Evento – Cooperación entre la Universidad Nacional de Colombia y la JEP

Cooperación entre la Universidad Nacional de Colombia y la JEP

Por iniciativa de la Vicerrectora de Investigación de la Universidad Nacional de Colombia, Luz Teresa Gómez, y de la directora de Investigación y Laboratorios, profesora Martha Nubia Abello, el pasado 9 de abril se suscribió un Acuerdo Marco de Cooperación entre la Universidad Nacional y la jurisdicción Especial para la Paz (JEP).

Por: Equipo La Palabra




Firma del Acuerdo. De izquierda a derecha: Prof. Melba Libia Cárdenas, Directora de Relaciones Exteriores; Prof. Dolly Montoya Castaño, Rectora de la Universidad Nacional de Colombia; Dra. Patricia Linares Prieto, Presidenta de la JEP.


El convenio se firmó en el marco del evento de Conmemoración del 9 de abril, celebrado en memoria y solidaridad con las víctimas del conflicto armado, que tuvo lugar en el auditorio León de Greiff de la Universidad Nacional en Bogotá. Con este convenio se busca participar activamente en las dinámicas del proceso de paz. Entre las actividades a realizar en el marco de este convenio se encuentran:

– El intercambio de estudiantes y personal académico y administrativo con el propósito de actualización de conocimientos de investigación académica, científica y cultural.
– La definición de líneas de investigación conjunta y el desarrollo de proyectos de investigación en áreas de interés común.
– La promoción del diálogo y articulación entre las sedes de ambas partes con el fin de trabajar en publicaciones conjuntas, el intercambio de información y la programación conjunta de cursos, seminarios y eventos académicos.

El convenio aplica para todas las Unidades Académicas de la universidad, por lo que constituye una gran iniciativa que promoverá la integración de la comunidad universitaria con las distintas dinámicas políticas, económicas, sociales y culturales del país. Para el desarrollo de actividades en el marco de dicho convenio, se suscribirán acuerdos específicos en los que se relacionen las condiciones particulares de cada actividad.



Padre Francisco de Roux, Presidente de la Comisión de la Verdad.
Foto: http://www.centrodememoriahistorica.gov.co/noticias/noticias-cmh/en-contra-de-la-mentira-del-silencio-y-del-miedo-padre-francisco-de-roux


Presidieron el evento: Dolly Montoya (Rectora de la Universidad Nacional de Colombia), Patricia Linares (Presidenta de la Jurisdicción Especial para la Paz), Luz Marina Monzón (Directora de la Unidad de búsqueda de personas dadas por desaparecidas), Kristina Birke Daniels (Directora de La Friedrich-Ebert-Stiftung en Colombia), Jesús Abad Colorado (Fotógrafo y periodista autor de la exposición El Testigo), Yanette Bautista (Directora de la Fundación Nydia Erika Bautista) y Francisco de Roux (Presidente de la Comisión de la Verdad). Presentación artística de las mujeres Cantaoras del Pacífico, Andrea Echeverri, Carolina López Vargas (estudiante soprano) acompañada del pianista Cristian Daniel Ariza del Conservatorio de Música de la Universidad Nacional de Colombia.

Para la doctora Dolly Montoya el encuentro reafirmó el compromiso de la Universidad Nacional de Colombia con la construcción de la paz y el progreso del país. Señaló que la etapa de la guerra, de más de seis décadas, nos ha dejado cerca de 85.000 personas desaparecidas, 220.000 muertos y en suma 8.700.000 víctimas a lo largo y ancho del país. Llegamos a esto porque permitimos que grupos extremos nos polarizaran, anulando la posibilidad de confiar entre hermanos, de dialogar, de construir, de permitirnos transitar el justo medio. Agregó en su discurso que al vaivén de la confrontación marchan jóvenes sin mayores oportunidades, que ante la necesidad de vivir o por la imposibilidad de hacerlo (al menos en libertad) se convierten en instrumentos de violencia de uno u otro bando. Estas razones fueron la esgrimidas por la rectora de la principal universidad del país para comprometer a la academia con el proceso de paz.



Patricia Linares, Presidenta de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP).


El objetivo de la JEP, insistió en su intervención Patricia Linares, su presidenta, seguirá siendo “cumplir con el compromiso de contribuir a la obtención de la verdad plena, a la reparación integral de las víctimas y a la construcción de garantías de no repetición para todos los colombianos, aplicando al efecto justicia restaurativa y aportando a la reconciliación del país”. Reafirmó la importancia de la cooperación con la Universidad Nacional y reconoció el compromiso de la rectora Dolly Monotoya de liderar el apoyo y cooperación con la JEP, como una valiosa contribución a la construcción de un país en paz, con bienestar y justicia para su pueblo.

