en color, el VHS, el DVD, las comunicaciones
a larga distancia, los servicios bancarios
automatizados, son ejemplos claros de lo que es
una innovación. “Innovación significa cambio” así
lo define de forma sencilla pero concreta la
ingeniera Patricia Guerrero Zúñiga, docente de la
Escuela de Ingeniería Civil de la Universidad del
Valle, con doctorado en estructuras de la
Universidad de Míchigan, consultora del CENPES de
Ciencia y Tecnología – órgano técnico consultor de
la OEA. - y directora de la Oficina de
Transferencia de Resultados de Investigación – OTRI-
adscrita a la Vicerrectoría de Investigaciones de
la Universidad del Valle.
Explica la ingeniera Guerrero que el Manual de Oslo,
editado por la Organización para la Cooperación y el
Desarrollo Económico –OCDE- que agrupa a los países
de la Unión Europea y Canadá, es el documento de
directrices más utilizado en el mundo para conocer
las actividades de innovación en las empresas. En
su primera edición (de 1.997), definió innovación
solo para el sector industrial y de carácter
tecnológico, pero en su ultima edición del año
2005 define que “ Innovación es la
implementación de un producto (bien o servicio) o
proceso nuevo o con un alto grado de mejora, o un
método de comercialización u organización nuevo
aplicado a las prácticas de negocio, al lugar de
trabajo o a las relaciones externas” (OCDE,
2005, p.33.), extendiendo así su definición a un
rango más amplio que incluye el sector servicios y
la innovación de carácter no tecnológico.
¿Por qué innovar?
A pesar que palabras como Globalización e innovación
pueden llegar a ser calificadas sólo como “ moda”
por algunas personas, no se pueden dejar de lado,
puesto que las facilidades de comunicación y la
apertura de las fronteras comerciales entre los
países, propician una mayor y mejor oferta y
demanda de productos y servicios, obligando a las
empresas e instituciones a competir haciendo
cambios –innovaciones- en sus productos, formas de
producción, comercialización o administración,
logrando un mayor grado de competitividad y por ende
el desarrollo económico y social de las regiones y
los países. Entre otras, las principales fuentes
impulsoras de la innovación son la escasez de
materias primas y equipos, la mayor o menor
disponibilidad de mano de obra calificada, el cambio
de importaciones por producción nacional
(sustitución de importaciones), exigencias de sus
clientes, una dura competencia, o reducción de
costos a través de la incorporación de tecnologías o
procesos con más ahorro de recursos.
“Una investigación no lleva necesariamente a una
innovación, una investigación se puede quedar en una
idea muy buena, en un invento excelente, pero no es
innovación hasta que no da un salto y pasa a su
aplicación”, enfatiza la ingeniera Guerrero. Ese
salto no lo logran todas las investigaciones o
invenciones, pues se pueden quedar solo en una idea
muy buena que se pierde en lo que algunos autores
definen “el valle de la muerte”, que es lograr la
solución a problemas como los gustos y preferencias
de la población, la estructura económica y
financiera y los mecanismos de comercialización,
entre otros, que dificultan la entrada al mercado
de la invención. Ante esta situación se hace
indispensable que los investigadores busquen
alianzas con las empresas ya que estas tienen la
experiencia en la producción y comercialización o
tienen la necesidad de los desarrollos logrados
en las investigaciones.
Ante este panorama COLCIENCIAS firmo con empresarios,
académicos y funcionarios públicos, en febrero del
2005 el Pacto por la Innovación como
estrategia para estimular la innovación, tanto en
las empresas como en las instituciones dedicadas a
la investigación y con el principal objetivo de
crear conciencia en la sociedad sobre la importancia
de la innovación tecnológica para contribuir a un
mejor futuro para las nuevas generaciones.
Es en este aspecto la Universidad del Valle ha venido
jugando un papel de liderazgo en la región. Desde
sus inicios como universidad industrial, ha
participado en el desarrollo económico y social de
la región, muestra de ello son sus aportes, al
desarrollo de la industria azucarera, la
implementación de nuevos procesos para la
purificación del agua, creación de nuevas fuentes de
energía y el desarrollo de nuevos materiales para
la industria, entre otros. Actualmente a través de
la OTRI viene liderando la conformación del comité
Universidad, Empresa, Estado –UEE- donde tienen
asiento los empresarios de la región, las
universidades representadas por la Red de
Universidades para la Innovación en el Valle del
Cauca, RUPIV, los representantes de los gremios y
el estado a través de la Gobernación del Valle. Este
comité tiene como objetivo generar espacios donde se
pueda, simultáneamente, presentar las necesidades de
innovación de las empresas y las ofertas de
capacidades por parte de los diferentes grupos de
investigación de las universidades permitiendo de
esta forma el desarrollo de proyectos que buscan
mejorar la competitividad de las empresas, aumentar
las capacidad de investigación, y por ende el
desarrollo de la región. Se espera en unos meses
presentar muchos mas casos exitosos logrados en
colaboración con las empresas que permitan
definirnos como una región con vocación
innovadora.
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¿Cual es la diferencia entre invención e innovación?
Invención es la concreción a términos prácticos de una
idea; o también, el descubrimiento o la
creación de algo nuevo y la innovación es la
extensión de una invención a la escala
industrial, o sea la aplicación de los
resultados obtenidos en la invención en
productos y procesos concretos
comercializables o de uso práctico. Por
tanto, entre la invención y la innovación
está el desarrollo industrial, que es lo que
permite que los descubrimientos nuevos
puedan introducirse o no en el mercado de
forma exitosa, a través de productos o
procesos. |
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Las capacidades de la universidad
En la actualidad la universidad cuenta con
188 grupos de investigación registrados en
la Vicerrectoría de investigaciones y
distribuidos en todas sus facultades e
institutos. De estos 117 han sido
reconocidos por Colciencias y clasificados
como Grupos A 61, como grupos B 35 y como
grupos C 21. |
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La OTRI en colaboración con el sector productivo
La oficina de Transferencia de Resultados de
Investigación –OTRI- es la dependencia
encargada de actuar como organismo de
enlace entre la universidad y el entorno
socio-económico, promoviendo y gestionando
las relaciones entre los grupos de
investigación, laboratorios, centros de
desarrollo tecnológico e institutos de
investigación de la universidad con el
sector industrial e instituciones del
sector público y privado regional,
nacional e internacional . La ingeniera
Patricia Guerrero, su directora, nos dice
“una de las metas de la OTRI es contribuir
para que muchas de las invenciones de
nuestros investigadores crucen ese “Valle de
la Muerte”, tanto en el área tecnológica
como en la social. Por eso nuestro interés
en articular nuestras capacidades con las
necesidades de los sectores industrial, de
educación y salud, y en conjunto con el
estado participar en el diseño de políticas
de estimulo para la innovación”. |
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