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diners pag8  La poética de lo urbano

La lluvia de aquel lunes 29 de abril no impidió el debate. En esta ocasión lo urbano, se expresó a través de la mirada de Ever Astudillo. Los árboles caídos, el caos vehicular propio de la ciudad y su tránsito no lograron disipar las preguntas en torno a los escenarios de una Cali transmutada para bien o para mal.

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Jamundí

Con un cuerpo fornido, tras haber disputado innumerables batallas, la mirada fija en el horizonte, chequeando su extenso territorio, el brazo derecho siempre en alto, empuñando una lanza, lista para ser disparada ante la presencia de alguna bestia blanca.


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    De cara a un inmenso mar como mirando a lo lejos un mañana posible, Buenaventura se debate entre la resistencia y la zozobra de su propio drama. Gente cansada del infortunado peso de su historia busca legar un testimonio de lucha sin olvidos, para hacer frente a los flagelos y la sangre que entristecen su pueblo.

Pagina9 Teatro

 

Temporada Teatral De Egresados

Una posibilidad de liberación

 

Por: Rodrigo Vélez

Licenciado en Arte Dramático

En 1960, Jorge Luis Borges definió el oficio del actor de un modo limpio. Escribió: el actor, que en un escenario, juega a ser otro, ante un concurso de personas que juegan a tomarlo por aquel otro. Esta definición, por supuesto, no es sencilla. Y dar en ella con el viejo acto de representar, definir un poco la médula del teatro, no es sencillo. Colerige, por su lado, definiría la fe poética como aquella voluntaria suspensión de la incredulidad.El primero, acercó el arte teatral, el segundo, el arte poética; uno y otro entendieron que el gozo artístico obra cuando un público entra en el juego. Los asistentes a la Temporada de Egresados 2013 del Departamento de Artes Escénicas de la Universidad del Valle, participaron de esta fiesta espiritual: el teatro. 

Quienes practican el arte teatral, lo hacen impulsados por razones diversas. En 1979, Enrique Buenaventura funda la escuela de Arte Dramático de la Universidad del Valle. Entonces el teatro en Colombia presentaba un carácter marcadamente político cuyo emisario era el alemán Bertolt Brecht, y Buenaventura escribía: “Se me antoja que Bertolt Brecht es el heraldo de esa nueva edad clásica”. Entonces Cali produjo una importante camada de actores, directores y grupos de teatro que llegaron a fortalecer el creciente movimiento teatral y televisivo bogotano y que se autodenominaban experimentales. En 1996, la Escuela de Arte Dramático da un giro en su programa con la incorporación del método de formación actoral ruso y Brecht, el heraldo, cedió su lugar a Constantin Stanislavsky. 

Desde esta Escuela, entre el 21 de febrero y el 15 de marzo, Cali recibió la Temporada de Egresados 2013 de la Universidad del Valle, en la cual la ciudad pudo disfrutar de presentaciones artísticas teatrales y los encuentros sobre Educación Artística donde participaron diferentes agentes culturales de la ciudad. Con el apoyo de las Vicerrectorías Académica y de Bienestar Universitario, vimos un total de 8 espectáculos en los que egresados del Departamento de Artes Escénicas presentaron originales propuestas teatrales: La mujer que se estrellaba contra las puertas, con adaptación de Lina Riascos a partir de la novela homónima de Roddy Doyle, sobre ese infierno prolongado en que se constituyen las vidas de mujeres casadas con hombres infernales; La búsqueda intermitente, búsqueda ilimitada de un mundo donde la felicidad existe en alguna parte; Entre espantos, montes y cañadas, historia mitológica contada a través de títeres cuya esperanza es su reencuentro con los seres queridos; La mujer sola, de Jenny Cuervo, sobre los placeres de la vida conyugal donde la felicidad se descubre aparente; La mar, de la Agrupación Proyecto Perseo, donde se inicia un viaje al interior de sí mismo y al universo literario de Poe, Melville y Andrés Caicedo; Hombres al borde de un ataque de nervios, de humor ligero sobre los hombres que instrumentalizan a las mujeres en paridoras y que terminan no comprendiéndolas; Elogio de las cosas, viaje fulgurante de minucias entre Cali y Guadalajara de Buga donde nuestras cosas cotidianas, una sombrilla o una ventana o una visión del Valle, erigen un universo; y Lady Málaga, comedia de acontecimientos sociales de la Agrupación Escénica Dulce Compañía, sobre la lucha sostenida por pequeñas comunidades afrocolombianas que se resisten a desaparecer frente a multinacionales. 

En esta Temporada de Egresados, se ha destacado la presencia de dramaturgias propias lo cual, en una escuela sin cátedra dramatúrgica, resulta sorprendente. Mediante la escritura dramática los jóvenes grupos del suroccidente colombiano han puesto en escena temas de relevancia actual; la problemática política, histórica y social ha encontrado metáforas adecuadas para que su contenido entre como de costado y no caigan en una exposición explícita de los temas. Es decir, los grupos teatrales que se presentaron en 2013 han encontrado sus propios vehículos dramáticos, diferentes a la forma dramática de 1958 tan vital para aquel entonces. Esta temporada de egresados ha permitido a los grupos de la ciudad reencontrarse en un escenario artístico y de discusión común en respuesta a las enormes dificultades que deben enfrentar: la falta de escenarios propios y de recursos privados o estatales que permitan dimensionar la visión cultural de una ciudad que por décadas ocupó un importante lugar en la escena cultural del país. En buena hora, pues, llega esta temporada y estos grupos. David Mamet escribió que los actores emocionan porque hacen temer al público por su alma. Y se está refiriendo a la relación que surge en esa fiesta del espíritu: su credulidad, su fe.

Nicolás Buenaventura, en Nuevo Teatro en Colombia, se preguntaba por qué no fueron la poesía o la narrativa de la violencia las que lograron convocar a la gente de Colombia, las que llevaron el debate social hasta el sitio al que pudo llevarlo el movimiento teatral. Con esta temporada teatral revitalizamos la capacidad convocatoria del teatro donde las multitudes de la escena y las filas del público se encuentran y discuten.

Frente a las nuevas tecnologías, se mira con temor el teatro: ser antediluviano, primitivo y puro de porvenir incierto. Alguien, amante de esa pureza, asegura que el teatro no ha muerto. Hay que decirlo otra vez: no morirá,ergo, esa aseveración está de más. 




 

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