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Un artista con voz de mando

Gilberto Gil nació el 26 de junio de 1942 en Salvador , Bahía, Brasil. Es cantante, compositor y a partir de 2003 es el Ministro de Cultura por decisión del actual presidente de Brasil Lula da Silva. Su papel como ministro de cultura se basa en llegar a los sectores marginados del país a partir de la identificación de sus necesidades y sus prácticas locales.

Por Redacción La Palabra

El artista

Gilberto Gil desde su infancia mostró gran interés por la música al observar los cantantes callejeros del mercado del Salvador y con el tiempo lo reconocerían como uno de los grandes músicos de su país. En los años cincuenta comenzó sus estudios de administración de empresas en la Universidad Federal de su ciudad natal, sin embargo no dejaba la música de lado, se convirtió en estudiante en el día y músico en la noche; así comenzó una carrera que aun después de sus 60 años de edad, no termina.

Al inicio de su trayectoria artística formó parte de un espectáculo de bosanova y música tradicional brasileña dirigida por Caetano Veloso llamado "Nós Por Exemplo". Comenzaron a componer música que reflejaba una preocupación política y  con contenido social, a tal punto que fueron considerados “suversivos” por el régimen militar brasileño instaurado después de 1964; para ese entonces Gilberto Gil se radicó un tiempo en Londres, viajó a Estados Unidos y allí Trabajó con Jimmy Cliff y lanzó en 1980 una versión en portugués de No woman, no cry, de Bob Marley (en portugués, «Não chores mais»), que fue el primer éxito con ritmo reggae grabado en Brasil en portugués.

Luego se traslada a Sao Pablo donde comienza a ser reconocido como solista e interprete de la “Canción Protesta”. En su música, se caracteriza por fusionar la bosanova, la samba, músicas folclóricas y anglosajonas. se pueden encontrar rastros de África, del rock y del jazz, todos en un característico son brasileño, resultado de sus raíces y experiencias en varias ciudades del mundo.

Hoy en día el artista, a pesar de las ocupaciones que demanda el ser ministro de cultura, no ha dejado de componer y aparentemente tiene un nuevo trabajo próximo a grabarse.

El Ministro

“No hay cultura mala ni buena, todo es cultura”, dice Gilberto Gil.

Cuando Luís Inácio Lula da Silva asume la presidencia de Brasil en enero de 2003, nombra a Gilberto Gil como Ministro de Cultura en su gobierno. Esto provocó algunos desacuerdos al interior del partido, ya que  Gilberto  Gil pertenece al Partido Verde brasileño y Lula pertenece al Partido de Trabajadores. Sin embargo, el presidente se sostuvo en su decisión.

A pesar de las críticas que se puedan generar acerca de que los artistas no están capacitados para la gestión administrativa, Gilberto Gil ha tratado por todos los medios y con todos los recursos disponibles,  realizar un trabajo impecable e incluyente en la sociedad brasileña. Pero no es extraña su llegada al ministerio, ya que desde su posición de artista se involucró con varias causas sociales y fue elegido concejal en Salvador (Brasil) en los 90’, lo cual le proporcionó un primer acercamiento a la comunidad y a la administración pública.

Para Gilberto Gil la diversidad cultural es clave para enfrentar la desigualdad y lograr el bienestar, ya que permite encontrar soluciones creativas para enfrentar los conflictos. En este proceso convenció al presidente de asegurar el presupuesto del ministerio por dos mil millones de dólares hasta el 2010.

Cuando termine el periodo de su ministerio, quiere observar hacia atrás y ver que se trabajó, se intentó, y que quizá algo se logró de sus proyectos. Tal vez por un criterio pragmático de dejar realizaciones sólidas y concretas le gustaría conseguir más producción de cine, más proyectos de música popular, más inclusión de las favelas, los cinturones de las grandes ciudades, el interior del país, el campo, etcétera, pues no le preocupa la biografía sino el espíritu de las cosas.
Visita de Gilberto Gil a Colombia

El pasado 29 de octubre el ministro de Cultura de Brasil, Gilberto Gil, visitó nuestro país, con el propósito de sellar una de las alianzas más importantes de los últimos años en materia cultural.

Los dos ministros de Cultura, Gilberto Gil de Brasil y Paula Marcela Moreno Zapata de Colombia, se reunieron y firmaron un convenio que busca incrementar la cooperación y el intercambio cultural y artístico entre ambos países.

El convenio, pretende articular esfuerzos para el desarrollo de programas y proyectos que promuevan la interculturalidad a favor de la diversidad étnica y cultural, prinicipalmente la afrodescendiente. “La idea es aunar esfuerzos para impulsar acciones que contribuyan al reconocimiento, respeto y valoración de la diversidad”, comentó la ministra Moreno.

Otro de los puntos del convenio es el intercambio de informaciones y experiencias en el campo de la cinematografía. El acuerdo estará encaminado a generar mecanismos de cooperación que permitan mejorar las condiciones de preservación de la memoria audiovisual en ambos países, así como la promoción del cine brasilero y colombiano en el exterior.

“En este tema Brasil será un gran aliado, debido al amplio conocimiento técnico que tienen los brasileros en preservación, restauración y catalogación de imágenes en  movimiento en sus diferentes soportes. “La idea es que nos brinden cooperación parpara la formación de mano de obra técnica especializada colombiana”, aseguró David Melo, director de Cinematografía del Ministerio de Cultura de Colombia.

Esperemos que la visita a Colombia Gilberto Gil, para quien proteger la diversidad es fundamental para las culturas, sea un buen comienzo para el intercambio cultural y el desarrollo de proyectos que nos permitan aprender de los procesos del vecino país, en cuanto a promoción,  divulgación de la cultura, preservación y difusión.

Adaptación de Internet y otras fuentes