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Vindicación de Jorge Isaacs

 

Cuando se cumplen 150 de la publicación de María (1867-2017),  las acciones, ideas y el alcance de lo realizado por Isaacs y la importancia para la historia colombiana, demandan varios estudios, los cuales sin duda, dejaran al descubierto un perfil hasta ahora desconocido que merece ser abordado con interés patriótico. La Universidad del Valle se prepara para rendirle homenaje a Jorge Isaacs.

 

Por Darío Henao Restrepo

Director Centro Virtual Isaacs

Escuela de Estudios Literarios

 

 

La lectura de Borges, un punto de partida

 

El 7 de mayo de 1937, en una revista para señoras, El Hogar (1936-1939), Jorge Luis Borges escribió un artículo titulado, Vindicación de María de Jorge Isaacs, en el cual demostraba que la novela era muy legible para los lectores de su tiempo y que su autor no era más romántico que nosotros. Con sus apreciaciones, Borges desmontaba falsos esquemas de lectura de María y dejaba sin piso la tesis de que Isaacs hubiese sido simplemente un romántico. Citando las páginas de cierta enciclopedia, destacaba que Isaacs fue “un servidor laborioso de su país”, y a seguir opinaba, “es decir, un político; es decir, un desengañado. En distintos periodos legislativos (leo con veneración) ha ocupado un puesto en la Cámara de Representantes por los estados de Antioquia, Cauca y Cundinamarca. Fue secretario de Gobierno y de Hacienda, fue secretario del Congreso, fue director de instrucción pública, fue cónsul general en Chile. (…)  Esos rasgos nos dejan entrever un hombre que talvez no rehúsa, pero que tampoco no exige la definición de “romántico”. Un hombre, en suma, que no se lleva mal con la realidad. Su obra – he aquí lo capital – confirma ese fallo”.

Siguiendo a Borges, en el siglo XXI está al orden del día una vindicación de Jorge Isaacs en todas sus facetas, de realizar una valoración múltiple de su obra y de hacer visible lo que - por razones de las luchas ideológicas y políticas acaecidas en Colombia en las últimas décadas del siglo XIX - fue relegado al olvido y a muchos lugares comunes. A ciento veintidós años de su muerte, se entiende con claridad que la invisibilidad a la cual fue sometida la obra de Isaacs, además de la recepción conservadora que imperó de su novela en las aulas y manuales de literatura hasta hace muy poco tiempo, se debe a su toma de partido por las ideas del liberalismo radical derrotadas por la Regeneración conservadora en 1885. A la comprensión de esta época contribuye Odios Fríos. La novela de Miguel Antonio Caro en el poder (2016) de Gonzalo España, donde se recrea la historia pública e íntima de uno de los artífices de la Regeneración y redactor de la Constitución de 1886. Este latinista consumado – traductor célebre de Horacio y Virgilio -, gramático puntilloso, ultraconservador, maquinador y rencoroso, fue un furibundo crítico de Isaacs, a quien nunca le perdonó haber abrazado la causa del liberalismo radical.

 

 

Importancia de la obra de Isaacs en nuestro tiempo

 

En pleno siglo XXI, volver a la vida y obra de Jorge Isaacs adquiere suma importancia por el momento histórico que vive Colombia, en transición a la paz, pues este país aún tiene pendientes por resolver, de una vez por todas, viejos problemas heredados del siglo XIX.  Apenas con la Constitución de 1991 se cambió el rumbo latente de la Constitución de 1886 y se reconoció a plenitud, al menos en el papel, la configuración multicultural y pluriétnica de Colombia. En el marco de este necesario reconocimiento, para la sociedad en su conjunto, para la cultura, las ciencias sociales y humanas, y en particular, para los estudios literarios en Colombia, el enorme reto de encarar la interpretación de la obra de Isaacs debe llevarse a cabo, pues se trata de un caso excepcional para la comprensión de los primordios de nuestra vida republicana, su cultura, sus paradojas y contradicciones.

 

La obra completa apenas comenzó a publicarse con el rigor editorial merecido entre el 2005 y el 2016, coeditada por  la Universidad Externado de Colombia y la Universidad del Valle.  Emprendimiento editorial que ha sido posible gracias  al trabajo y dedicación de la profesora de la Universidad Nacional, María Teresa Cristina, quien con  paciencia de medievalista  dedicó  30 años a la recopilación, análisis y edición de la  obra del autor de María. Sin duda alguna es  la  mayor especialista en Jorge Isaacs. Con devoción y esfuerzo, muchas veces de su propio pecunio, reblujando en bibliotecas, archivos, periódicos y revistas del siglo XIX recuperó todo lo escrito por Isaacs, un trabajo monumental que se concreta en los 10 tomos publicados. Que hayan salido a la luz pública gran cantidad de escritos inéditos de Isaacs, por mucho tiempo  en los anaqueles de su apartamento en el centro de Bogotá, ya comienza a mostrar sus frutos con varias tesis, biografías, ensayos,  y tres novelas notorias: El japonés que amó la María (2005), del santandereano Gonzalo España, una saga ambientada durante las guerras civiles del siglo XIX en las cuales participó Isaacs;  La hoguera lame mi piel con cariño de perro, premio Casa de las América de novela 2015, escrita por la caleña Adelaida Fernández, en la cual narra la africana Nay, la aya de María, el mismo universo contado por Efraín en la novela de Isaacs; En tierra extraña, del escritor caleño, Edgar Collazos, próxima a publicarse, creación a la cual ha dedicado muchos años después de su excelente novela, El Demonio en la proa (2008), y en la cual coloca en el centro la poderosa personalidad de Isaacs y sus luchas políticas. Estas novelas  comparten una ruptura con la visión tradicional de la historiografía colombiana sobre la contribución de los afros y su cultura a la construcción de la Nación y la importancia de las luchas políticas y militares de Isaacs. En su ensayo El desconocido político Jorge

