Editorial

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“Si comienzas odiando a quien tienes que convencer, nunca ganarás”

 

"Es muy serio lo que está en juego en Colombia. No hay hombres fenomenales, hay causas fenomenales", dijo el ex presidente uruguayo Pepe Mújica, en una conversación de pensamiento, apostando  al intelecto y a los sentimientos más profundos. Compartió sus reflexiones, la semana pasada en Medellín, sobre la paz en Colombia y el momento que vive este continente. Expresó que se debe luchar por la paz para que la vida no se vuelva una carga, pero que  se debe aprender a vivir con diferencia y no aplastar a quien discrepa. "Estoy en Colombia por los que están por el Sí, pero también por quienes están por el No, porque también son personas", agregó con  acento firme y sereno.

"La paz en Colombia es una causa muy profunda, llena de obstáculos y dificultades. Pero es una oportunidad para mejorar la vida de los 12 millones de campesinos olvidados en educación, infraestructura y equidad", reiteró Mújica apuntando así a los compatriotas de ese país profundo y olvidado, quienes han sufrido los horrores de la brutal confrontación armada durante más de medio siglo. Esas gentes merecen otra oportunidad sobre la tierra.  Mújica reconoció un factor insoslayable en el actual espíritu de los colombianos: “Hay miedos por ambos lados, pero lograr la firma del fin del conflicto es la gran proeza del país. Sin embargo, aseguró que se debe aprender de las experiencias de dolor de los otros."Los jóvenes deben cometer los errores de su tiempo, no del nuestro", en una reflexión esperanzadora sobre la juventud en el mundo, de su despertar en lo que llamó de  civilización del internet. Una juventud que está buscando su rumbo y su lugar en la construcción de la historia venidera.

 

Estamos programados biológicamente para luchar y querer la vida, recordó el líder uruguayo, por tanto la paz es un imperativo de los seres humanos, a pesar del lado oscuro de la violencia que siempre ha pervivido en la historia de la humanidad. Para la Colombia del siglo XXI, siguiendo las hondas reflexiones de don Pepe, la paz no solo es causa de convivencia y madurez de una sociedad, aunque siempre habrá diferencias y conflictos. La clave está en usar el diálogo para superarlos. Y con los retos que esto significa el papel de la academia, de estudiantes y profesores va a ser crucial en el día a día de las incontables y urgentes tareas para construir la paz. Si el proceso para lograr firmarla fue arduo, complejo y polémico, también lo será, sin duda para mejor, el camino de esperanza que todos los colombianos anhelan para la patria.

La magistral conversación de don Pepe Mújico, poética y filosófica, está circulando en las redes en momentos de necesaria reflexión para los colombianos, cuando nos aprestamos a construir una camino de paz, convivencia, prosperidad y justicial social para todos.