Entrevista – Andrea Alburqueque y Viviane Sobral

Andrea Alburqueque y Viviane Sobral
O de cómo destejer los ecos musicales de África en Brasil

La maestra de música y canto de la Universidad Federal de Río de Janeiro Andrea Albuquerque y Viviane Sobral, destacada pianista acompañante de la Escuela Nacional de Música (UFRJ), ambas integrantes del Grupo de Investigación Africana UFRJ, concedieron una entrevista para La Palabra en el marco del X Simposio Internacional Jorge Isaacs.


Por: Centro Virtual Isaacs




Andrea Alburquerque
Foto: Archivo personal de Andrea Alburquerque.


Alguien dijo que la música es lo que viene después del lenguaje, quizás ya avizorando su misión redentora. Fueron los himnos que refrescaban el corazón de los judíos en tierra extraña; fue la roda viva que conmovió el corazón de los estudiantes y los hizo hablar de las flores en plena dictadura militar en Brasil; y ahí, en esa tierra de amplias costas, los ecos roncos que se metieron en las bodegas de las naos negreras alentados por el tambor, siguen resonando y siendo el medio de resistencia, recuperación y sostenimiento de la memoria. Al tiempo son la excusa para entender el presente en una suerte de parábola histórica que no se explica sin la presencia de África en Brasil. A este respecto hablamos con Andrea Alburqueque y Viviane Sobral, integrantes del Grupo de investigación Africana UFRJ, quienes destejen los ecos de la africanías que van desde la presencia rítmica hasta la presencia lingüística pasando por la cuestión prosódica del portugués en la música, bien como sus modos de vocalizar y los diversos caminos de emisión de la voz cantada.

¿Cómo fue su acercamiento con la música?

Andrea Alburqueque: Inicié mis estudios musicales a los 3 años de edad. A los 16 años me decido por aprender canto después de recibir un incentivo de mis profesores durante un karaoke que fue realizado en una actividad recreativa escolar. Además, provengo de una familia por parte de madre que era bastante musical, siempre había tertulias y conciertos de guitarra en mi casa.

Viviane Sobral: Comencé a tocar el piano a los 3 años bajo las instrucciones de mi madre. Mi ambiente familiar estuvo marcado por la música, pues mi padre y mi hermano también tocaban el piano. La música clásica siempre hizo parte de la vida musical de mi familia. A los 8 inicié mi preparación en técnica e interpretación pianística con el renombrado pianista Luiz Medalha.

¿Cómo recuerda su paso como estudiante por la Universidad Federal de Río de Janeiro (UFRJ)?

A.A: Ingresé en la Universidad Federal de Rio de Janeiro para realizar la Maestría en Canto. Tenía mucho interés en la relación entre la música antigua y la música contemporánea, y fue este el foco que orientó mi tesis de maestría, así como mi camino como intérprete durante ese período.

V.S: Terminé mi licenciatura en la Universidade do Rio de Janeiro (UNIRIO) y la pos graduación en el Conservatorio Nacional Brasileiro. Posteriormente ingresé en la Universidade Federal do Rio de Janeiro como pianista acompañante a través del concurso público en 2010.

¿Cómo se ha gestado su interés por la música de cámara brasileña que posee un legado africano?
A.A: En 2004, cuando trabajaba en una escuela de enseñanza primaria y media en el Estado de Minas Gerais en Brasil, percibí lo importante que era enfocar en las aulas de música la importancia civilizatoria del legado africano en la música brasileña. En esta escuela iniciamos un proyecto titulado Brasil-África. Desde entonces la presencia y reconocimiento de la importancia del legado africano en la música brasileña permeó todo mi camino como investigadora e intérprete de música brasileña de las más variadas épocas, considerando que el legado africano es constituyente de la música brasileña.

V.S: Esta música con legado africano siempre hizo parte de mi repertorio. Cuando fui invitada por Andrea a participar del grupo de investigación “Africanias UFRJ” pasé a tener aún más contacto con este repertorio debido a que acompañaba a estudiantes y profesores en recitales enteramente dedicados a las obras que presentan las huellas de africanías.