Isaacs”, leído en el I Simposio Internacional sobre Isaacs en el 2005, Otto Morales Benítez sostiene que al ocuparse de sus ejecutorias políticas, sus luchas democráticas, su gestión pública y de paso las irracionales persecuciones que padeció, se deparó ante un descubrimiento excepcional, un reencuentro con su grandeza. Un hombre de fulgores en sus combates. Concluye el doctor Morales que las acciones, ideas y el alcance de lo realizado por Isaacs y la importancia para la historia colombiana, demandan varios estudios, los cuales sin duda, dejaran al descubierto un perfil hasta ahora desconocido que merece ser abordado con interés patriótico.

 

Un vasto material a la espera de nuevos estudios

El trabajo de la profesora Cristina, las recientes biografías del escritor caleño Fabio Martinez, Jorge Isaacs: la búsqueda del paraíso y la escritora antioqueña María Cristina Restrepo, Verás huir la calma Jorge Isaacs, muestran  al autor de María como el  hombre versátil que fue, y como tal, uno de los más representativos del siglo XIX colombiano. El caso del teatro, para  citar un ejemplo, resulta indicativo del desconocimiento sobre su obra. Muy pocos saben de la existencia de Amy Robsart (1859), Los montañeses en Lyon (titulado también María Adrian, 1860),  y Paulina Lamberti (1860). Los tres dramas tienen por tema una trágica historia de amor y se desarrollan en un contexto histórico europeo. Asimismo, poco se conoce el programa educativo impulsado en el Cauca junto con su primo  César Conto, en su momento, a juicio de muchos historiadores, el más ambicioso y progresista del país. Isaacs conoció las ideas del argentino Domingo Faustino Sarmiento cuando fue cónsul en Santiago de Chile en 1871-72. La defensa de la educación laica, pública, gratuita y obligatoria a nivel elemental fue motivo de polémicas y señalamientos por la confrontación política entre liberales y conservadores en el siglo XIX.

Cien años antes de que García Márquez escribiera la saga de los Buendía,  Isaacs estuvo en Macondo  cuando hizo parte de la Comisión Corográfica nacional durante el gobierno de Rafael Nuñez. Hizo artículos sobre las hulleras de Aracataca y hasta recogió en la Sierra Nevada de Santa Marta un canto de los indígenas que está en los manuscritos que se conservan en la Biblioteca Nacional, además de  su Estudio sobre las tribus indígenas del Magdalena y las notas de su cuaderno de trabajo. Parece ficción, pero en sus andanzas por la Guajira recogió cantos de los Wayús y fue el primero que habló de la existencia de los  yacimientos de carbón en el Cerrejón.

 

Se abre camino una recepción renovadora

La valoración y recepción de la obra conocida de Isaacs tampoco ha sido la mejor. María  ilustra muy bien lo anterior. Durante casi 150 años, la crítica y los manuales de enseñanza han tenido a su autor por espejo de Efraín, el infortunado héroe romántico de la novela, confusión que ha empañado la senda para lecturas más densas y rigurosas. Enfoque tradicional que hace apenas unos años empezó a revaluarse en un libro colectivo, María, más allá del paraíso, de la autoría de Fernando Cruz Kronfly, Manuel Mejía Vallejo, Jaime Galarza, Hernán Toro, Umberto Valverde y Rodrigo Parra Sandoval. Luego con un número monográfico de la revista Metáfora,  recientemente con un largo ensayo de Francois Perús, María, una ficción autobiográfica , un número de la revista Poligramas dedicado por entero a Isaacs, además de  artículos, monografías y tesis de grado que han sentado bases sólidas para  una nueva valoración. El punto más alto de esta nueva corriente se expresa  en la publicación de las Memorias del Primer Simposio Internacional: Jorge Isaacs, el creador en todas sus facetas. Esta renovadora recepción superó la iconoclastia de los nadaístas caleños de los años 60 y su malsana influencia. Quemaron María  sin haberla leído como un acto de rebeldía ante la recepción tradicionalista imperante en las aulas de clase de esa época. Cincuenta años después muchos de ellos reconocen el error de tamaño despropósito y su incapacidad para escribir una novela mejor como los retara el poeta Eduardo Carranza.

Hay mucho por hacer respecto de la vida y obra de Jorge Isaacs. Historiadores, lingüistas, periodistas, antropólogos, filósofos, literatos, etnólogos, musicólogos y poetas pueden aportar para continuar la tarea de una amplia, rigurosa y profunda valoración de todas las facetas de un creador tan fecundo. El IX Simposio Internacional Jorge Isaacs, el creador en todas sus facetas, en homenaje a los 150 años de María (1867-2017), volverá por los caminos abiertos en el primer Simposio del 2005.  Con la participación de especialistas  nacionales y extranjeros, de novelistas y poetas, tendrá como propósito central avanzar en la  construcción de una mirada plural y multidisciplinaria para la valoración e interpretación de la obra de tan insigne creador.

 

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