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Gilberto Freyre:
humanismo y esclavitud

A pesar de estar tan cerca, Brasil y su historia
siguen siendo un interrogante para muchos
hispanohablantes. Pero Gilberto Freyre, uno de los
intelectuales brasileros más importantes del siglo
XX, nos acerca a los matices de esa cultura a través
de su más grande legado: “Casa Grande e Senzala”,
catalogada como un estudio histórico, sociológico y
antropológico que permite un acercamiento a esa
cultura tan distinta de la nuestra pero tan cercana
con sus conflictos y realidades.
Por Martha Viviana Posada Ceballos*
El pasado 18 de julio se cumplieron 20 años de la
muerte de Gilberto Freyre, personaje cuya vida y
obra serán el epicentro en la próxima XIII Feria del
Libro Pacífico. Freyre nació el 15 de marzo de 1900
en la ciudad de Recife, Estado de Pernambuco. Hijo
del doctor Alfredo Freyre -juez y catedrático en la
Facultad de Derecho de la Universidad de Recife- y
de doña Francisca de Mello Freyre, desde su juventud
Freyre se identificó con las clases menos
favorecidas de su ciudad y se vinculó a actividades
de tipo evangélicas visitando barrios de gente
humilde. Cursó estudios en la Universidad de Baylor,
Texas, y en la Universidad de Columbia. Fue escritor
y luego redactor en el Diario de Pernambuco, ocupó
cargos oficiales, y aunque fue llamado para ser
profesor en varias universidades, entre ellas
Harvard, rechazó todas las propuestas, así como
también la invitación para ser elegido Ministro de
Educación y Cultura de su país.
Gilberto Freyre estuvo sumamente
comprometido con sus ideales, al punto de estar
preso por denunciar actividades nazistas y racistas
en Brasil y por su fuerte oponencia contra la
dictadura, apoyando los movimientos estudiantiles.
Los discursos de Freyre en torno a la situación
social-política del país y la discriminación racial
lograron tener gran repercusión en Estados Unidos y
Europa, lo cual le hizo merecedor de constantes
invitaciones para dictar sus conferencias y ser
llamado por la ONU para presentar sus estudios sobre
la “Eliminación de los conflictos y las tensiones
entre las razas”.
El amor por su país y sus raíces se
manifestó no sólo en sus discursos académicos, sino
también en la poesía, donde plasmó también las
tradiciones de su cultura. Una pequeña muestra es el
poema que dedicó a Bahía:
Bahía
Bahía de todos los santos (y de casi todos los
pecados)
casas subidas unas encima de las otras
como un grupo de gente apretándose
para salir en un retrato de revista o periódico
iglesias gordas (las de Pernambuco son mas delgadas)
toda Bahía es una maternal ciudad gorda
como si de los vientres empinados de sus montes
de los cuales salieran tantas ciudades del Brasil
aun otras estuviesen para salir...
El reconocimiento público le obligó a viajar
constatemente por Europa y América, pero en sus
viajes su objetivo fue siempre mostrar al mundo la
cultura brasilera, sus rasgos característicos y la
problemática social del país y de su ciudad. En 1933
publica “Casa-Grande e Senzala”, luego de
regresar de su exilio en Europa, al que se sometió
cuando la revolución derrocó el mandato de
Washington Luís.
¿Qué quiere decir Casa-Grande e Senzala?

Para explicar esto se debe empezar por decir que
Pernambuco era el Estado con mayor producción de
azúcar en Brasil y el éste era fabricado en los
ingenios por los esclavos traidos de África. Pues
bien: construida en el centro de esos ingenios
estaba la Casa más grande y lujosa que era habitada
por los dueños y sus familias, y más atrás, la
Senzala, el lugar donde vivían los esclavos.
En opinión del mismo Freyre, en su
estructura arquitectónica esta Casa-Grande expresaba
la organización social y política del Brasil
colonial-patriarcal, donde el dueño de la tierra
era, además, dueño de los esclavos, las mujeres, los
niños, etc. En esta obra encontramos retratos de la
vida familiar, íntima y pública, de las costumbres y
de las inter-relaciones étnicas marcadas por la
dominación. Aunque para algunos críticos de Freyre,
éste se refiere a las relaciones entre señores y
esclavos de manera bastante benigna, dulcificando
ese período de esclavitud y dejando de lado todos
los atropeyos y agresiones de que fueran víctimas
los negros, en “Casa-Grande e Senzala” encontramos
también pasajes que muestran el maltrato de los
señores y de los jesuítas con los esclavos, la
crueldad de las señoras con las esclavas bonitas, y
otras situaciones que reflejan la violencia de las
relaciones raciales en Brasil.
Uno de los aportes importantes de Freyre en
su obra es que, al contrario de los estudios
sociológicos anteriores, que veían en la mezcla de
razas un problema para el desarrollo social del
país, el autor destaca de manera positiva esa
mixtura, al punto de darle al esclavo negro un rol
de civilizador, que incluso estaría en el orden
jerárquico por encima de los indígenas en el proceso
de formación de la sociedad brasilera. Pero, propone
Freyre, que si los negros no deben ser considerados
inferiores, sí deben ser estudiados como individuos
inferiorizados.
Otras dos obras de Freyre, “Sobrados e
mocambos” y “Ordem e progresso” se
podrían leer como complemento de “Casa-Grande e
Senzala”. Si en su primera y más reconocida
obra, estudia la formación de la familia y la
sociedad brasilera, en “Sobrados e Mocambos”
analiza la decadencia del patriarcalismo entre los
siglos XVIII y XIX. Los sobrados eran las
habitaciones grandes de los señores imperiales y los
mocambos las chozas de los negros campesinos, casas
destartaladas construidas a retazos. Los sobrados y
los mocambos son los dos términos más o menos
actuales y que serían el equivalente a la
casa-grande y la senzala.
“Ordem e Progresso”,
otro libro de Freyre que sigue a “Sobrados e
Mocambos”, es además el lema de la bandera
brasilera y refleja la gran influencia que tuvo el
pensamiento positivista de Augusto Comte a finales
del siglo XIX en Suramérica. Este lema es la
simplificación de la frase: “El amor por principio,
el Orden por base y el Progreso por fin”.
La obra de Freyre es inmensamente rica, pues a
través de los cinco capítulos que componen
“Casa-Grande e Senzala” nos deja en condiciones
de establecer las coordenadas por la que discurrió
la formación de la sociedad brasileña -cuya
multiplicidad es reflejo de un proceso de mestizaje
compuesto por indígenas, negros y portugueses-,
tomando como hilo conductor la vida familiar en los
diferentes segmentos de la población y sus
respectivas mentalidades, enmarcado dentro del
contexto económico. La obra de Freyre nos muestra
más que el desarrollo histórico de una sociedad; es
un tratado de sociología rural y urbana, escrita con
fluidez y claridad, características poco percibidas
en la literatura de este género.
La XIII Feria del Libro Pacífico le rendirá tributo
como gratitud a su invaluable reflexión sobre
Brasil, América Latina y el humanismo.
*Estudiante Lic. En Literatura.
mavipoce@gmail.com |