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Gestación de una nueva dramaturgia: el teatro desde la escuela

 

La escena teatral en Cali parece estar en un momento importante, pues más de 20 grupos de teatro formados en nuestra ciudad así lo demuestran. Sin embargo, es en las escuelas de teatro donde se está formando el presente y futuro escénico de nuestra región. Mauricio Domenici, maestro de Artes Escénicas de la Universidad del Valle, comparte opiniones. 

Por Adriana Castellanos Olmedo* 

La formación teatral en Cali: teatro universitario 

En Cali existen 3 escuelas de teatro que obedecen a un plan académico como tal. Éstas son el Instituto Departamental de Bellas Artes, el Instituto Popular de Cultura y, por supuesto, la Escuela de Artes Escénicas de la Universidad del Valle. Así mismo, en otras universidades privadas el teatro es trabajado a nivel de cursos de extensión o materias electivas; algunas entidades poseen grupos teatrales y se esfuerzan por mantener espacios donde el estudiante de cada institución pueda apreciar la presentación de distintas obras y generar así total interés por el arte de la dramaturgia. 

Lo único cierto es que dentro de este momento de heterogeneidad y pluralismo teatral en nuestra ciudad, el teatro proveniente de estas instituciones académicas se constituye en un elemento vital, de formación no sólo de actores o directores, sino de público, y es en estos lugares donde desde hoy el teatro del mañana se está gestando. 

En el Instituto Departamental de Bellas Artes, por ejemplo, empiezan su trabajo de formación desde un programa llamado “Bachillerato Artístico en Teatro” en el cual jóvenes que se encuentran cursando los grados décimo y once en los colegios de la ciudad, pueden comenzar su aprendizaje teatral. Este proceso continúa con la "Licenciatura en Arte Teatral", ya a nivel universitario. Aunque en Bellas Artes no han consolidado un grupo de carácter profesional como tal, el resultado de su trabajo con los estudiantes se puede apreciar los sábados en la tarde en la sala Julio Valencia, donde se estrenan seis obras aproximadamente por semestre. 

La  Universidad Autónoma, por su parte, no ofrece educación en arte dramático como un plan académico dentro de su rejilla de carreras; sin embargo, de la mano de Hernando Reyes, Licenciado en Arte Dramático de la Universidad del Valle, la UAO ha logrado consolidar algunos esfuerzos para conectar a sus estudiantes con el arte dramático. 

Una de estas iniciativas es el espacio denominado “Teatro a la Carta” con aproximadamente tres años de duración, donde quincenalmente, en un horario de 12 a 2pm, se presentan obras de grupos teatrales de universidades de la ciudad y del país. La universidad cuenta también con un grupo de teatro desde hace 6 años, cuyo propósito es participar en eventos de carácter universitario como el “Festival regional de Teatro Universitario” desarrollado en Popayán en el mes de octubre. Paralelamente, desarrolla un taller de teatro y realizan el montaje del denominado “Musical UAO”, cuya presentación se realiza a fin de año.  

Teatro “Univalluno” para el mundo

El departamento de artes escénicas de la Universidad del Valle es a nivel de formación académica en teatro, la escuela más importante del suroccidente colombiano. A través de la carrera de “Licenciatura en Arte Escénico” y, más recientemente, con el “Grupo de investigación y creación Teatro del Valle” se consolidan esfuerzos y se establecen propuestas de gran calidad y trascendencia para el ámbito teatral. 

La Corporación “Teatro del Valle” es el grupo de creación y formación más reconocido de la región. Poseedor de un marcado componente pedagógico y una investigación estética, ha realizado numerosos montajes de calidad entre los que sobresalen “Condenado por desconfiado”; de Tirso de Molina, “El Astrólogo Fingido” y “ El Gran Teatro del Mundo” de Calderón de la Barca, los cuales han ido acompañados con excelentes criticas y reconocimientos nacional e internacionalmente, entre los que se subraya su participación en el Festival Iberoamericano de Teatro de Bogotá. 

