Historia de Cali – Barberena: el maestro y la ley

Barberena: el maestro y la ley

Apuntes biográficos de un dirigente social, político y compañero de causa de Julio Rincón.


Por: Apolinar Ruiz López
Licenciado en Historia. Magíster en Sociología. Miembro Red de Estudios Históricos del Suroccidente.





Alfonso Barberena Aparicio nació en Cali el 18 de febrero de 1908, hijo de Santos Barberena y Encarnación Aparicio, él cónsul español proveniente Elizondo Navarra en el país Vasco, arribó a la ciudad en el año de 1890. La señora Encarnación ejerció como docente y directora de la Normal de Señoritas de Cali, mujer de avanzada formación académica y humanista, mujer de vanguardia adelantada para su época. La familia Barberena Aparicio es reconocida en la ciudad de Cali por ser propietaria de extensas zonas carboníferas ubicadas en la zona de ladera, especialmente en el corregimiento de Golondrinas. Alfonso Barberena Aparicio fue bachiller del Colegio Santa Librada y en el año de 1933 se graduó de abogado en la Universidad del Cauca. Considerado uno de los liberales de izquierda más destacado de la Ciudad Cali en la primera mitad del siglo XX, incansable defensor de lo público, recuperador de tierras ejidales en la ciudad de Cali, abogado de obreros, defensor de causas sociales, militante activo del Movimiento Revolucionario Liberal MRL, abanderado del pueblo, el orador de las barriadas populares, asesor jurídico de las Ligas campesinas, precursor de los Comités Pro-vivienda, fiel devoto del trabajo comunitario, maestro de los destechados y de las nuevas generaciones de líderes sociales.

Como bien lo recuerda el columnista del periódico Despertar Vallecaucano Félix Orejuela en el año de 1975: Barberena, el Apóstol de la Clase Obrera, fue uno de los integrantes de un movimiento que se caracterizó por la diversidad de militancias políticas y por sus diversos orígenes sociales, grupo interclasista que se rebeló “contra la Compañía Colombiana de Electricidad, que ahogaba a Cali con tarifas marrulleras y pésimos servicios. Subsidiaría de la Bond and Share Co. La empresa de Cali era un pulpo contra la cual reaccionó la ciudadanía en uno de los más hermosos movimientos cívicos de la historia de la ciudad”. En este movimiento participaban los concejales Luis Palacios, Rubén Orozco Micolta, Joaquín Borrero Sinisterra, Ignacio A. Guerrero, Julio Rincón y Luis Ángel Tofiño.

En el año de 1960 en una entrevista extensa realizada en el Diario Relator podemos observar el talante democrático de El Maestro Barberena para analizar el fenómeno político del Frente Nacional como la situación económica y fiscal del país, la estrecha relación que hay con los intereses económicos de la burguesía y sus consecuencias en el aumento del pie de fuerza que constriñe la capacidad organizativa y de acción de la clase obrera. Elemento importante de analizar para comprender estos tiempos turbios de militarización de la vida cotidiana de los colombianos:

“¿Está usted de acuerdo con la estructura constitucional que se le ha dado al Frente Nacional?

ABA: … En consecuencia, la paridad, en la práctica, ha servido para hacer un Dictador Constitucional y para ejercitar el veto y el chantaje. El otro aspecto negativo de la paridad consiste en que aceptamos los liberales valer menos que los conservadores, pues cada voto nuestro vale dos veces y media menos que el de un conservador. Los conservadores han entendido, lo mismo que los liberales laureanistas, en que somos igual cantidad quienes pertenecemos a los dos viejos partidos tradicionales. Y de equiparación de la cantidad pasaron a la igualdad de la calidad, y por esto fue lo que votaron la alternación, que equivale a sostener que es lo mismo un presidente liberal que uno conservador… La estructura constitucional nos ha conducido a la formación de un nuevo partido, apoyado por las armas, con una ideología específica sobre el estado, sus poderes, las relaciones obrero-patronales y la reforma agraria. Y como, además como sus partidarios son activistas, nos resulta que el Frente Nacional, con todos sus elementos jurídicos y de hecho, se ha convertido en un tercer partido de tipo falangista, aun contra voluntad de sus mismos autores.”[1]

¿Considera usted que los actuales impuestos sobre la renta son suficientes o deben ser aumentados?

