Editorial – África

África




Cheikh Anta Diop, historiador, antropólogo, físico nuclear y político panafricanista senegalés (1923 – 1986).
Foto: https://savoirs.rfi.fr/es/comprendre-enrichir/histoire/les-peres-de-lhistoire-generale-de-lafrique-cheikh-anta-diop


Felwine Sarr, académico, escritor y músico senegalés, uno de los intelectuales más importantes del continente africano, en su más reciente libro – Afrotopía – advierte que en las próximas tres décadas la población africana representará un cuarto de la humanidad, y especifíca, uno de cada cuatro europeos será de origen africano. Un peso demográfico y una vitalidad que inclinarán los equilibrios sociales, políticos, económicos y culturales del planeta, fenómeno que ya viene ocurriendo. En el caso de Europa, se está gestando un fenómeno comparable, y tal vez de mayores impactos a futuro, al de la migración hispánica a los Estados Unidos.

Manuel Zapata Olivella no se cansó de señalar y estudiar en libros como El Árbol brujo de la libertad, La revolución de los genes, Levántate mulato, El hombre colombiano, Las claves mágicas de América, y por supuesto en su novela Changó, el gran putas, siguiendo el camino abierto por Cheikh Anta Diop con su libro Naciones negras y cultura (1954), los aportes del África al mundo, como cuna de la humanidad. La tradición de cultura y pensamiento africano y afroamericano es extraordinaria, aunque sea poco o nada conocida entre nosotros. Aún la migración forzada durante tres siglos y medio, que trajo arrancados de la manera más infame e inhumana a más de 15 millones de africanos a las Américas, ejerció una poderosa influencia en todos los ámbitos de la vida material y espiritual de este continente. Asunto que hace algunas décadas comienza a ser tratado en la dimensión y rigor que amerita, como es el caso de Colombia. Lo vienen haciendo antes que nosotros, por citar algunos ejemplos notorios, el Brasil, Cuba y los Estados Unidos. Y por supuesto muchos países africanos que comienzan a pensar en esa poderosa diáspora originada en sus territorios habitados por diversidad de pueblos y culturas.

El decenio de la Afrodescendencia (2015-2024) decretado por la UNESCO se convierte en escenario para pensar, estudiar, dialogar y comprender el legado de África. Ese será el propósito del Congreso África/América. El legado de la diáspora. Homenaje a Manuel Zapata Olivella. La academia colombiana debe abrirse al diálogo con su homóloga en ese viejo continente. Ellos están viviendo un interesante proceso de descolonización a través de un encuentro fecundo consigo misma. Encuentro que se emparenta en muchos aspectos con los nuestros. Baste leer a novelistas como Chinua Achebe, Ngugiwa Thiongo, Chinua Achebe, Mia Couto, Chimamanda Ngozi Adichie para sentir esos aires de familia con los escritores de las Américas. Un diálogo que está al orden del día y que debemos comenzar cuanto antes entre nosotros. La afrotopía de la cual habla Feliwne Sarr consiste en sacar a la luz los espacios posibles de las realidades africanas y fecundarlos; es conducir a la humanidad a un nivel superior. Poderosa utopía.




Foto: http://www.presenceafricaine.com/livres-histoire-politique-afrique-caraibes/634-nations-negres-et-culture-2708706888.html

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