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Petronio Álvarez La Marimba y los Espíritus Pazíficos de la vida

 

Cultura Ximena Vasquez

   

Petronio Álvarez

La Marimba y los Espíritus Pazíficos de la vida

 

El evento anual más importante de la música afro pacífica de Colombia, volvió a generar una conexión con los hilos ancestrales, de la memoria del cuerpo y el folklore de los pueblos del litoral, con el telón de fondo de un paro cívico en 11 municipios. Efluvios de un trance místico, con el eco de los vientos afrodiaspóricos de agosto, en una ciudad que se redescubre en cada Petronio, como palenque afromestizo. ¡Kilele!

 

Por Maelkum Marley

(Tripulante del remolque garvey)

 

Plano de Conjunto

El proceso de mestizaje en América Latina fue tan acelerado, rico y abierto que la Africanía se conoce hoy gracias a la antropología como nuestra tercera raíz. Además de la profunda presencia de la negritud como elemento central de nuestra historia, identidad y espiritualidad, muchos hechos emparentan la historia contemporánea de África y América Latina, como la pobreza, la corrupción, el analfabetismo, el armamentismo, la biodiversidad natural y una enorme riqueza cultural, que aún sigue desconocida en gran parte por quienes trazan las políticas culturales desde un escritorio sin conocer el territorio.

 

Paisaje Sonoro

 Cada versión del Festival Petronio Álvarez es una reescritura sonora del malungaje de la diáspora, donde las músicas de Marimba y cantos tradicionales del Pacífico Sur Colombiano, celebran la resistencia del folklore, desde las oralidades y corporalidades de unas comunidades que se reinventan en cada acto sonoro y danzario, para reencontrarse con la tierra transmigrada y el sentido de las polifonías que reviven sus lenguajes, ritmos, cantos y cadencias, como bien sentencia German Patiño, en su libro Con vose de Caramela: “La Marimba está en el corazón de todos y su sonido resulta inolvidable. Tal vez traiga el recuerdo del negro Anton, trazas de naufragios, silencios selváticos, fraternidades con indígenas, construcción de comunidades y aires de soledad. Tal vez sea el vehículo de una memoria centenaria que se rehúsa al desvanecimiento. Es entonces elemento de identidad. Pero también por su carácter universal, conecta con el mundo, por lo que se convierte en instrumento de libertad. Tras la marimba de Chonta, hay un universo que también

vibra”.

Este encuentro intercultural, en su XVIII versión le rindió homenaje al músico y compositor Petronio Álvarez, congregando alrededor de 450 artistas  que en cada poética de los temas que se cantaron  y se bailaron, transmitiendo a propios y visitantes como está viva  y presente, la obra y el legado del negro Cuco, que  fue objeto de análisis en un encuentro académico en el Centro Cultural de Cali, donde su hija Juana Francisca Álvarez expresó que su padre  inspirado por la orgía de los paisajes y la exuberancia de sus mujeres, nos  impregnó  de amor por las raíces y las tradiciones, convirtiéndose en un visionario de una música que debía fusionarse con las músicas del mundo.

Así lo demostraron las 44 agrupaciones que desfilaron por la tarima central del festival, donde el jurado en su veredicto, declaró que los ganadores del bombo llamador, en esta edición fueron en categoría Marimba: “Fundación Folclórica Changó” (Tumaco), categoría Chirimía: “Mi Raza” (Cali ), categoría Violines Caucanos: “Son Balanta” (Santander de Quilichao),  y en Versión Libre:  “La Chiribanda”  (Quibdó).


El  Festival, organizado por la Secretaría de Cultura de Cali y apoyo del Ministerio de Cultura, ha mejorado su producción y logística, pero es un desafío en permanente reconstrucción, por la adecuada divulgación y apropiación social de este patrimonio cultural inmaterial e ingrediente sustancial  de la identidad de los pobladores de esta región, pues como argumenta el investigador Alejandro Ulloa: “Conociendo bien la tradición y la historia hay que involucrarse en una dinámica de búsquedas y rupturas, cultivando a la vez el folclor típico, divulgándolo y enseñándolo, mientras se desarrolla también la tendencia progresiva, experimental e innovadora que convergerá en un producto nuevo de excelente calidad. Y con él, penetrar en la industria con profesionalismo, entrar en el mercado pisando duro, tomarse la radio y la televisión, proyectarse internacionalmente, conquistar el espacio mediático y ganar el lugar que la región, la cultura y la música del pacífico se merecen en el concierto internacional del mundo globalizado”.

 

Plano Subjetivo

Felicidad comienza con P de Petronio, y P de Palmera, esa locomotora de vapor perteneciente a la compañía Ferrocarriles Nacionales con la que se ganaba la vida como maquinista, me dicen al oído los espíritus trepidantes que me encuentro durante 5 días en la Unidad Deportiva Panamericana, disfrutando la atmosfera cultural, de religiosidad,  gastronomía,  bebidas, movilidad social,  artesanías, rondas percutivas de  cununos,  bombos,  y  arrullos alegres en un corrinche interminable, bajo la protección de los orishas, que desplegaron toda su fuerza mística en el cierre del Festival, cuando la familia del maestro Petronio Álvarez, apareció en la tarima junto con  músicos amigos, para interpretar durante 45 minutos con impecable glamour, composiciones como: “La Locomotora”, “El Piñal”, “Coja la Pareja”, “Linda Porteña”, “Teresa”, “El Porteñito”, “Bochinche en el Cielo”, “Despedida” y “Mi Buenaventura”.

A través de los sonidos primitivos que emanaba la marimba cristalizada de Esteban Copete, fueron desfilando todas las voces y timbres femeninos y masculinos del linaje familiar,  en una bella noche de ensamble electroacústico con cajón peruano, repleta de auráticas melodías coloreadas de matices folklóricos y modernos homenajeando los aires del currulao, que en palabras de Hugo Candelario: “invita al trance,  a la comunión,  es su razón de ser, porque todo el mundo tiene su duende adentro, y tiene que sacarlo en el Petronio”.

 

 

 

 

 

Un público satisfecho por las claras y apropiadas ponencias es el resultado de cuatro jornadas de argumentación y debate. Un importante ejercicio que posibilitó poner a la luz los cuatro siglos de las Novelas Ejemplares, lecturas actualizadas y la mezcla de disciplinas; cruces interesantes para ampliar públicos y la comprensión de un autor con merecido reconocimiento, quien con su obra marcó el 23 de abril como el Día de la Lengua, el día de Cervantes; pero que enfrenta dificultades de comprensión por su lenguaje. Combatir esto es el oficio de estos encuentros.Un universo dialógico

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