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Alejandro Toledo: “Soy un indio, terco, gitano, y un  rebelde con causa, que trota por el mundo”

 

El ex presidente de Perú Alejandro Toledo participó en la Conferencia anual del GLAP – Grupo Latinoamericano de Administración Pública – organizada  por la Facultad de Administración de la Universidad del Valle y presidida por el rector Edgar Varela Barrios.  Entre el 10 y el 12 de octubre, destacados académicos aportaron al conocimiento crítico de la Administración Pública  en América Latina y el Caribe.  

 

Por: Equipo La Palabra

 

La Palabra: ¿Cómo ve usted las turbulencias que aquejan en este momento a varios países latinoamericanos incluido Colombia?

Alejandro Toledo: Primero, permítame decirle que estoy feliz de haber regresado después de 18 años a este lugar tan lindo de Cali y particularmente a la Universidad del Valle, quiero agradecerle al señor rector Edgar Varela. Para responder su pregunta, hemos hecho avances muy importantes en los últimos 60 años,  nosotros no producimos la crisis del 2008-2009, nos queda un camino por recorrer, dejar el populismo para hacer política de estado pensando no en las próximas elecciones, mejor pensar en las próximas generaciones. La democracia y la paz no dan más espera y eso me da la autoridad moral para decir que deseo de todo corazón, que en Colombia, parte de la gran patria latinoamericana, se cuaje lo más rápido posible La Paz y no hagamos política electoral con este anhelo. Le digo esto con profundo respeto porque la paz y la democracia no tienen elecciones así como los Derechos Humanos y la libertad de expresión no tienen color de piel. En derechos universales hemos avanzado mucho, una de las maneras de disminuir la turbulencia en este continente. Acabo de venir de una reunión mundial en Washington sobre mercados emergentes en el África, Asia y Latinoamérica, y constato que tenemos mucho avance, y para continuar necesitamos hacer políticas públicas que trasciendan los intereses electorales, toca empezar a pensar en políticas de estado con visión a largo y mediano plazo. Nunca el mundo ha estado tan sediento de más liderazgo y menos complot político, entonces este encuentro de la Universidad del Valle es lo más oportuno, porque vamos a intercambiar y vamos a hablar muy francamente, necesitamos cuajar un stock de capital humano calificado para entregar resultados concretos, tangibles y medibles desde la misma sociedad, Comenzando por los más pobres, evitando la corrupción, evitando los amigos, y entrando más a brindar resultados a aquellos que son excluidos por razones de etnicidad, de color de piel, de pobreza, de género. El organizar un evento como éste,  trayendo a mentes brillantes de la región y conectándose con el resto del mundo me parece una iniciativa extraordinariamente inteligente de parte del liderazgo de la Universidad del Valle.

L.P.  Después de dejar la Presidencia del Perú empieza otra etapa en su vida, la de ejercer un  liderazgo más de orden académico, intelectual, de asesor internacional. Desde esta perspectiva, ¿Cómo ve usted a su país? ¿Qué nos podría decir hoy del Perú actual?

A.T.  Acabo de escribir un libro donde planteé “Soy un indio, terco, gitano, rebelde con causa, que trota por el mundo”, he escrito este el libro irreverente porque los académicos tenemos siempre la tendencia de enfrascarnos en utilizar metodologías sofisticadas, como la econometría, siempre para pronosticar el pasado. Pocas veces nos hemos preguntado ¿Cuál será el país de nuestros hijos, de los hijos de nuestros hijos de aquí al año 2050 cuando la población del mundo sea de nueve mil millones de personas? es decir 2000 millones más de los que hoy en día somos. Ya no serán las guerras sobre petróleo, los países productores de petróleo en el mundo van a tener que acabarse, porque ya se inventaron los carros no solamente eléctricos, sino carros que funcionan con paneles solares. Ha llegado el momento de que los gobiernos populistas dejen de insultar la dignidad de los pobres regalándole pescado, en vez de darle el derecho de aprender a pescar. Al Perú,  en términos de crecimiento, le está yendo bien, me tocó a mí ser el primer presidente del Siglo XXI, lo encontré muy complicado, tengo 17 amenazas de muerte por la lucha para acabar una dictadura. Eso me permitió que finalmente se rompan las cadenas, soy el primer presidente del Perú y Suramérica qué ha sido elegido democráticamente en 500 años y digo Suramérica porque el primero en América Latina fue Benito Juárez. Nos toca una gran responsabilidad, yo no me olvido de mis raíces, yo no me olvido de donde nací, por eso le insisto, este encuentro es lo más propicio que realiza la Universidad del Valle liderada por el doctor Edgar Varela y el decano Rubén Darío Echeverri. Vengo cansado de la China, Stanford, Washington. Anoche tomé el vuelo pero lo hago de puro corazón, amo Colombia, ha sido conmigo muy generosa.  Les cuento una historia, cuando fui a dar un discurso al Congreso de Colombia, la gente en la calle me saludaba, me decía presidente Indio, Cholo, lustrador de zapatos, y yo ¿Dime qué cosa soy? quiero recordar que es un buen momento para reflexionar sobre el problema de las universidades en la gestión pública, para atender a los más pobres sin corrupción.

