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LA HISTORIA DEL CINE
EN CALI: UN LEGADO PARA RESCATAR
Por
Adriana Castellanos Olmedo*
En
Cali y en el Valle en la primera mitad del siglo XX
se gestaron producciones cinematográficas
innovadoras que marcaron rupturas y fueron
precursoras en su época. El primer largometraje de
ficción y la primera película en color en Colombia
son algunos de sus logros. Una visión histórica del
cine en Cali.
Es
de suponer que el desarrollo del cine en Cali está
ligado a todas las circunstancias y devenires que
demarcaron la producción cinematográfica nacional,
pero lo que sin duda se presenta como algo especial
es el importante papel que desempeñó la región del
Valle del Cauca en este desenvolvimiento de la
historia del cine en nuestro país. Esta región
periférica y provincial resultó estar a la cabeza de
los movimientos innovadores que marcaron el
crecimiento de la expresión cinematográfica en
Colombia.
En
Cali, y en general en el Valle del Cauca, se han
originado importantes producciones que rompen con la
continuidad y proponen algo nuevo en lo que a la
historia se refiere. Como lo enumera Ramiro Arbeláez,
profesor de la escuela de Comunicación Social de la
Universidad del Valle en cuya investigación está
basado gran parte de este artículo, en su escrito
‘¿Por qué salvar “La Gran Obsesión”?’, en esta
tierra se realizó el primer largometraje de ficción,
hasta ahora, “Maria” (1921-2); la primera
película colombiana anti-imperialista “Garras de
Oro” (1928), de P.P Jambrina; el primer
largometraje de ficción sonoro “Flores del Valle”
(1941), de Máximo Calvo, y el primer largometraje de
ficción en colores “La Gran Obsesión”
(1954-5) de Guillermo Ribón Alba.
A
continuación se reseñan estas cuatro películas
pioneras en el cine Colombiano, cada una de ellas
con sus particularidades y que dejan un legado
histórico significativo que muchos desconocen, en
especial a la hora de pensar en la ciudad de Cali
como cuna de importantes y propositivas producciones
cinematográficas.
MARÍA
Entre 1921 y 1922 el español Máximo Calvo, en
coproducción con otros realizadores de la época
adaptó la famosa novela de Jorge Isaacs, dando lugar
al primer largometraje argumental hecho en Colombia:
“María”. Los exteriores de esta película de tres
horas de duración se rodaron en la hacienda El
Paraíso, mientras que los interiores en Buga, donde
fue estrenada en 1922 y a nivel nacional en el
teatro Olimpia de Bogotá, el 11 de Diciembre de
1924. El éxito que obtuvo “María”, aquí y en varios
países de habla hispana, estimuló la creación de
otra empresas cinematográficas en el país.
Máximo Calvo Olmedo, español nacido en 1886, y quien
murió en Cali el 8 de septiembre de 1973, se
consolidó como pionero del cine de ficción
colombiano por su participación en “María” y en
“Flores del Valle”, que sería el primer largometraje
de ficción con sonido sincronizado. Calvo finalmente
fundó la compañía Calvo Filmes, con la cual
realizaría varios cortometrajes.
GARRAS DE ORO
La
segunda iniciativa importante realizada en esta
ciudad es la película “Garras de Oro”. Ramiro
Arbeláez la bautiza como la primera “película anti-imperialista”
en Colombia. La cinta causó revuelo en su época, ya
que generó una ruptura argumental y estética.
Dirigida por P.P Jambrina, seudónimo de un
enigmático periodista y político, producida por la
compañía Cali Films. “Garras de Oro” contaba con un
equipo de producción italiano y de hecho se cree que
partes de esta película fueron filmadas en Italia.
Esta película, que tuvo como título en inglés “The
Dawn of Justice “ (Alborada de Justicia), tiene como
temática el robo de Panamá a Colombia por parte de
los Estados Unidos bajo la administración del
presidente Roosevelt. Este argumento avanza mediante
largos letreros intermedios redactados en tono de
denuncia. Dado su alto contenido crítico, la cinta
fue censurada por el gobierno colombiano, a raíz de
presiones por parte de diplomáticos gringos, ya que
la época de la realización y exhibición de la
película coincidía con la campaña de reelección del
presidente Roosevelt. “Garras de Oro” se estrenó en
Marzo de 1927 en el Teatro Moderno de Cali y obtuvo
mucha taquilla. Luego fue exhibida en 1928 en
Medellín y Buenaventura, fue censurada en Manizales
y nunca se volvió a tener información de ella.