En lo referente al programa académico de la “Licenciatura en Arte escénico” se destaca el repertorio de obras que realizan cada temporada, realizando presentaciones dentro y fuera de la Universidad, así como su participación en la Feria del Libro del Pacífico. El profesor Mauricio Domenici nos habla sobre la metodología del trabajo formativo en la escuela: “Hemos retornado a los conceptos de la técnica del actor en los desarrollos de la Escuela Rusa adaptándolos y ajustándolos a la digestión local, separando un poco la ‘gramática’, de la ‘estética’ y haciendo un trabajo sobre el canon de los textos y los géneros teatrales. Llevamos diez años en este proceso y en el camino hemos ido desarrollando ejercicios y reflexiones, así cada día comprendemos y ajustamos mas nuestro procesos académicos. El valor de lo que hacemos se ha ido reconociendo poco a poco y nuestros egresados van ocupando una nueva posición de rigor profesional en el medio”

El pasado 1 de Marzo finalizó la temporada 2008 en Cali Teatro, donde la escuela presentó tres de sus montajes del semestre pasado, “Es Mi Hombre “, de Carlos Arniches, dirigida por Gabriel Uribe; “Bailando En Lughnasa”, de Brian Friel, dirigida por Everett Dixon, y “Nuestro Pueblo de Thornton Wilder, dirigida por  Eduardo Eimil. Esta última realizada por estudiantes de séptimo semestre, nos presenta una escenografía sencilla, valiéndose de la figura del narrador para darle a conocer al espectador datos de importancia para la concepción general de la obra, que nos habla de una historia de amor desarrollada en un tradicional pueblo norteamericano, a comienzos del siglo XIX. Se resalta la interpretación de los personajes, los cuales eran numerosos pero muy bien logrados por los actores, quienes fueron aplaudidos por un gran número de asistentes, número superior a la capacidad de la sala.

Es innegable el futuro teatral que tiene nuestra ciudad y departamento, así como es evidente la importante labor que se está desarrollando en cada una de las escuelas y universidades, donde la cátedra de teatro es utilizada tanto como programa académico como ejercicio complementario.

Estos esfuerzos, aunque presuntamente desarticulados, hacen parte importante de la dinámica teatral caleña, la cual sin ser la mejor en calidad artística actualmente, promete importantes logros en años venideros. Está invitado a ser testigo. 

Anotaciones del maestro Mauricio Domenici sobre el teatro en Cali…

En su concepto, ¿cual es el Estado del arte  teatral en Cali? 

En su conjunto de grupos y actividades,  pasa por un muy mal momento que dura  ya varios años. El trabajo teatral, desde un punto de vista estético, carece de oficio y profesionalismo, salvo contadas excepciones y nadie se siente en la obligación de sustentar y justificar su trabajo ante la sociedad o ante el público. El teatro en Cali perdió su influencia cultural casi que por completo; lo que hay es una inercia donde cabe de todo. 

¿Cómo ve el movimiento teatral caleño en la última década? 

Yo no creo que exista ya eso que se llamó en los años 70 "movimiento teatral". La atomización actual es total y casi que inevitable; eso se debe a que lo que reunía a ese movimiento era una clave política y no se logro crear un gremio en torno a la profesión teatral. Finalmente, la  herencia de aquel "movimiento" teatral es la problemática y contradictoria “Creación Colectiva”, que como método de formación para los jóvenes es catastrófica. 

Dada la inminencia e importancia del Festival Iberoamericano de Teatro, quisiéramos recoger sus opiniones sobre este evento así como un poco de historia de las participaciones de la Corporación en pasadas ediciones del certamen.  

Hace 20 años nació el Festival Iberoamericano y en ese entonces cambió por completo el paisaje del teatro en Colombia. Salimos del encierro creativo e ideológico en el que habíamos estado y de un solo golpe vimos lo que pasaba en el mundo. Lo malo es que pasados 20 años ha desaparecido el vigor del teatro colombiano; lo ha reducido a una expresión marginal; su espectacularidad hoy resulta ofensiva; culturalmente es un evento comercial, mediático, desconectado de la vida en nuestro país, una gran vitrina de cosas que parecen exóticas aunque interesantes, pero su efecto brutal ha menoscabado las posibilidades del teatro nacional de manera indirecta pero muy tóxica. 

Hemos participado en el Iberoamericano a través de la Corporación Teatro del Valle y en ese mar de multitudes se ha logrado un cierto reconocimiento por parte de analistas extranjeros. A los organizadores la participación colombiana no los entusiasma mucho y en ese contexto la publicidad está volcada a los grupos extranjeros; como no hay crítica, todo tiende a la apoteosis de los grupos europeos o canadienses o rusos y nosotros somos allí un minúsculo accidente.  

¿Qué corriente, modelo o autores ustedes utilizan regularmente? 

Nos interesan todos los autores y hemos trabajado en un espectro amplio de clásicos y modernos: Shakespeare, Lope, Calderon, Cervantes, Brecht, Durrenmatt, Lorca, Valle-Inclan, Pirandello, Buenaventura, De la Parra, Koltes, Isaacs, Moliere, Williams, Vargas Tejada, Arniches. Alvarez Lleras y un largísimo etcetera.

*Licenciada en Artes Visuales. Universidad del Valle