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La salsa : Entre el
santoral católico y las deidades afrocubanas

Históricamente la salsa ha considerado dentro de su
producción Autoral el tema religioso, este ha sido
tratado básicamente de dos maneras debido a la
tradición religiosa profesada por los músicos que la
han ejercido: Catolicismo y Santería, lo espiritual
y lo místico en una sola expresión musical.
Por Roberto Carlos Luján*
Los músicos gestores de la expresión popular,
urbana y contemporánea, llamada como la salsa ha
considerado, entre las diversas temáticas
cultivadas, el mensaje religioso en las letras de
sus canciones. Dicho mensaje ha oscilado entre el
dedicado a los santos católicos y el referido a los
dioses africanos venerados en el área del Caribe,
principalmente en Cuba. La religión católica y la
santería han dominado históricamente las creencias
de carácter religioso de quienes han concebido la
salsa; lo litúrgico y lo profano se funden, por
ejemplo, en un número de la complejidad de Mi
congo te llama, de Eddie Palmieri el cual está
dedicado a Osaín, deidad del panteón Yoruba**.
La salsa surge en la década de 1960 en Nueva York,
gracias a la realización musical de artistas de
diversas nacionalidades latinoamericanas que en
distintos momentos y por distintas causas
experimentaron el tránsito migratorio desde sus
países de origen hacia Norteamérica. Puertorriqueños
y cubanos son los dos grupos étnicos más
determinantes, en términos cuantitativos, en la
creación de esta práctica musical denominada salsa.
Pese a que Puerto Rico es un país mayoritariamente
católico, los músicos originarios de allí han sido
influenciados por sus colegas cubanos, que como
sincretistas afrocubanos traían en su cultura todo
el bagaje de las practicas religiosas de este tipo,
lo cual fue reflejado en la música salsa hecha en
los 60 y 70, tanto en las letras de las canciones
como en los instrumentos empleados con un uso
profano como los sagrados tambores batá,
imprescindibles en los ritos de carácter santero.
Algunos ejemplos históricos de la alusión a lo
afrocubano lo constituyen números como Yemayá y
Obatalá ( Orq. Dee Jay), Los Santos (
Pete Rodríguez), Pa’ la ocha tambó ( Eddie
Palmieri),
El hijo de Elegua
( Orq.Creaciòn 75), Changó y Yemayá ( Orq.
Mulenze).
Por su parte, las creencias católicas también han
inspirado a los compositores de la salsa, quienes
han creado números alusivos a la religión desde
distintos enfoques, Por ejemplo, se ha hecho
mención a Dios como creador en números como El
todopoderoso( Héctor Lavoe), Como no creer en
Dios ( Sammy González), El Bohemio ( Perico
Ortiz), El buen pastor ( Orq. La Selecta),
El Mesías ( Ismael Rivera), El
nazareno ( Ismael Rivera), entre otros. La
referencia a la Biblia y sus personajes: Moisés
( Orq. Yambú), El sabio Salomón ( Orq. Power),
Libro de amor ( Bobby Valentín), La
ley ( Hermanos Lebrón). A los santos patronos
San Miguel Arcángel ( Ismael Rivera),
María Lionza ( Willie Colón -Rubén Blades).
El sincretismo religioso
El sincretismo religioso realizado por los esclavos
africanos traídos al continente americano surgió
debido a la imposición operada por los españoles que
en sus “buenos” oficios intentaban evangelizar al
elemento africano. El carácter resistencial del
africano se puso a prueba y motivó su astucia para
encontrar un mecanismo que contrarrestara la
dominación (como sabemos sociológicamente ésta nunca
es total), conciliando lo heredado y lo adquirido.
Por ello fueron aceptados sólo nominalmente los
santos católicos porque en realidad siguieron
idolatrando sus deidades tradicionales; para esto
buscaron equivalentes, de tal modo que lo que
representaba ante los ojos del blanco la Virgen de
regla era en realidad Yemayá, Santa Bárbara era
Changó; San Lázaro era Babaluayé; La Virgen de la
Caridad era Ochún, entre otros ejemplos.
El avivamiento en
Puerto Rico
Los primeros músicos de la salsa que cambiaron en
este sentido su proceder personal y discurso musical
fueron Richie Ray y Bobby Cruz, quienes desde la
década de 1970 se trasladaron a la isla.
Precisamente fueron ellos quienes más grabaron
canciones, durante los años 60, dedicadas a las
deidades afrocubanas como Cabo eh, Lo atare la
araché, Yo soy Babalú, El Abakuá, entre otros.
Una década después renegaron de este repertorio, en
lo que parece ser el tránsito hacia una nueva
identidad religiosa al cambiar el contenido de estas
canciones por el mensaje cristiano promocionado en
la salsa evangelizante que produjeron desde mediados
de los años 70. El caso de este tándem musical es
tan particular como inconsecuente, ya que luego de
su etapa afrocubana y luego de varias décadas de
ejercicio de la salsa cristiana regresaron a la
salsa secular.
Por aquel tiempo de cambios surgió en esa la isla
una orquesta denominada La Selecta, que
liderada por el compositor y pianista Rafhy Leavitt
produjo un repertorio salsero con una clara
orientación socioreligiosa el cual junto a la obra
de otro exponente de la salsa como Luis Perico
Ortiz, perduran por su innegable calidad y estilo
distintivo. El avivamiento religioso suscitado en
Puerto Rico en las últimas décadas ha calado hondo
en todas las esferas sociales, el ámbito de los
artistas tampoco ha estado lejos de este fenómeno
socio religioso. Algunos músicos del mundo de la
salsa aseguran haber vivido un cambio positivo en
sus vidas, como es el caso de Marvin Santiago-ya
-fallecido-, Tony Vega, Alex De Castro, Wilito
López y Charlie Sierra, por sólo mencionar algunos
de estos realizadores que trabajan con el mensaje
cristiano a través de la salsa secular. Algunos de
los mencionados han llegado incluso a convertirse en
pastores de iglesias que profesan diferentes
doctrinas. Existen también los salseros que producen
un mensaje cristiano sólo que este se caracteriza
por ser producido y difundido a través de las
iglesias o emisoras eminentemente cristianas. Este
movimiento tiene como plazas fuertes a Puerto Rico
y a Miami. Algunos de estos exponentes solistas
son Bobby Rosario, Nélson Colón, Jorge piro
Romero, Tito Santiago, Papo Rivera y agrupaciones
como Xariz, Querubin, y Orq. Revelación, entre
otras.
La religión, como otras tantas experiencias
sociales, es vehiculizada de diferentes maneras por
los artistas según su visión subjetiva, con todo lo
que esto supone implica desde su vivencia e
interacción cotidiana. Como vemos monoteísmo y
politeísmo se presentan de manera singular en este
tipo de música. Las creencias religiosas, como señas
de identidad personal no son ejercidas con la misma
intensidad por diferentes sujetos. Estas pueden ser
cambiantes con el tiempo, modificando el curso
biográfico de vida que en tiempos de la modernidad
ha dejado de ser lineal.
** Una de las distintas sociedades secretas
diferenciadas en Cuba de otras como los ñañigos y
los bantúes.
*
Estudiante de Sociología, Univalle.
janlujazz@yahoo.com
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