Especial Acreditación – Crónica testimonial HUV

Crónica testimonial HUV

Una ida y vuelta de la era dorada al renacimiento.



Por: Christian Maiguel





Los inicios.

El Hospital Universitario del Valle nace a finales de la década del 50, en el 56, surge en un sector que era en las afueras de Cali en esa época, hacia el sur, se levanta con unas dimensiones monumentales para la ciudad, absorbe la demanda que tenía el San Juan de Dios y le da un aire a la región de progreso, de modernidad. Sobre todo porque arranca con tecnología de punta gracias a las ayudas de fundaciones extranjeras y al apoyo de la Universidad del Valle, que ha desarrollado desde entonces su potencial en la formación de médicos y de recurso humano para la asistencia en salud, con el HUV como escenario de prácticas e investigación.

Por su tamaño, capacidad y desempeño científico, rápidamente el HUV se convirtió en un hospital de referencia regional al recibir pacientes del Cauca, Nariño, Chocó, Tolima y Huila.

Desde su fundación el hospital se convirtió en un estandarte en donde se ha escrito la historia de la salud en Colombia, pues no hay manera de hablar de los grandes avances que ha tenido la medicina en el país sin hablar del HUV Evaristo García. Por ejemplo, “el servicio de radioterapia es el más antiguo de la región con sesenta años de funcionamiento” afirma Jesús Hernando López Campo, coordinador de oncología, quien tiene treinta años de experiencia, “desde que salí formado como especialista siempre he estado en el área de oncología de esta institución”, afirma.

Son incontables los logros, los avances que se han producido desde este hospital de tercer nivel, pero en definitiva el rasgo que más define su vocación institucional es el desinteresado interés por enseñar y adelantar el ejercicio de la ciencia médica, tanto en investigación como en asistencia. Al respecto el doctor Juan Carlos Rojas, jefe de medicina nuclear nos cuenta, “yo recuerdo que era estudiante de medicina y me acuerdo que apreciaba mucho un libro que se titulaba, urgencias quirúrgicas de la Universidad del Valle, yo era apenas un estudiante de pregrado, veía ese libro y decía ¡qué maravilla sería estar en ese hospital!”.





María Eugenia Acevedo por su parte lleva más de veinticinco años como coordinadora de obstetricia, sin titubear afirma, “me siento privilegiada, siento que estoy en el mejor lugar, tengo además la oportunidad de trabajar en la Universidad del Valle como docente en la escuela de enfermería y han sido escenarios que se complementan, que son fundamentales, porque la asistencia sin la investigación, sin la evidencia y sin el nivel científico pues no se puede lograr, se requiere de ambos… además la institución tiene una serie de procesos donde se afianzan los conocimientos, se hace la actualización y se aplica, se debe poner en práctica, entonces es un ejercicio donde todo el tiempo tenemos que estar los unos y los otros aprendiendo, por tanto yo diría que es lo mejor que a uno como profesional le puede pasar.

En la misma línea, el doctor Jaime Arturo Roa Bernal, coordinador de urgencias pediátricas del HUV, quien tiene una trayectoria de 40 años vinculado en el contexto de la academia desde la Universidad del Valle y en el hospital, agrega lo siguiente, “Esto determina que en el día a día nos revisemos en nuestro interior en todos nuestros procesos, en nuestras prácticas técnico científicas y actualicemos lo que tiene que ver con los avances científicos para mejorar en la atención”.

Se puede afirmar que la historia del Hospital Universitario del Valle es tan enorme como su tamaño, cada rincón de sus sesenta mil metros cuadrados da testimonio de la persistente búsqueda que este centro de estudio, investigación y asistencia en salud ha tenido desde su fundación. Una búsqueda por el avance científico y académico, pero más que nada una búsqueda por el mejoramiento de las condiciones y calidad de vida de la población.

Rosalba Mina, jefe de pediatría quien tiene 29 años de vinculación con el hospital nos cuenta, “es un hospital referente para el suroccidente colombiano, yo venía de la Universidad del Cauca, así que sabíamos que era un hospital de alta tecnología, que se atendían pacientes complejos y que había posibilidad de actualización, muchos de los profesionales del suroccidente y de las universidades del sur queremos alguna vez en nuestra vida venir a este hospital además de aprender, a prestar nuestro servicio”.

El HUV tuvo un desarrollo que durante décadas se mantuvo gracias a un modelo asistencialista que garantizó su funcionamiento, un modelo que si bien facilitó el desarrollo de la llamada época de oro de la medicina en Colombia, tuvo un colapso que derivó en la quiebra administrativa de muchos hospitales públicos en la nación, varios de los cuales aún hoy, casi dos décadas después de la implementación de la ley 100, no logran recuperarse. El hospital Universitario del Valle no escapó a esta problemática y a otras dificultades, llegó a sufrir una crisis aguda que lo tuvo al borde del cierre hacia el año 2015, un evento que de haberse dado hubiese sido una catástrofe para el país.