Estéticamente, “Garras de Oro” se destaca de las
otras películas de su época, pues muestra un mejor
manejo del lenguaje cinematográfico. El estilo es el
propio del cine silente mundial de ese periodo y
exhibe mayores recursos técnicos que otras películas
colombianas contemporáneas a ella. Además, la
película presenta secciones coloreadas a mano –tomas
de la bandera ondeando al viento- por primera vez en
la historia conocida del cine Colombiano.
FLORES DEL VALLE
Trece años después de “Garras de Oro”, en el año
1941, Máximo Calvo produciría la primera película
argumental y sonora “Flores del Valle”, cinta con
notable éxito en el ámbito nacional e incluso
latinoamericano. La película es una comedia musical
costumbrista en la que una joven campesina tiene su
presentación ante la sociedad de la ciudad, siendo
victima de diferentes humillaciones por parte de los
acaudalados citadinos.
Esta cinta fue estrenada en Bogotá, pero a causa de
un conflicto comercial con los distribuidores (en
particular mejicanos) se imposibilitó que la
película cumpliera su ciclo de estreno.
LA
GRAN OBSESIÓN
El
siguiente salto es de once años. El cuarto ‘gol’ que
se anotó la región fue el de producir el primer
largometraje en color “La Gran Obsesión”, en 1955.
La película trata sobre un provinciano que va a la
ciudad en busca de nuevos y favorables horizontes,
viviendo así el difícil encuentro entre la ciudad y
el campo.
El
director de esta cinta fue Guillermo Ribón Alba,
quien se descubrió recientemente y aunque se sabe
poco, se conoce que antes de realizar la película
fue profesor del Colegio Santa Librada y de la
Universidad del Valle. “La Gran Obsesión” también
sería la primera película colombiana en inflarse de
16 a 35 mm.
Esta etapa de la cinematografía local no solo
evidencia los esfuerzos de algunos por generar
manifestaciones cinematográficas innovadoras, sino
también la falta de de fertilidad de estas
iniciativas, las cuales terminarían por extinguirse.
El punto de reflexión que le sigue a esta
enumeración de logros cinematográficos es el de
tratar de entender por qué estas iniciativas no
progresaron ni permitieron la consolidación de un
movimiento cinematográfico en esta ciudad.
Al
preguntarle a Ramiro Arbeláez sobre la relevancia y
trascendencia del cine que se ha desarrollado
históricamente en el Valle del Cauca, él aclara que
esta importancia es relativa, ya que seguida a esta
iniciativa no se hicieron películas, no sé impulsó a
otros directores, no se creó continuidad, y
finalmente no arrancó la industria ni se consolidó
un movimiento cinematográfico.
Estas películas son mitos y su importancia más
significativa es que fueron pioneras en el cine
colombiano. Sin embargo, continúa Arbeláez, en la
actualidad estas producciones tampoco son
influyentes porque no se conocen, pues muchas de
las películas realizadas en esa época (1920-1950)
desaparecieron técnica e industrialmente, además de
que por muchos años la falta de una política de
conservación de las obras fílmicas y de apoyo del
Estado ocasionó la pérdida de muchas películas, a lo
que se le suma la escasa historia escrita e
investigada sobre la producción cinematográfica
vallecaucana.
Por estas razones hay que reconocer la labor de los
historiadores que como el profesor Ramiro Arbeláez,
continúan resolviendo e investigando retos e
incógnitas. Así como también resaltar el trabajo del
Patrimonio Fílmico Colombiano, que tiene como
principal objetivo la conformación de un archivo
nacional audiovisual, y la realización de labores de
búsqueda y recuperación de los elementos que
conforman el patrimonio audiovisual en Colombia. De
hecho el Patrimonio Fílmico ha restaurado películas
como “La Gran Obsesión” en un 90%, “Garrras de Oro”
en un 80% y “Flores del Valle” casi en su
totalidad.
Es
gracias a estas personas que podemos acceder a la
información sobre las películas que hacen parte de
nuestra memoria audiovisual y cultural, necesitada
de muchos esfuerzos para evitar que se sigan
olvidando y perdiendo todos los logros y periplos
emprendidos por estos pioneros que tuvieron
iniciativas trascendentales que nunca se pudieron
consolidar, pero aún estamos a tiempo de rescatar y
ser participes de esta historia, y de estos
antecedentes que de alguna forma definen lo que
somos ahora en el campo cinematográfico.
Fuentes:
Arbeláez, Ramiro - “El cine en el Valle”, 1999
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“¿Por qué salvar “La Gran Obsesión”?’, 2005
Salcedo Silva, Hernando - “Crónicas del Cine
Colombiano”, 1981
Martínez Prado, Hernando – “Historia del Cine
Colombiano”, 1978
Torres Moya, Rito Alberto – “Restauración y
preservación de “Flores del Valle”.
*Licenciada en Artes Visuales Universidad del Valle |