Para su tesis de maestría defendió la disertación La Dobra: el rescate de la poética perdida en el recorrido histórico de la música. ¿Podría contarnos en qué consistía?
A.A: La disertación aborda la historia de la música y su repertorio a partir del concepto de dobra propuesto por Gilles Deleuze, en la publicación A Dobra: Leibniz e o Barroco. A partir de este estudio es posible comprender el barroco como concepto y no simplemente como forma epocal.

¿Qué le impulsa a crear el Grupo de Investigación Africana UFRJ?

A.A: En 2011 conocí a la etnolingüista Yeda Pessoa de Castro durante el “Seminário Internacional Acolhendo as Línguas Africanas” (SIALA) que ella organiza. A partir del contacto con esta investigadora, que es fundadora e integrante de Africanias UFRJ, iniciamos las investigaciones relacionadas al importante acervo musical que demuestra la presencia de las lenguas africanas en el portugués brasileño, tanto a nivel lexical (mostrando la presencia de vocablos procedente de los diversos pueblos africanos incorporados al portugués brasileño), como a nivel morfo-fonético y morfosintáctico (donde las lenguas africanas alteraron el portugués hablado en Brasil, distanciándolo del portugués europeo). Se suma a eso el hecho de que después de la Ley Aurea de 1888 (liberando a los africanos y sus descendientes esclavizados en Brasil, sistema que duró más de 300 años), intelectuales y abolicionistas se interesaron en investigar la presencia de esos pueblos en Brasil y recolectaron cantos e historias orales de las variadas performances presentes en estas tradiciones. Este trabajo ya había sido registrado por diversos viajeros, desde Hans Staden en el siglo XVI, pasando por Debret, Rugendas, Martius y Spix (entre otros), culminando en la Misión de Investigaciones Folklóricas organizadas por Mario de Andrade en 1938. Durante el Modernismo, mucha música brasileña fue compuesta a partir de este rico material.



Viviane Sobral
Foto: Archivo personal de Viviane Sobral.


¿Cómo ha sido el recibimiento de las investigaciones realizadas por ustedes en el ámbito académico y musical?

A.A: El repertorio de concierto compuesto en Brasil hasta finales del siglo XIX priorizaba la lengua italiana. Alberto Nepomuceno (1864-1920) fue el compositor que dio inicio a la canción brasileña en lengua vernácula. Además de eso, durante el final del siglo XIX, por causa de la instauración del régimen republicano, incorporando ideas nacionalistas a nuestro periodo modernista, muchos compositores se valieron de las tradiciones populares de los diversos pueblos africanos e indígenas, constituyendo un gran y nuevo repertorio, inspirado en estas recolectas. El grupo Africanias comprende que el estudio de esta presencia amplió bastante el reconocimiento del cancionero brasileño inclusive en nuestras instituciones, ya que buena parte de este repertorio, al poseer textos en lenguas africanas e indígenas, acababa apartando al intérprete por cuenta de la dificultad de la traducción. El acceso a este saber solo es posible a partir de un estudio contextualizado de cada canción. Esto hace que los cantantes y pianistas se sientan ahora más a gusto y seguros al interpretarlos. Además de eso, las investigaciones sobre la música brasileña siempre apuntaban a la presencia de rasgos europeos y con este trabajo es posible también percibir la importantísima contribución de los pueblos africanos e indígenas.

¿De qué manera los elementos provenientes de ese legado se relacionan con la música de cámara brasileña?

A.A: Muchas veces los compositores brasileños se inspiran apenas en el texto, otras veces, utilizan texto y melodía, otros apenas la rítmica. Algunos se inspiran solo poéticamente, otros transcriben ipsis litteris algunos de los elementos, alterando otros. El hecho es que el material es vastísimo y está presente no solamente en la música para canto y piano, sino también en la música orquestal, en la ópera, en las diferentes formaciones de cámara, piezas corales. Este reconocimiento es muy importante para la música de concierto, pues evidencia la contribución africana en la diáspora, más allá del contexto de la música popular.