L.P.  ¿Qué le diría usted al pueblo colombianos en esta coyuntura de incertidumbre  fruto de los resultados del plebiscito?

A.T. Yo convocaría a todos para que hagamos la paz y ésta se consolide y que sea sostenida y sustentablemente, pero que los resultados del conocimiento se distribuyan en América Latina. La paz, la democracia, los Derechos Humanos, no tienen nacionalidad. Con esa autoridad moral invito a que sumemos esfuerzos. Quiero invocar desde la Universidad del Valle a los jefes de estado de América Latina y a los ex jefes de estado de América Latina, que contribuyan a la consolidación de la paz en Colombia. Eso significará una contribución al desarrollo de nuestra región latinoamericana en un mundo globalizado en donde la cibernética ha penetrado las fronteras. Que Dios bendiga a Colombia.

L.P.  ¿Cómo ve a América Latina en el concierto mundial?

A.T. América Latina necesita ir más allá de la expansión comercial. También necesitamos incrementar la inversión extranjera, el intercambio cultural, la transferencia tecnológica, y unir esfuerzos para luchar contra el narcotráfico y el crimen organizado. Como he mencionado muchas veces, necesitamos diversificar nuestra producción y virar rápidamente hacia una economía del conocimiento para contribuir a esta economía global cambiante. Además, los temas de la agenda de América Latina con respecto a Estados Unidos, Europa y Asia también tienen que cambiar a la luz del conocimiento adquirido en el mundo multipolar en que vivimos.

Debemos observar con un mayor grado de cuidado que China, como parte de Asia, no es el único destino de nuestros commodities.  China ha empezado a comprar tierras en varios países de América Latina de forma agresiva- Brasil y Perú, entre otros- anticipándose a los desafíos relacionados con su seguridad alimentaria.

Dicho una vez más, América Latina no es una región homogénea. No solo tiene grandes variaciones en el ritmo de su crecimiento económico y comercio, y diferencias en el rostro de sus sociedades, sino que también hay algunas excepciones en términos de consolidación de la democracia y en la manera en que los países articulan su política internacional. Algunos países pueden realizar elecciones de manera regular, sin necesariamente contar con un sistema democrático genuino.

L.P.  ¿Cómo aprecia las relaciones de América Latina con los Estados Unidos y Canadá? 

A.T. Washington y Ottawa siempre serán de apoyar a las regiones para capitalizar las oportunidades históricas. Estoy convencido de que Estados Unidos y Canadá, los actores más importantes de la economía global, colaborarán con nosotros en superar los desafíos del crecimiento económico inclusivo, desarrollo sostenible y trasferencia tecnológica, así como con aquellos involucrados en combatir el tráfico de drogas y el crimen organizado. Sin embargo, insisto en que la variable crítica es el tiempo. Este es el momento para dar el salto decisivo de un crecimiento exportador de commoditties hacia la inversión efectiva de los recursos provenientes del crecimiento exportador de  commoditties en la mente de nuestro pueblo. Si no hacemos esto ahora, perderemos el tren.

Es también importante anotar que los latinoamericanos no deben esperar que Estados Unidos arregle los problemas de la región. Nosotros hemos madurado gracias a nuestros propios errores y a la formación de nuestro capital humano, y, pese a que aún tenemos un largo camino por recorrer, podemos pararnos sobre nuestros dos pies. Hemos aprendido a poner en orden la economía de nuestra casa.