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Esquina Latina: un
gran laboratorio teatral
El maestro Orlando Cajarmarca y su grupo ponen en
escena muchomás que teatro. En sus obras podemos
encontrar danza, música y folclor, combinados con
una perfecta armonía que surge de los talentos
trabajados y pulidos a lo largo de toda una carrera.
Por: Martha Viviana Posada Ceballos*
La historia
Esquina Latina nació como muchos de los teatros en
nuestro país, es decir, como un proyecto estudiantil
universitario típico de la década del 70, cuando no
eran comunes o no existían las escuelas de teatro en
nuestra ciudad. Esta práctica hacía parte de las
actividades extracurriculares de la Universidad del
Valle y como tal, quienes se integraban eran
estudiantes –eventualmente profesores y empleados-
de todas las carreras que dedicaban su tiempo
“libre” al teatro y que encontraban algún tipo de
apoyo en Bienestar Universitario. En esa medida, el
grupo de teatro se asemejaba a otros grupos creados
dentro del Campus, como el de danzas o el
equipo de fútbol, en el que sus integrantes daban
rienda suelta a sus preferencias en las artes y el
deporte.
Luego la Universidad del Valle convoca a Enrique
Buenaventura para la conformación de una escuela de
teatro y de paso, con esto, darle una especie de
reconocimiento al Maestro. Durante esta época de
conformación o formalización del teatro como
programa académico, Esquina Latina acompaña de
manera paralela este proceso; sin embargo, se
mantiene como un proyecto de tradición grupal mas no
como un proyecto “académico”. Aunque ésta escuela se
consolidó, Esquina Latina se mantuvo como grupo y
continuó contando con el aval de la universidad.
Como suele suceder, en muchos de estos grupos que se
crean por afinidad de gustos, algunos de sus
integrantes se marcharon, pero otros, como el
maestro Orlando Cajarmarca, médico de profesión,
teatrero de corazón, llevaron a Esquina Latina por
un sendero un poco diferente del tradicional, tanto
en el enfoque académico como en la relación
mutualista que se produjo entre la Universidad y el
grupo. Dicha relación consistía en que el grupo de
teatro no demandaba presupuesto, era autosuficiente,
pero utilizaba el nombre de la Universidad y ésta se
beneficiaba con los premios y reconocimientos que le
daba Esquina Latina. La relación entre ambas no
tardó en deteriorarse por diferentes razones y/o
rectores y, el grupo se separó definitivamente del
Alma Mater.
Perfil artístico
En sus inicios Esquina Latina hace obras de
coyuntura política. Pero se debe resaltar que
siempre ha habido una búsqueda constante por hallar
un estilo dramatúrgico propio, un interés por
encontrar formas propias de experimentación teatral.
Unido a esto se encuentra la profunda preocupación
por vincular –de manera real y no utópica- a los
sectores populares de la ciudad en su proyecto como
grupo. Este elemento fue y sigue siendo clave en su
desarrollo y se ha reflejado en los últimos 25 años
de trabajo comunitario. Al Inicio vincularon barrios
del Distrito de Aguablanca y las zonas de ladera, y
en la actualidad el trabajo se ha extendido a
distintos municipios de Cali. Actualmente existe una
gran red de teatro en comunidad, la cual es asistida
y nutrida por los jóvenes que se formaron en esos
mismos procesos populares y que hoy son actores
integrales de teatro al cual dedican el 100% de su
tiempo. Ellos cumplen funciones de animadores e
instructores socioculturales dentro de los proyectos
comunitarios, hacen y producen teatro para la
región, al tiempo que estimulan procesos grupales
teatrales, creando la Red Popular de Teatro, que
consta de 12 grupos, aproximadamente 500 jóvenes,
que con el acompañamiento de Esquina Latina, hace
teatro en cada una de sus localidades. Con el
proyecto: “Jóvenes, teatro y comunidad”, Esquina
Latina busca la estimulación de formación de grupos
teatrales los cuales pasan por distintas etapas:
primero se forman por medio de talleres de
inducción, luego pasan a pertenecer al grupo de
base, allí se seleccionan los más destacados para
realizar el taller de animación teatral y se
convierten en multiplicadores de la experiencia,
después llegan a la plataforma juvenil. Finalmente,
aquellos que quieren, se hacen actores de teatro
profesionales y van a otros grupos a trabajar,
forman sus propios grupos de teatro o pasan a ser
miembros de Esquina Latina. Este proceso de
formación puede tomar aproximadamente entre 6 ó 7
años y aunque muchos no terminen y se queden en el
camino la esencia del proyecto se mantiene, puesto
que son grupos abiertos no estables y el objetivo es
estimular la creatividad como una herramienta más de
vida. En esa medida, el tiempo que cada miembro esté
dentro del grupo será siempre significativo. Es
claro que el proyecto no busca formar artistas,
busca formar ciudadanos que sean conscientes de la
problemática social que viven en cada una de sus
comunidades y contribuyan con su creación a mejorar
las relaciones del hombre con el medio y con él
mismo.
Ahora bien, la formación profesional o el
laboratorio teatral -como lo llama el maestro
Cajamarca- del grupo Esquina Latina es de tipo
integral, puesto que implica formación musical,
danzística, teórica, filosófica, política, etc.
Dentro de esta formación profesional uno de sus
componentes esenciales es aquel que el Maestro ha
denominado “pedagogía escénica”, al cual define de
la siguiente manera: “Nosotros llamamos
pedagogía escénica a la vinculación o apropiación
del lenguaje teatral para producir hechos teatrales
en temas socialmente relevantes, que básicamente se
enfocan en tres direcciones: lo relacionado con paz
y convivencia, con el medioambiente y aquellos que
están relacionados con la salud. Desarrollamos obras
o instalaciones teatrales que estimulen a generar
mejor calidad de vida, desde el punto de vista de la
salud, mejoramiento en aspectos de paz y convivencia
y cuidado y defensa del medioambiente.”
Esquina Latina y su estética
Nutrirse de la gran dramaturgia universal es
necesario, pero el objetivo del grupo desde hace
muchos es la autoría en la creación teatral. Para
alcanzar su objetivo utilizan como metodología la
creación colectiva, lo cual permite generar
mecanismos de participación mucho más activos; esta
misma idea es llevada a los grupos que se forman en
las comunidades. Además de formar artistas, Esquina
Latina forma en sus actores ciudadanos responsables
capaces de resolver conflictos por vías amigables,
defensores de sus derechos, etc. Sin duda los
reconocimientos para el Maestro y su grupo son una
muestra de la calidad que detenta y que desde hace
35 años, desde su creación en los viejos corredores
de la Universidad del Valle, nos entretiene
educando, nos transporta, nos muestra y lleva de la
mano a conocer el gran arte del teatro en una ciudad
que puede llegar a tornarse hostil, de no ser por
esa “otra” vida alterna a la que podemos asistir
gracias a la encarnación de cada personaje, a las
situaciones, al escenario, las luces y la magia del
teatro.
*Escuela de Estudios Literarios, Univalle.
Email:mavipoce@gmail.com.
Fotos: Teatro Esquina Latina |