Menciona en la propuesta presentada por el Grupo de Investigación Africana que el repertorio seleccionado se constituyó mayoritariamente por música obtenida en espacios donde las tradiciones aún permanecían vigentes. ¿Cómo ha sido la experiencia de acercarse a esta, teniendo en cuenta que uno de los mayores desafíos para los intérpretes recae en la procedencia oral de ese legado?

A.A: El grupo africanias reconoce la fuente oral (historia oral y sus tradiciones) como fuente documental. El grupo, por eso, incluye entre los investigadores maestros de diferentes tradiciones culturales y religiosas provenientes de la diáspora africana que nos auxilian a leer los documentos registrados desde el siglo XVI. Justamente, por este camino imaginamos que la producción de trabajos respecto de este repertorio ayuda al intérprete, contextualizándolo y posibilitándole a partir del diálogo con las tradiciones orales una interpretación más abierta.

¿Cómo ha sido el proceso de re-armonización y demás replanteamientos que han tenido que emprender con esta música?

A.A: Durante el modernismo muchos compositores como Luciano Gallet y Francisco Mignone recolectaron músicas y se valieron de la armonización para acercar este repertorio a la escena de concierto. Luciano Gallet, por ejemplo, fue alumno de Darius

Milhaud y es posible percibir reflejos de esta relación en su cancionero de cámara, con elementos africanos al lado de la sonoridad modernista francesa. Además, hay un elemento muy importante que debemos considerar con relación a los procesos de utilización de este repertorio que están relacionados directamente a la lengua portuguesa. Desde el inicio del siglo XX, los músicos brasileños reclamaban de intérpretes que italianizaban demasiado cuando cantaban en lengua vernácula (en el caso del portugués) y desde entonces muchas investigaciones fueron realizadas a respecto de la emisión del portugués en el repertorio de concierto. En 1937 fue realizado el Congreso de la Lengua Nacional Cantada, donde buscaron normas de emisión que deberían ser aplicadas en la enseñanza del canto. Después de este momento, en 2005 hubo otro encuentro para repensar, rediscutir y reactualizar saberes al respecto de la pronunciación de este repertorio. En esta ocasión la intención fue intentar construir, no una ley para que todos los cantantes utilizaran, más bien normas que orientasen a los cantantes en una pronunciación común evitando los regionalismos. Por otro lado ¿qué hacer con el repertorio donde justamente el regionalismo debe ser evidenciado, buscando exacerbar su contexto y su locus de recolección? Considerando esa cuestión, diversos investigadores nos encontramos en abril de 2018, pensando respecto de estas singularidades durante el II Congreso Internacional la Lengua Portuguesa en Música, realizado por el grupo Carabelas, polo de Brasil. Esperamos que con el amplio levantamiento de repertorio e investigaciones sobre la pronunciación de este cancionero, podamos contribuir con los intérpretes de Brasil y del exterior. Uno de nuestros objetivos es justamente la elaboración de un vocabulario de africanías en la música vocal brasileña, ampliando a los intérpretes extranjeros el vocabulario y la contextualización necesaria del repertorio que por costumbre no es posible solucionar apenas con el uso de diccionarios.

Además de tener un amplio recorrido como músico, también ha ejercido la docencia. ¿Cómo ha sido esta experiencia?

A.A: Actúo como docente desde 1994, en escuelas de enseñanza primaria y media, así como en cursos libres de música. Mi ingreso como profesora en la universidad impartiendo clases de canto se dio en el año 2006. Desde entonces he buscado ampliar el repertorio brasileño y latinoamericano del alumnado, aunque el currículum de la universidad aún es bastante marcado y direccionado al repertorio europeo. A partir de esta ampliación es posible percibir el enorme crecimiento presentado por los alumnos cuando cantan un repertorio en su lengua materna. Es en este momento en que ellos pueden realmente experimentar los múltiples sentidos que están presentes en una propuesta interpretativa.

Deja un comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Suscribirse

* indicates required
/ / ( dd / mm / yyyy )