Ajazzgo: Una cofradía melómana del pentagrama universal

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Ajazzgo

Una cofradía melómana del pentagrama universal

 

La infinita ceremonia del deseo que es la música, como inagotable musa de evolución  para nuestras vidas, brillò con auràtica fuerza lunàtica en el tròpico afromestizo, entre el 10 y 14 de Septiembre con la celebraciòn del XIV Encuentro de Creadores de Jazz Fusion y Experimental. Polaroid de los efluvios sonoros que teje el circuito de jazz en Colombia, contribuyendo a la formación de una nueva conciencia de arte musical.

 

Por Maelkum Marley (Tripulante del Remolque Garvey)

 
 

Advertencia

 

“Después de la emancipación toda aquella gente necesitaba la música más que nunca y trataban de descubrir en ella lo que se suponía tenían que hacer. Aprendieron que la música no sólo debía llegar a los blancos, ni siquiera a su propia gente, sino abrirse a la vida . Sydney Bechet ( Músico y compositor de Jazz)

 

Plano de Conjunto

 

En la calicalentura, la cultura es un arcoíris infinito de colores y matices, como los tonos fucsia que irradia la fachada de la Casa Salamandra del Barco ebrio, en San Fernando. Un oasis creativo, frente a la banalización cotidiana de los medios masivos, y donde los habitantes navegan por la calle ancha de la utopía, en ese inagotable mar de locura artística, que estimula el diálogo lúdico y creativo entre el teatro, la música, la pintura y el cine.

 

La casa solar de los abuelos del artista Diego Pombo, donde las salamandras brotan en el patio, es el punto de origen primigenio desde hace 20 años de un colectivo multidisciplinario con emprendimientos culturales muy diversos en el camino de las artes, que flotan con solidez y resistencia en las marejadas sonoras del litoral urbano, izando la bandera de la creatividad, la tenacidad y la persistencia que se traducen en una organización profesional y rigurosa de la Corporaciòn Salamandra, en cada versión de Ajazzgo, un proceso de desarrollo cultural iridiscente que ha logrado posicionarse con bastante fuerza como una alternativa imperdible en la agenda musical de la urbe caleña, y que atrapa los sentidos de los extranjeros que nos visitan, en una conexión profunda y mística con los cromatismos del jazz y sus deltas sonoros.

 

Ajazzgo nos invita a conocer el lenguaje de este universo artístico, ofreciendo herramientas estèticas para la apreciación musical a través de una cualificada y acertada programación pedagógica, con clases maestras, conversatorios y talleres con los artistas, estimulando y enriqueciendo la formación de públicos, en un arduo trabajo de gestión cultural con el sector público y privado, ofreciendo una selección curatorial de los mejores músicos del mundo que nos guían por diversos paisajes armónicos y melòdicos que nos embriagan con la inquietante belleza de las fusiones entre el jazz, con el soul, el rock, la salsa, el funk, el reggae, y otros ritmos latinos esenciales en la temperatura del alma negra; e igualmente con músicas nòmadas como el flamenco, convirtièndose cada presentación en un momento de catarsis y esperanza para el público presente

 

En palabras de Beatriz Monsalve, “ la curaduría que tiene el festival hace que todos los momentos sean mágicos porque cada forma musical es diferente a la otra sin dejar de lado el virtuosismo, la interpretación y la improvisación del jazz. Es un intercambio de culturas que para nosotros tiene muchísimo valor y estamos muy felices de poder aportar a la utilización del buen tiempo para espacios familiares, donde nadie se emborracha y todo es alegría, y felicidad. Aportar a ese tipo de cosas para nosotros es la gran satisfacción”.

 

Telaraña jazzera

 

Como parte de su vinculaciòn a la alianza estratégica del Circuito de Jazz Colombia, el pasado mes de septiembre fue un rotundo éxito para el desarrollo y la circulación del Jazz en Colombia. Durante dos semanas Bogotá, Medellín, Barranquilla, Pasto y Cali vibraron de manera simultánea, con una programación sin precedentes, gestionada por los seis festivales adscritos al Circuito: Jazz al Parque, Festival de Jazz del Teatro Libre, Medejazz, Barranquijazz, Pastojazz y  el Encuentro de Creadores de Jazz, Fusión y Experimental, Ajazzgo, que en esta ocasión quiso rendir un homenaje a la memoria del gran maestro de la guitarra flamenca, Paco de Lucìa, hijo ilustre de Algéciras, quien mirando de frente al continente africano, llevó el flamenco a la escena musical internacional gracias a la inclusión de nuevos ritmos desde el jazz, la bossa nova o la música clásica.

 

Travelling sonoro

 

La nocturnidad caleña disfrutò la llegada de auténticas leyendas vivientes del jazz contemporáneo como el rebelde pianista Chick Corea, quien durante cinco décadas llevo el sonido del jazz a lugares inimaginables en el pentagrama, prueba de eso 20 premios grammys, y una obra que abarca desde canciones infantiles, hasta obras sinfónicas, pasando por bebop, jazz-rock, flamenco jazz, latin jazz y música de cámara, que disfrutaron sus màs fieles seguidores en el Teatro Municipal, cuando se presento junto al grupo: “The Vigil”, en un concierto donce las notas musicales rozaron la perfección orgiástica de la vida. Igualmente fue enloquecedora la presentación del Goodzilla del Latin Jazz: Jerry Gonzàlez y “El Comando de la Clave” , convirtiendo el centro histórico de la ciudad en el epicentro telúrico de la celebración de 50 años de vida artística del genial loco de la trompeta y extraordinario conguero, que vive con la música adentro de su cuerpo, pues su espíritu y corazón son una prolongación de ese crisol de culturas como es New York, donde escuchò cerca 20.000 elepes, conoció y fue parcero vaguemio de Dizzy Gillespie, Louis Armstrong Chano Pozo, Mongo Santamarìa, Eddie Palmieri, Manni Oquendo, y Markolino Dimmond entre otros artistas que le volaron la cabeza, y señalaron el camino sonoro como biblioteca trashumante del latin jazz, que se puede apreciar en su dilatada discografía, presente en grupos como: “El Conjunto Libre” y “The Fort Apache Band”, y en las miles de colaboraciones con artistas disimiles como el salmòn Andrès Calamaro.