ABA: En general no soy partidario de las reformas sociales valiéndose de los impuestos. Casi todos los tratadistas de Hacienda Pública que he leído sostienen que los impuestos no mejoran sensiblemente las condiciones sociales. Al contrario, parece que las empeoran. Porque los impuestos siempre son trasladados a los precios, y al subirse estos, la economía del trabajador se agrava y se produce lo que llama la plusvalía relativa, ósea aquella situación en que el salario o ingreso real es insuficiente para recuperar la fuerza de trabajo invertida en la ejecución de la labor. No hay que olvidar que en los regímenes capitalistas, el propietario del Estado es la burguesía y en casos como el nuestro, es la burguesía y los señores feudales. Esta clase dominante tiene a su servicio la fuerza pública para constreñir a sus obreros y a los campesinos. La prueba evidente es la de que cuando los obreros de una fábrica decretan huelga, el Estado manda el Ejercito y a la Policía a que custodien y defiendan la fábrica y no a que custodien y defiendan la vida de los trabajadores. Entonces cuando el Estado se infla fiscalmente, utiliza más fuerza para constreñir más violentamente y al hacerlo así, sume mucha más en la miseria a los pobres. El Estado de fuerza que es el que tiene mucha fuerza pública, busca la manera de proteger especialmente a su clase, a diferencia del Estado fuerte, o sea el que se apoya en la opinión pública, que protege la vida de los hombres contra cualquier agresión económica que pueda presentarse. Por esto los impuestos excesivos aceleran la crisis de las clases dominantes.[2]”






Con su excelso conocimiento de la legislación local sobre la propiedad de la tierra, El Maestro proporcionó varios debates argumentados con alternativas de soluciones jurídico-administrativas plausibles para la realización de vivienda popular en Cali, buscando solucionar el déficit de vivienda que tanto aquejó a la ciudad a lo largo del siglo XX. Sin duda, esto era una confrontación directa con las familias latifundistas las cuales nunca asumieron el debate público sobre las tierras ejidales, simplemente callaron y legislaron a su favor para seguir atesorando tierras cuales señores feudales. En el siglo XX especular y vender tierras fue su repertorio o en su defecto conformar alguna urbanizadora, germen del capital inmobiliario que tanto incidió en la fisionomía de una ciudad altamente desordenada, desigual, segregada y fracasada urbanísticamente.

No conforme con los resultados en obtenidos en el Concejo Municipal de Cali, El Maestro Barberena da un paso importante para el futuro de las tierras públicas o comunes de la Nación, en su oficio de congresista logra diseñar y presentar una ley en la cual se salvaguarda el objeto constitudinario sobre las tierras ejidales que es el de proteger los recursos ambientales y sobre todo la de crear soluciones de vivienda popular para los sectores más empobrecidos de la sociedad. Es así como el 17 de noviembre se logra promulgar la Ley 41 de 1948, “por el cual se dictan algunas disposiciones sobre terrenos ejidos y sobre personeros delegados”. De esta ley extraemos dos de sus principales artículos: nos dice en su ARTICULO 1° Los terrenos ejidos situados en cualquier Municipio del país no están sujetos a la prescripción, por tratarse de bienes municipales de uso público o común, y en su ARTÍCULO 3° Los terrenos ejidos urbanos podrán ser destinados por los respectivos Concejos Municipales, a resolver el problema de la vivienda popular en las respectivas ciudades.

Alfonso Barberena Aparicio: maestro, abogado, alcalde de Cali durante el periodo 1942-43, Representante a la Cámara (1948), Personero Municipal 1949, concejal de la ciudad en diversas ocasiones, líder popular preso en más de 15 ocasiones, asesor jurídico de los damnificados de la explosión del 7 de agosto de 1956, creador de una de las leyes más importantes para la solución de vivienda en el país. Por todo y por tanto fue proclamado por los caleños como futuro presidente.

¿Dónde se conoció Alfonso Barberena Aparicio con Julio Rincón? Posible respuesta: quizás en el espacio físico de las barriadas caleñas o en la asamblea de una Liga Campesina; o tal vez se vieron con regularidad en el campo intelectual de la cultura escrita entre escrituras públicas y libros marxistas; con seguridad alzaron su voz al unísono en la plaza pública y en el ágora; algún abrazo se estrecharon en la cárcel; de lo que no dudo es que se conocieron en la dignidad y en la lucha por construir un país más justo, ahí con toda seguridad debatieron y sonrieron para avanzar colectivamente por los caminos de la anhelada igualdad…


[1] Alfonso Barberena Mas democracia más electrificación, Relator 25-1-60, p6
[2] Idem




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