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Evento

 

 

FOTO EVENTO

Afiche Tercer Festival La Cachina.

 

 

III Festival de Publicaciones independientes, experimentación editorial y fanzines

 

La Cachina 2015

 

 

Comida para los ojos, que nos surca la sangre. Corazones de tinta. Subjetividades en clave free style. Postales del underground. Tribus urbanas. Escaramuzas e ilustraciones sobre la superficie del papel. Gráfica popular, stickers, fanzines, graffiti, stencil, radios libres y editoriales cartoneras. Sororidades femeninas como activistas de la imaginación. Todo eso y mucho más, ocurrió en La Cachina. Ecos fanzineros de resistencia, en Quito-Ecuador.

 

Por El Zudaca (Nómada urbano)

 

 

Advertencia

 

Fanzine es sinónimo de libre expresión, ideas y sentimientos fotocopiados. Es autogestión, comunicación y amistad. Fanzine es poesía, arte, política y autodeterminación. Siempre dispuestos a decirlo todo, de llegar más allá de los medios impuestos por los sistemas de comunicación masivos, que intentan mostrar que el éxito, se consigue de la manera más fácil y rápida posible. Y que cuanto más te cagues en los demás, más rápido llegarás a lograrlo. El fanzine rompe con eso, con las estructuras de comercialización y las formas típicas de producción, Crea espacios libres y colectivos. Logra contactos rompiendo con las distancias y las fronteras. Difunde, expresa, apoya la contracultura. Do it yourself.

Soliloquio trashumante por América fanzine

Caminando en clave de surfista por las calles andinas de Quito, a principios de junio, rumbo al Centro de Arte Contemporáneo para participar como invitado a La Cachina (un encuentro de espíritus alternativos que les fluye tinta por las venas ), volví a confirmar el carácter aurático de la fotocopia cuando es utilizada como una herramienta estética por colectivos alternativos, juglares ingobernables del deseo y la ilusión, para despertar conciencias y asestar rudos golpes a las mafias editoriales. Babylon must fall. Punkzine.

Allí, en la cartografía galáctica ancestro chamánica de una ciudad rodeada por volcanes, evoqué las ideas que una década atrás nos había compartido en Cali, el anarco fanzinero Rafael Uzcategui en un encuentro de pensamiento alternativo, cuando planteaba el Fanzine, como un lenguaje de libre expresión, que se parece a una caja de herramientas colectivas que ofrece palabras, metáforas e imágenes gráficas que incentiva y anima a pensar y producir materiales de comunicación alternativa, por grupos de personas, individualidades o colectivos que ofrecen puntos de vista críticos, autónomos e independientes de cualquier gran empresa que toma a la comunicación como una actividad meramente lucrativa, desde una lógica donde no importa la opinión del receptor.

 

Voz en Off

 

La Cachina es un lugar donde se pueden comprar cosas de dudosa procedencia a muy bajo precio, se dice que es donde los choros (ladrones, rateros, manos largas, de Ladronde) venden sus botines, de ahí los precios bajos y su quién sabe de dónde salió. Nos parecía cómico usar esta palabra para el festival, ya que los fanzines son un ejemplo de contracultura y sobrevivencia, pues quién sabe uno como le hace pero siempre se las arregla para sacar uno más. Además, con los fanzines cuentas historias, visiones e información en general que quién sabe de dónde salió, son esas historias subalternas que tanto nos llaman la atención y que no serían publicadas en un libro de historia, redactado por un historiador ni publicado por una casa editorial típica. El Festival es en cierta manera una metáfora de lo que es una cachina, al final el fanzine no es más que un remix de información, y si ponemos en contexto, con las nuevas leyes que quieren penalizar la “piratería”, pues no quedará más que cachinear nuestros fanzines. Arovarse (Runa Microeditorial

Hazlo tú mism@, no te desanimes, raya y fanzinea tu cuadra

Durante tres días La Cachina, se convirtió en una zona temporalmente autónoma, en un espacio lúdico para la circulación de ideas, conceptos, lenguajes simbólicos, estéticos y narrativos que emergen de las prácticas subjetivas de las personas a manera de franca resistencia al monopolio editorial corporativo, y a un escenario global donde los medios masivos predisponen a las personas a ser espectadores y no actores de sus propias vidas y del mundo que nos toca vivir.

H Vallejo, ilustrador y fanzinero, mejor conocido en Ecuador como HTM, fue nuestro anfitrión punky, y a quien se le ocurrió invitar a esta tercera versión de la Cachina, a Colombia, con exponentes de la escena bogotana como Chirrete, Ruge, y Colmillo ediciones, y por la Calicalentura estuvo Radio Zudaca Sursystem, y por Pasto, Los Infectados. Todxs conformamos una familia fanzine, armando piñatas de publicaciones, activando las inteligencias colectivas en nuestro espacio de residencia artística: No lugar, y conectamos redes de trabajo autogéstivo a partir del trueque y la venta de publicaciones con un público amable, heterogéneo y receptivo, que me hicieron recordar al maestro Jesús Martín Barbero, y las utopías comunicacionales, que trazan fecundos encuentros entre diversas sensibilidades y ethos generacionales. Larga vida a La Cachina. El Fanzine no muere, no. Somos medios alterativos en clave rizomática por la carretera.

Bonus track

En un mundo tan vuelto mierda y con tal concentración mediática en los círculos de poder de siempre, es casi un deber abandonar los bellos pero estériles escapismos estéticos y coger el toro por los cuernos. Haga gráficas donde el presidente de turno sea vampiro y escriba textos donde se putee al banquero. (… )El fanzine no es para compartir unicornios sino para incendiar. ¡Que vuelvan a arder las prensas!. Luscus / Colectivo Sursystem

 

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