Homenaje – Raúl Ernesto Astudillo Palomino

Raúl Ernesto Astudillo Palomino

“Hombre de conocimiento”
In Memoriam


Por: Renato Ramírez Rodríguez
Jubilado del Instituto de Educación y Pedagogía, Universidad del Valle




Foto: http://www.univalle.edu.co/salud/raul-astudillo-hombre-de-conocimiento


Raúl Ernesto Astudillo Palomino miembro de familia: hijo, hermano, padre, amigo entrañable, colega, profesional excelso, intelectual curioso, siempre ávido por el conocimiento, coherente y consistente a lo largo de su vida. Tuvo como estandarte la justicia social y la ejerció en cada momento de su vida. En su formación de pregrado, en la Universidad del Valle, fue ejemplo por su integridad, liderazgo, pensamiento crítico, respeto por la diversidad, sensibilidad por las personas de menores recursos, y por sus fuertes ideales políticos de compromiso social.

Raúl Ernesto Astudillo Palomino fue un “Hombre de conocimiento”, bajo la tipificación epistemológica Yaqui, que hace Juan Mateus , porque venció uno a uno los enemigos de este. El primer enemigo “El Miedo” lo encaró en todo momento sin paralizarse: cuando decidió presentarse e ingreso al competido Programa de Medicina y Cirugía; al extraviarse en otros compañeros de carrera en los Farallones de Cali, al realizar su año rural en los Llanos Orientales del Casanare y así en cada desafío que enfrentaba su existencia.

Superado el miedo, ganó determinación. Las experiencias de la vida, el ejercicio de la profesión y el constante aprendizaje pulieron su sentido crítico y especializaron su aguda observación ganando claridad paciente, aquella que reconoce las dudas y los grises; superando la “claridad enceguecedora”, el segundo enemigo. A este avance contribuyeron la amplia formación profesional y académica de la Universidad del Valle, la Universidad de Antioquia y la Escuela Pediátrica del Hospital Infantil de Boston, instituciones paradigmáticas en sus estudios; su condición y práctica de cirujano, sus profundas convicciones sociales y su disposición de servicio.

Sin miedo y con claridad paciente adquirió liderazgo y poder, sin sucumbir ante “La arrogancia”, tercer enemigo del conocimiento. El liderazgo y poder alcanzados, que ejerció con sacrifico y entrega constantes, los utilizó de manera plena para hacer realidad sus aspiraciones que materializó como profesor universitario destacado, cirujano pediátrico experto, diestro y solidario, gestor y promotor de Unidades avanzadas de cirugía pediátrica como la de Cuidado Crítico en la Fundación Club Noel y la de Cuidados Intensivos Pediátricos Sala Ana Frank –CIPAF- del Hospital Universitario, con otros colegas e instituciones.

Raúl Ernesto Astudillo, emblema de lucha y solidaridad, nunca buscó el acomodo y combatió muchas veces la muerte, último enemigo del conocimiento. La venció en varios momentos: en el cuerpo de los bebes, niños, niñas y jóvenes que operaba, en el suyo propio durante el tiempo que duro su enfermedad y en cierta forma al enfrentar en sus últimos años, al lado de los estudiantes, el mercantilismo, el clientelismo y la corrupción en los servicios de salud, factores que amenazaban la liquidación del H.U.V. Hizo parte de “los imprescindibles”, imagen poética de Bertolt Brecht para clasificar a aquellos hombres que luchan toda la vida por el avance social. Así nos lo recordaba hace poco su colega Santiago Cruz. Y aunque nadie vence la muerte de manera definitiva, fue en aquellos momentos de lucidez y sabiduría en que Raúl Astudillo lo logró, que se transformó y devino en “Hombre de conocimiento”.

Al unísono con sus colegas pediatras clínicos “Hoy recordamos a Raúl Astudillo como un gran hombre, colega y clínico, destacando sus innegables aportes al avance de la cirugía pediátrica en el suroccidente colombiano, su calidad docente universitaria, su capacidad clínica, quirúrgica y de liderazgo, su conocimiento agudo y crítico, su inmensa solidaridad, dedicación y honradez profesional”.

A través de este Homenaje Póstumo, que hace la Universidad del Valle con el apoyo de los amigos de generación:

Celebramos la vida de Raúl Ernesto Astudillo Palomino, su fuerza, entrega y compromiso; su condición de profesor universitario integral y de cirujano excelso, su agudo humor e ironía, su estudio permanente y aprendizaje a lo largo de la vida, su solidaridad y sensibilidad social, sus aportes y realizaciones que fueron constantes e importantes.

También honramos: La existencia y valores de Raúl Ernesto que nos han legaron sus padres y hermanos; los aportes de apoyo y amor de su esposa e hijos; las convicciones sociales y humanísticas de cambio, igualdad y democracia de los compañeros de ideales y de los médicos de su generación; la exigencia académica, especializada, de calidad y seguridad del paciente inculcadas por la formación universitaria y académica; la importancia de las políticas públicos, de las alianzas institucionales y de las convicciones altruistas en beneficio de los sectores populares que nos evocan los aportes de la Universidad del Valle, del Hospital Universitario, de las Damas Hebreas “B’nai B’rit” de Cali, de la Fundación Club Noel y del gremio de cirujanos pediatras de la región.

Todo lo anterior en el marco distintivo de una generación prolífica, la de los años 70,s, de la que Raúl fue uno de sus mejores hijos, que avanzó y avanza entre los infortunios trágicos del conflicto armado interno de Colombia, las inconsistencias y paradojas de sus líderes; la marginación política; las oportunidades reducidas de formación profesional de las universidades públicas; y desde el sacrificio, esfuerzo, visión de progreso y ejemplo ciudadano de las familias; con la impronta en el corazón de la igualdad social, la práctica plena de los valores democráticos y ciudadanos de la nación, la defensa de lo público y de las riquezas materiales y culturales del país.

Les pido en este momento unirnos en un fuerte aplauso para celebrar la vida de Raúl Ernesto Astudillo Palomino como “Hombre de cocimiento”.

Deja un comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked *