logo lapalabra24 anos   

Homenaje

 

 

 

FOTO HOMENAJE 2

Gualajo tocando la marimba de los espíritus.

Foto: Luis Carlos Osorio Páez.

 

 

 

José Antonio Torres Solís “Gualajo”

 

El hombre de las marimbas encantadas

El pez marimbero del Pacífico sur fue distinguido en el año 2013, con el Premio Nacional vida y obra del Ministerio de Cultura. Acaba de editarse una publicación donde el poeta Alfredo Vanín Romero, elabora un perfil biográfico sobre Gualajo, y su relación idílica con la marimba y las músicas entrañables de la madre del agua en la tierra: el mar de Yemayá, que se trenzan con los espíritus de la noche y la selva, reivindicando el malungaje.

 

Por Maelkum Marley (Tripulante del remolque Garvey)

 

Advertencia

El Premio Nacional de Vida y Obra del Ministerio de Cultura fue creado en el año 2002, y representa el máximo reconocimiento a la labor de aquellos creadores, investigadores o gestores culturales colombianos, cuyo trabajo haya enriquecido la memoria cultural de nuestro país. Es la exaltación a aquellos ciudadanos que a lo largo de su vida han contribuido de manera significativa al enriquecimiento de los valores artísticos y culturales de la nación, haciendo aportes sustanciales al desarrollo de la cultura y las artes, tanto por el trabajo que han realizado, como por el impacto que su obra ha tenido en el campo social y cultural en general.

 

La Marimba de los espíritus

“La marimba quedó acá en el Pacífico. La dejó un esclavo. Entonces Marimbo les dijo a los demás: “Yo voy a hacé un instrumento y va a ser mi mujer. Yo me llamo Marimbo, yo la voy a llamá Marimba”. “La música es como usted hacer una casa, primero la hace en obra negra y después le pone el color que usted quiera “Hay músicas que no tienen los ritmos que se necesitan para tocarle el alma y el corazón a las personas, en la selva los animales y las plantas tienen y hacen su propia música”. Gualajo.

 

Sinopsis

Gualajo otea siempre con sus ojos azulados el horizonte selvático de su natal Guapi, y nos comparte su sonrisa y alegría sonora porque es un transmigrador  de las tradiciones  orales y ancestrales que han sido transmitidas de generación en generación desde la llegada del África a América, gracias a la capacidad de testimoniar y tejer formas de relacionarse y de ser que tienen los pueblos, puesto que narran las lógicas de ver y entender el universo simbólico del Pacífico y que ilustran acerca de los sentimientos de pertenencia e identidad de quienes pueblan sus calles, sus ríos, sus montes, sus poblados y sus puertos en ese inmaculado territorio de leyendas y reescrituras como es la cosmogonía afrodescendiente.

El libro es un documento histórico de memoria viva comunitaria, dividido en 7 capítulos que a lo largo de 123 páginas nos adentran en el exuberante y recóndito litoral, porque está narrado con un tono poético, con la fuerza sensible de una escritura que patenta la experiencia del autor, quien vive los juegos de abalorios que poseen el mar y sus músicas pues dan cuenta del ritual y la ceremonia de las músicas que habitan la vida y obra de Gualajo, donde son inherentes a su esencia: la palabra y la danza, precisamente cuando éstas con sus nombres de makerule, berejú, currulao, aguabajos, abozaos, alabaos, y patacorés,… son los ritmos que simbolizan la memoria del cuerpo y el folklor de los pueblos del litoral, en su aporte a la construcción de la nación colombiana.

 

Voz en off

“Gualajo logró en su recorrido vital, como hombre y como músico, “la profundación” de la que hablan los poetas orales del Pacífico. Su cosmovisión ligada a la naturaleza, su genio reposado pero a la vez alerta, sus propuestas interpretativas, le permitirían abrir trochas inesperadas en la estética contemporánea de las músicas de marimba. Toda su vida se podría resumir en el grito de guerra con el que título uno de sus álbumes: ¡Esto si es verdàs!, o el autollamado que se hace en el álbum Tributo a nuestros ancestros: ¡ Toca un bambuco viejo, Gualajo, carajo . El maestro vivió las distintas circunstancias que la vida ofrece: de ser niño mimado de sus padres y hermanos, a la pobreza que lo obligó a empeñar su marimba, de la calma ribereña y fecunda de los ríos del Pacífico, a las estridentes ciudades de Colombia y el mundo, de los vaivenes de la soledad a los triunfos que ahora le llegan finalmente con la obtención del Premio Vida y Obra, entregado por el Ministerio de Cultura” Alfredo Vanín Romero.

 

Bonus Track/ La entrevista

- ¿Maestro Gualajo, qué implica este premio para su vida?

- El libro que sacaron es para mí una nueva vida. La ministra Mariana Garcés y el poeta Alfredo Vanín han sido muy inteligentes en fomentar mi trabajo, sistematizar todos estos conocimientos. Es un bello proceso de organización en este país. La gente cree que yo soy un zurrón de brea, pero aquí es donde está la inteligencia.

-¿Maestro, la marimba tiene la capacidad de convocar fuerzas sobrenaturales?

- Es un tesoro, por medio del sonido de la marimba pensatónica estoy acompañado todo el tiempo de los espíritus de la selva y el mar. Tú estás hablando con un duende, ¡ya la cogió!.

-¿Cuál es la diferencia primordial entre el piano y la marimba?

- El piano tiene armonía, pero no tiene el oleaje de la marimba

-Para usted ¿qué significa África?

- Es el alma de nosotros los negros, quisiera ir allá, para aprender más de los africanos.

 

 

 

Busqueda
Versiones Anteriores
Descargar PDF

portada

Agenda