Jesús Abad Colorado hizo una sentida presentación de una selección de las fotos que hacen parte de su exposición El Testigo, memorias del conflicto armado colombiano. Según la curadora María Belén Sáenz de Ibarra: “A través de un espejo roto, de muchos fragmentos, la exposición recoge el testimonio de uno de nuestros grandes periodistas por su ética y rigor: un testimonio desde el afecto, con la visión de la humanidad de las víctimas para hacerlas visibles, bellas y dignas, para ‘cepillar la historia contra el grano’ (en la expresión de Benjamin), y desactivar los aparatos de fabricación del odio; para invitar a reconciliarnos, a trabajar por la reconstrucción del territorio, hacer empatía con las personas y con la naturaleza que los actores de la guerra han asesinado y humillado”. Jesús Abad hizo una profunda reflexión ante el atento publico de estudiantes y profesores que llenó el auditorio León de Greiff: “La verdad que se le quiere contar al país es siempre la de los vencedores, no la de los perdedores, población vulnerada en toda su dignidad humana. La verdad desde la que yo trato de acercarme es la de las víctimas, esas personas que han estado perdiendo constantemente y que están cansadas, pero que en muchos casos buscan regresar a su tierra para reconstruir sus vidas y volver a sembrar en lugares donde muchas veces recogieron sus muertos”. La fotografías exhibidas por Abad estremecen por la ternura y el tono ético como muestra a tantos seres anónimos víctimas del conflicto armado. No acusa ni toma partido, ellas hablan por sí mismas e invitan a la responsabilidad colectiva de una historia que ha atravesado el país y ante la cual no queda otra alternativa que la reconciliación para fomentar la esperanza y la reconstrucción de un país que no quiere más la barbarie de la guerra. Las palabras de este fotógrafo conmovieron al público asistente: “Soy periodista, soy fotógrafo y durante muchos años he utilizado las salas de exposición como una forma de narrar la historia de lo que nos ha pasado, en una sociedad a la que le da vergüenza mirarse en ese espejo roto que nos ha dejado la guerra. Hago imágenes con sentido de memoria no para guardar en un archivo de prensa; son fotografías sencillas, pero dignas y hechas a pie, como se hace el periodismo, y por eso tienen nombre y tienen rostro, para que podamos entender que ese dolor también debería ser el mío, que nuestra responsabilidad también es ayudar a solucionar esa historia trágica que ha ocurrido en el país”.



Jesús Abad Colorado, fotoperiodista colombiano.


El padre Francisco de Roux, quien cerró el evento, enfatizó en la importancia de la Comisión de la Verdad y de la cooperación con la JEP: “Nuestro propósito es irnos a las víctimas, al dolor humano de este país, de todas las clases sociales, y desde allí sí tratar de interpretar qué fue lo que nos pasó para que nunca más vuelva a ocurrir”. Y, en aras de esa verdad, insistió en defender a la JEP, la ‘hermana mayor’ del sistema de justicia del que la entidad a su cargo hace parte. Ante la polarización del país sobre la JEP, ante quienes piensan que será un instrumento para la impunidad, el padre de Roux insistió en que la única forma de superar esta situación es viendo la realidad del las víctimas, lo único que puede ayudarnos: los niños que quedaron ciegos con las minas antipersonas, las mamás que reclaman que a sus hijos se los llevaron como falsos positivos, los soldados sin piernas, las gentes que cuentan el sufrimiento de su familia por secuestros que duraron cinco o diez años, las tumbas y las fosas comunes. De esa realidad no nos podemos salir y, si nos fijamos en ese dolor tan profundo, eso es lo que nos debe unir a los colombianos.

Recordó el padre de Roux, que cuando el Papa estuvo aquí, diciéndonos a los colombianos que nos colocásemos más allá del debate político y mirásemos nuestra dignidad humana, dedicó un día a estar con las víctimas y les dijo a los obispos algo que lo impresionó: “ustedes no van arreglar este problema dando mensajes morales de cómo se deben comportar y escribiendo documentos para los fieles. No. Pongan sus manos en el cuerpo ensangrentado de su pueblo y ahí entenderán”, y ese es el propósito de la Comisión, irnos a las víctimas, al dolor humano de este país, de todas las clases sociales, y desde allí sí tratar de interpretar qué fue lo que nos pasó para que nunca más vuelva a ocurrir.

El evento del pasado 9 de abril en el auditorio León de Greiff es histórico por su compromiso con la construcción de la paz. Con justa razón, en representación de las víctimas, Yanette Bautista concluyó: “Acuerdos son caminos. Lo que debemos hacer los colombianos es superar el lenguaje que apela al miedo, desconfianza, descalificación, temor, categorías propias de la guerra.




Yanette Bautista en representación de las víctimas.


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