 

 

Dìas atrás, una poderosa luna anunciaba los primeros destellos sonicos de Ajazzgo, con el regreso a la ciudad del talentoso percusionista afro cubano Pedrito Martínez, para delirio erótico de su numerosa fanaticada femenina, entre ellas una chica clowndestina que abrazó a los orishas con su sonrisa, luego de tremenda presentación donde el hijo nativo de Cayohueso, y guerrero Abakuá, nos impregnò de espiritualidad con los cantos yoruba de adoración a la vida que habitan Cuba, donde el cuerpo nunca miente cuando suena el tambor batá, en su velocidad, en sus tiempos, en los valores del hombre africano, los de la vida y la tradición. Oír a “Pedrito Martìnez Group” es entrar en la clave, marcarla con las manos, extasiarse con las notas frenèticas que saltan del piano de Ariacne Trujillo como saltan las gotas de lluvia en el asfalto, arrebatarse con la descarga de las congas, el cajón peruano y el cencerro, escucharlo es entregarse a la plenitud jazzistica, en ese encuentro comunitario del baile al ritmo de la percusión africana, donde brilla el lenguaje de la tierra selvática, y el aura de la esperanza de un mundo donde quepan muchos mundos. Pedrito Martìnez la sacò de Comfandi con tremenda timbiza, el Petronìo Álvarez te espera con toda su negritud, Eleguá abrirá los caminos para que te encuentres con el palenque de Aguablanca.

 

En ese mismo recinto, dos días después, el poder femenino del jazz y el soul nos fue revelado en la hermosa, prodigiosa y alegre voz de Ester Rada, artista israelita de origen etíope. Un sonido realmente moderno y progresivo que surcaba las sonoridades del funk y el reggae roots con el acompañamiento cósmico de su banda que propagaba el power love hacia el prójimo, y la celebración lúdica de la vida con el juego que es la música como rayuela revolucionaria de la imaginación, mientras se salta de una casilla a otra.

 

La armónica combinación de bohemia y academia también tuvo espacio para los sensuales acercamientos del jazz y el flamenco, entre el pianista de Càdiz, Chano Domìnguez y Niño Josele, que nos dejaron bien claro que una cosa es la música y otra el show bussiness, y su presentación nos recordó que el jazz es un música corrosiva que a donde ha llegado se ha instalado, porque nos invita a estar en comunidad y poner de acuerdo a almas muy diferentes.

 

Y asì fueron transcurriendo las noches, con el fuego sonoro de espíritu jamm sesión entre el Centro Cultural Comfandi y el Teatro Municipal, que también estimularon las aplaudidas presentaciones de los artistas nacionales como Alberto Martìnez y su trìo, la exultante maestrìa en la trompeta de Josè Aguirre y sus virtuosos amigos como el violinista Alfredo de la Fe , y las voces de Adriana Chamorro, Marlyn Murillo y Mauricio Castillo, y las nuevas sonoridades que emanan de renovadoras propuestas locales como: “Manteca Blue y Latin Corner”, y los recientes finalistas del Petronio Alvarez, “Sango Groove”, que reversionaron un clásico de Hèctor Lavoe como “Che Che Colè” con un tumbao afro beat pacìfico, contagioso y aletoso, dando a entender que la experimentación es una apuesta crucial de malungaje sonoro en el lenguaje de nuestras mùsicas.


 

Coda

 

El cierre de Ajazzgo ocurrió en el Teatro al aire libre los Cristales, totalmente abarrotado por cerca de 12.000 personas, quienes gozaròn del sabor del jazz holandés de la Rumbatà beat band, esa noche de domingo, pero sobre todo se acercaron a la concha acústica para conocer de cerca la genialidad del Maestro Eddy Martìnez, un hijo del sur màs al sur , pianista percusionista, arreglista, compositor, director y productor, que con exquisita humildad y con su Big Band elegantemente ataviada de color blanco, nos regalò maravillosas composiciones, arreglos y experimentaciones al son del piano, trompetas, saxofones y congas que dejaron escapar notas melódicas, que confirmaban su enorme grandeza como referente del latin jazz, y traduccìan en lenguaje musical, las sabias reflexiones que un dìa atrás nos había compartido en una clase maestra: “El maravilloso misterio y regalo de los dioses en el arte: la música, siempre està en movimiento, y es la verdadera paz, comunicación y entendimiento. La música es historia del pasado y del futuro. Es el arte de combinar los sonidos infinitos con los tiempos y los ritmos. El Universo siempre està en ritmo y armonía, por eso existimos. La razón especìfica del jazz es la improvisación que es una de las partes màs difíciles y antiguas en la música, que es una reunión cósmica de ideas y conceptos”.