El renacimiento.

Fue entonces ante las dificultades que se juntaron las voluntades y se tomaron las decisiones, las cuáles aunque en muchos casos dolorosas permitieron que el HUV como el ave fénix resurgiera para ocupar el lugar que ha tenido por más de sesenta años en la sociedad caleña.

Olga Lucía Pérez, coordinadora médica de Unidad de Cuidado Intensivo, afirma “yo siempre he pensado que la salud es un derecho, que no se le puede negar a nadie, a veces sentimos que la salud se va volviendo como un privilegio de pocos y nuestra misión en este hospital es demostrar que la salud es un derecho de todos”. “Por tecnología, aquí la tiene y tiene un grupo de profesionales idóneos igual que en Nueva York, París, Sao Paulo que son centros de referencia” complementa Jesús Hernando López Campo coordinador de oncología.

Nosotros por ser una institución de docencia y asistencia hay vínculos con diferentes universidades y con diferentes profesiones, médicos, enfermeras, psicoterapeutas, psicólogos, trabajadores sociales entonces toda esa gama de profesionales confluyen en este ejercicio de formación que hace parte de la misión institucional” comenta María Eugenia Acevedo coordinadora de obstetricia. “Aquí vienen residentes de ginecología, residentes de urología, de patología, vienen los estudiantes de pregrado y posgrado en enfermería, tenemos la posibilidad de estar con estudiantes internos, residentes, que desde el punto de vista profesional es todo un reto porque todo el tiempo estamos aprendiendo sobre las cosas que están pasando, día por día”, complementa López Campo coordinador de oncología. Al respecto el Dr. Julián Ramírez, coordinador de enfermedades huérfanas confirma “yo estudié medicina en la Universidad del Valle, desde el año 2001, y aquí mismo he realizado la maestría, el doctorado y mi trabajo clínico, aquí en el Evaristo García”.

Hoy el HUV ha renovado el cien por ciento de sus camas, paso de camas manuales a camas eléctricas, ha comprado equipos de punta como tomógrafos, equipos de rayos x, y va a tener en próximos días el primer acelerador lineal de alta tecnología en el país, eso nos coloca en el hospital de mayor oferta oncológica en el suroccidente colombiano y el de mayor desarrollo tecnológico en el manejo de radioterapia en el país. Compramos una cantidad de equipos importante, que hoy le permiten estar al mismo nivel de instituciones importantes del suroccidente colombiano y con la misma tecnología, asevera Irne Torres, gerente de HUV. “Igualmente, los programas quirúrgicos del HUV también muestran una recuperación muy importante en los últimos años, el hospital ha renovado su planta, su infraestructura, los equipos, las mesas quirúrgicas, el instrumental, cosa que no se veía en el hospital en los últimos años, al punto que ya están dotados al cien por ciento sus 25 quirófanos y con ellos la apertura de los servicios quirúrgicos que se ofrecen en todas las especialidades y por supuesto con un talento humano calificado, adiciona la doctora Marisol Badiel, directora científica del hospital.



Barrio San Fernando, Cali.


“El hospital ya tomó un rumbo, donde de aquí en adelante no hay punto de reversa porque se han tomado decisiones donde se tiene claridad con respecto a la atención del paciente, con respecto a la renovación tecnológica, con respecto a la valoración del talento humano y creo que vamos para un puerto seguro. Acá viene mucha gente de afuera, de otros países, vienen a entrenarse en la parte de urgencias, en la parte de trauma, estamos comenzando a volver a liderar lo que verdaderamente se merece el hospital universitario, ya se le comienza a dar prioridad a aquellos servicios de nivel tres y cuatro, que es el que permite posicionar al hospital, como tal un hospital universitario donde existen la mayoría de las especialidades” concluye el Dr. Juan Carlos Rojas, jefe de medicina nuclear HUV.

Es difícil de entender porque uno en un hospital vive el dolor, el sufrimiento, la desesperanza que causa la enfermedad, nosotros somos esa luz, entonces siempre una sonrisa, siempre una palabra de aliento, siempre dar la mano, siempre cambiar el dolor por esperanza, el sufrimiento por esperanza. Además muchos de ustedes han nacido aquí, o muchos de sus papás o muchos de sus abuelos, les dieron vida aquí, es un hospital que está para ustedes y por ustedes, observa la doctora Olga Lucía Pérez, coordinadora médica de la Unidad de Cuidado Intensivo.

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