Evento – Festival Mercedes Montaño 2021 El Retorno a Las Tablas

Festival Mercedes Montaño 2021
El Retorno a Las Tablas

Después de que el año pasado, debido a la pandemia, el Festival Mercedes Montaño se presentara de forma virtual, volvió ahora en forma presencial y con público reducido para deleite de los caleños y aficionados a las danzas folklóricas.



Por: John Restrepo Aparicio
Estudiante de Administración de Empresas, Univalle




Foto: https://bit.ly/3BzWKl4


La pandemia fue un golpe tremendo para los bailarines locales. Si bien para otros sectores de la economía la cosa fue tan sencilla como pasar a hacer el trabajo en casa a través de un computador, para los artistas de la danza, que tienen la imperiosa necesidad de reunirse y practicar en conjunto las coreografías, hacerlo de manera virtual resultó todo un complique. Aunque muchos bailadores continuaron ensayando frente a una pantalla, otros decidieron simplemente frenar actividades durante los meses de las restricciones. Fueron días difíciles para el arte local, con pocas o ninguna presentación durante todo el tiempo de cuarentena.

Con el lento retorno a la normalidad, la vacunación masiva y el comienzo de la tan anhelada inmunidad de rebaño, empiezan a abrirse los escenarios y con ello los festivales y eventos públicos. Fue así como se decidió realizar presencialmente el Festival Mercedes Montaño en su edición numero XXVII, con un aforo reducido de afortunados que alcanzaron a inscribirse a tiempo y conseguir entradas. Fue un evento hermoso e interesante, una oportunidad para admirar el talento de la ciudad y entretenerse un rato en medio de tantas cosas que han sucedido recientemente en la región.

El festival es de lejos el más importante de danza folclórica de la ciudad y del departamento. Los principales grupos se pelean por estar ahí y es un honor para un bailarín mencionar que se ha presentado en el evento. Para quienes no lo saben, la movida de las danzas folclóricas en Cali se hace más bien por amor al arte que otra cosa y a puro pulso. La mayoría de estas agrupaciones no reciben apoyo económico del Estado ni de otras entidades, sus profesores tienen empleos alternativos para vivir y sus bailarines por lo general no reciben pago por la función, aparte de un refrigerio. Por este motivo, el reconocimiento de participar en eventos de esta talla se vuelve la principal recompensa y el aplauso merecido de un público que los apoya, se convierte en el mayor aliciente para estas personas que lo hacen todo por corazón.

Este año se seleccionaron 25 agrupaciones, el doble del año pasado, mas tres grupos regionales y diez grupos internacionales cuya presentación transcurrió de manera virtual. Con el propósito de descentralizar los eventos, se hicieron presentaciones en distintos lugares de la ciudad: los Cristales, el teatrino Enrique Buenaventura y el Centro Cultural de Cali.

Entre los grupos elegidos, se pudo encontrar a viejos conocidos de la escena folclórica local como el Grupo de la Universidad del Valle Carmen López, la Fundación Suyay, la Fundación Colombia Folklore y el grupo Cultural Raíces de Colombia, entre otros, colectivos de la ciudad ampliamente reconocidos por su talento que los ha llevado incluso a presentarse en diversos eventos internacionales.

De la Universidad del Valle bailo su grupo emblema Carmen López, recién llegados de una exitosa presentación en Rusia, para deleitar al público con un San Juanero y un Porro pisao, siendo homenajeados por sus ya largos 53 años de carrera artística. El destacado Grupo Suyay, que por su vocación andina tiene bastante repertorio para escoger, pudiendo representar danzas de casi todos los países de la cordillera de los andes, decidió apostarle esta vez a la cultura ecuatoriana mostrando una vivaz y rítmica presentación. Por su parte, Colombia Folklore exhibió una interesante guaneña de la cultura nariñense, contando una historia en tres danzas al son de la música de los carnavales con una esmerada coreografía y puesta en escena. Y para rematar, el grupo Raíces de Colombia sorprendió a los asistentes con una audaz propuesta llamada De regreso a mi llano.

De la cuota internacional podemos destacar al experimentado grupo Tungurahua de Ecuador, mostrando una colorida y brillante interpretación bailando San Juanito y a la asociación de Tablaos Flamencos de Madrid desde España con un tremendo espectáculo ambientado en pleno museo del Prado, caracterizado por una cuidadosa y depurada técnica individual (recomiendo verlo).

El festival resultó todo un éxito, con aforo completo en cada presentación (las entradas se distribuyeron de manera virtual y se agotaron en horas) y miles de reproducciones en sus páginas de Facebook y Youtube.

El evento también sirvió como piloto para la temporada de festivales que se viene, de la misma manera, con aforo limitado y privilegiando a la población vacunada. Para cuando se publique este artículo, ya estaremos en el Festival Internacional de Teatro de Cali, pronto vendrá el de cine, el de la salsa, y culminará con el Petronio Álvarez en octubre.

Volver a realizar el festival de manera presencial significa muchas cosas, pero en especial es esperanza en tiempos difíciles. Volver a ver los bailarines en vivo, sentir los aplausos y la alegría del público, es el mejor signo del retorno lento pero seguro y paulatino a la normalidad, después de una pandemia que nos ha arrebatado tantas cosas.

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