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Homenaje

El maestro Guillermo Restrepo Sierra y el enorme vacío que nos deja

 

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Por: Luis Aurelio Ordoñez Burbano

Presidente de CORPUV

 

El pasado miércoles 15 de junio, en las horas de la mañana, falleció el profesor del Departamento de Matemáticas, de la Facultad de Ciencias Naturales y Exactas, de la Universidad del Valle, Guillermo Restrepo Sierra.

La trayectoria  de su formación universitaria: Ingeniería,  Escuela de Minas de Medellín; Matemáticas,  Universidad Nacional, Bogotá;  Ph.D,  Southern California University; Estudios posdoctorales, Instituto de Estudios Avanzados de la Universidad de Princeton, culminó en la más alta cima de la  academia.

Antes de regresar a Colombia, se desempeñó como  profesor visitante en el  Instituto Politécnico Nacional de México y profesor asociado en la Universidad de Puerto Rico.

Fue un  consagrado matemático; pero, las matemáticas, no fueron su única pasión, también el ajedrez, las ciencias humanas y la política.[1]  

Su  actividad política  comenzó en el Partido Comunista, en Bogotá, continuó en el Partido Socialista de Daniel de León, en Los Angeles, en el Partido Independentista en Puerto Rico, en  la Unión Patriótica, el Polo  Democrático, la Marcha Patriótica y el Partido Comunista, en Colombia.

Guillermo Restrepo Sierra fue lo que se puede llamar un intelectual orgánico, defensor de la paz con justicia social y la democracia y comprometido con la causa de los desposeídos. Por eso hizo de su apuesta por el marxismo un proyecto de vida, que defendió con ahínco y honradez.[2]

Mediante un programa,  auspiciado por el presidente de la República, Misael  Pastrana Borrero, denominado repatriación de cerebros fugados,  en 1970,  regresó a Colombia y se vinculó como profesor a la Universidad del Valle.  En el contexto de la oleada de contestación universal de la época,  participó en el Movimiento Universitario de 1971, según su propio testimonio,  un movimiento estudiantil que buscaba afanosamente salidas a los problemas universitarios y nacionales en general,  con la brújula del marxismo  y el cristianismo en franca rebeldía contra el capital[3]. Fue miembro de los Comités Paritarios, de profesores y estudiantes, constituidos a principios de 1972, para promover iniciativas democráticas y de autonomía universitaria, algunas de las cuales, aunque bastante desvanecidas, aún permanecen en la Universidad. Desde entonces siempre estuvo participando y contribuyendo al devenir de la Universidad durante 46 años, en  diversos espacios académicos, institucionales y gremiales: Decano de la Facultad de Ciencias, Director del Programa de Posgrado de Matemáticas, miembro de la Junta Directiva de ASPU.  En  foros, debates, claustros y asambleas, se destacó siempre por su gran elocuencia y lucidez. Participó en las marchas callejeras, hasta las multitudinarias manifestaciones de finales del año pasado y comienzos del presente en defensa del HUV.

Su vocación humanista, lo llevó a incursionar ávidamente por los meandros de la filosofía, la historia y la literatura. Los aportes al desarrollo del conocimiento, están plasmados en una obra profusa y diversa, compuesta del libros; capítulos de libros; artículos especializados; ponencias, nacionales e internacionales; artículos de divulgación; ensayos; conferencias.[4]

En 1992 recibió el Premio Nacional de Matemáticas, otorgado por la Sociedad Colombiana de Matemáticas y, en 1993, el Premio a la obra de un científico de la Sociedad Colombiana de Ciencias Exactas y Naturales, por sus contribuciones al avance de las Matemáticas y la creación de nuevos derroteros.

Su actividad académica, como docente e investigador, lo distingue como un profesor integral, en el sentido más auténtico del término: dedicado con rigor y entusiasmo  a la dirección de tesis de sus estudiantes;  enseñando siempre, con alegría y esmero,  mediante una relación de afecto, que consideró ser el  elemento fundamental de la Pedagogía. Una actividad académica integral que lo llevó a ser un consagrado maestro, hasta llegar las fronteras de la sabiduría, única competencia no  transferible.

Cuando recibió el Premio a la Obra de un científico (1993), aludió a un profesor de Cambridge, físico por entrenamiento y  escritor, por vocación. En su caso, podríamos decir, matemático por entrenamiento y  humanista por vocación, como lo ilustra, entre otros escritos, uno de los apartes de su discurso, que tiene, sin duda, plena actualidad:

Por un lado, los humanistas perciben a las ciencias físico-matemáticas y naturales, como una fuerza insensible,  fría e impersonal que es incompatible  con la auténtica humanidad del hombre. A su turno, los científicos tienden a ver las expresiones artísticas, literarias y filosóficas de la cultura como anacronismos inútiles  que circulan entre un grupo selecto  de personas que se piensan así mismas como “personas cultas”  y viven de espaldas a la realidad tangible.  [5]

En su condición de crítico bien fundamentado, luchó siempre por una ciencia nacional vigorosa, integrada a una cultura humanística, contra la concepción instrumentalista del conocimiento, para la dominación y la intimidación de los pueblos.  Hasta el final de sus días,  entregó su talento a las mejores causas de la humanidad ligadas a la libertad, el bien común y la democracia.   

En la Universidad y en la familia  nos deja un inmenso vacío.

A su esposa, María Bonilla de Restrepo,  a sus hijas, Carla y Andrea,  a sus nietos y a toda la familia, a sus colegas de la Facultad de Ciencias Naturales y Exactas y de toda la Universidad; a sus estudiantes, sus camaradas y amigos,  les extendemos un fraternal saludo de duelo, por la irreparable pérdida.



[1]Participó con el equipo colombiano en la  XII La Olimpíada de ajedrez en Moscú, en 1956 y, años después expresó: “Alguien  también me enseñó a jugar ajedrez y relacioné cosas…fue una vocación completa. Hasta el punto de dejar la ingeniería para estudiar matemáticas”  VALENCIA, Alonso (coordinador) (2011) VIDAS UNIVERSITARIAS 2, Cali, Universidad del Valle,  p. 55

[2] Partido Comunista de Colombia, Regional Valle, 15 de junio de 2016.

[3] VALENCIA, Alonso... P. 63

[4] Ibid. Pp. 68-76

[5] Discurso del profesor Guillermo Restrepo,  al recibir el Premio.

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