logo lapalabra24 anos   

CVI

Camilo Torres

Medio siglo de historia

 

El pasado mes de febrero se conmemoraron cincuenta años de la muerte de Camilo Torres “El cura guerrillero”. Es posible pensar que este ha sido uno de los personajes más controversiales de la reciente historia de Colombia. Sin embargo, para comprender sus actos es necesario conocer su entorno social y su ideología política.

 

 

CVI

Mural Camilo Torres en Univalle.

Foto: Alejandro Salazar.

 

Por: Daniel Zapata Villa

Estudiante de Licenciatura en Literatura

 

Camilo Torres fue un hombre que siempre buscó la equidad social. Pese a haber nacido en una familia perteneciente a la aristocracias bogotana, su amor hacia los pobres lo llevó a ordenarse sacerdote en 1954. Al estudiar los evangelios, pudo descifrar la conexión entre las ideas bíblicas y el ideario revolucionario. Estas ideas continúan presentes durante el resto de su vida, incluso después de abandonar sus actividades eclesiásticas, como lo da a entender en su Mensaje a los cristianos, publicado por el periódico Frente Unido, el 26 de agosto de 1965.

‘Lo principal en el catolicismo es el amor al prójimo. El que ama a su prójimo cumple con la ley’ (San Pablo, Rom. XIII. 8). Este amor para que sea verdadero tiene que buscar la eficacia. Si la beneficencia, la limosna, las pocas escuelas gratuitas, los pocos planes de vivienda, lo que se ha llamado “la caridad”, no alcanza a dar de comer a la mayoría de los desnudos; ni a enseñar a la mayoría de los que no saben, tenemos que buscar medios eficaces para el bienestar de las mayorías.

Sin embargo, Camilo Torres no encontró eco de sus ideas en el clero conservador, lo cual terminó por forzar su retiro. Al abandonar los hábitos, “El cura guerrillero” continuó con la actividad académica, donde promovió las ideas socialistas.

Desgraciadamente pese a que mi acción revolucionaria encontraba una respuesta bastante amplia dentro del pueblo, la jerarquía eclesiástica en un momento determinado quiso hacerme callar contra mi conciencia que, por amor a la humanidad, me llevaba a abogar por dicha revolución. Entonces, para evitar todo conflicto con la disciplina eclesiástica solicité que me levantara la sujeción a sus leyes. No obstante, me considero sacerdote hasta la eternidad y entiendo que mi sacerdocio y su ejercicio se cumplen en la realización de la revolución colombiana, en el amor al prójimo y en la lucha por el bienestar de las mayorías.

La cita anterior es tomada de la entrevista realizada por Jean-Pierre Sergen en 1965.

Camilo Torres fue un intelectual cuyas ideas eran aceptadas por el pueblo. Sus discursos lograban agrupar a medio millón de personas en las plazas públicas. El Semanario Frente Unido, del cual fue cofundador y líder gestor, solía agotarse en cada edición. Lo anterior es destacado en el reportaje realizado por Armin Hindrichs y Fernando Foncillas.

Yo creo que el pueblo colombiano tiene una gran inconformidad. Una inconformidad que se ha visto frustrada. Creo que una de las grandes frustraciones que ha tenido nuestro pueblo ha sido el asesinato de Jorge Eliécer Gaitán en el año de 1948, cuando el bogotazo. Después de esto, el pueblo siempre ha seguido anhelando una guía para transformar las instituciones del país. Y esa gula no se le ha mostrado en una forma que responda totalmente a ese anhelo. Pero me parece que ahora comienza a ver una forma de solución. Una forma de encauzar su descontento, no solamente dentro de un partido, dentro de una ideología, sino en una forma amplia alrededor de algunos principios concretos de carácter más positivo que especulativo.

Un año más tarde el 15 de febrero de 1966 muere Camilo Torres en Patio Cemento, San Vicente de Chucurí, Santander, en una emboscada del ejército. Este fue el primer y último combate del cura, quien no tenía idea de las artes de la guerra, lo cual le costó la vida.

Es evidente que esta inconformidad de la que habló Camilo Torres hace más de cincuenta años, es el sentimiento que dio origen a los movimientos Guerrilleros de la segunda mitad del siglo XX en Colombia. En la actualidad, nuestro país se encuentra en un proceso de paz que pretende finalizar el conflicto armado con uno de los grupos al margen de la ley más grandes del continente. Otro dialogo con el ELN se encuentra a puertas de dar inicio.

Sin embargo, vale la pena preguntarse si en las últimas décadas ha existido algún progreso para eliminar la inconformidad de los colombianos. ¿Ha variado la estructura social de nuestro país? ¿Cambio Colombia o cambiaron los grupos armados revolucionarios? Quizás, hoy en día los colombianos poseemos los mismos sentimientos que las generaciones del siglo XX, tal vez, debido a lo anterior, Camilo Torres no es más que un personaje en nuestros libros de historia, cuyos ideales nunca se han llevado a la práctica.

Busqueda
Versiones Anteriores
Descargar PDF

portada

Agenda