CVI – Ópera Maafa: La “obra de arte total” sobre el holocausto africano

Ópera Maafa: La “obra de arte total” sobre el holocausto africano
Del maestro Alberto Guzmán Naranjo

El maestro Alberto Guzmán Naranjo, director, compositor y pedagogo colombiano, estuvo conversando con La Palabra acerca de la ópera en Colombia y especialmente sobre su más reciente proyecto musical: “La Ópera Maafa”, adaptación libre de la novela “Changó, el gran putas” de Manuel Zapata Olivella, que espera estrenarse en el 2020, en el marco de la celebración del centenario de nacimiento del loriquero.

Por: Lucía López
Estudiante de Lic. en Literatura




Alberto Guzmán Naranjo. Director, compositor y pedagogo colombiano.
Foto: Lucía López


El origen de nuestras pasiones suele estar conectado con nuestra infancia, por eso cuando hablamos de música con el maestro Alberto Guzmán Naranjo se vuelve casi imposible no hablar de Santa Rosa de Cabal, su ciudad natal, en donde se inició musicalmente. Se crió al frente de una cantina escuchando tangos y corridos mexicanos; después, a los diez años, ingresó a un Seminario en donde estuvo cuatro años cantando música gregoriana, influencia decisiva para su carrera musical. Durante este periodo aprendió a tocar órgano por su cuenta para acompañar las misas en el Seminario. Más adelante vino a Cali para estudiar Ingeniería en la Universidad del Valle y Música en el Conservatorio; estando en la Universidad del Valle conoció al maestro León J. Simar, músico, compositor, director de orquesta belga y fundador del Departamento de Música de Univalle. El encuentro con el maestro Simar fue significativo y decisivo para su carrera, pues empezó a estudiar Música en la Universidad del Valle bajo su dirección. Su encuentro con el mundo de la ópera fue muy posterior, empezó a conocerlo cuando estudió Composición en Francia, pues en Colombia, básicamente, no ha habido ópera; han surgido intentos de temporadas de ópera, un poco artificiales, en los que solo se repiten siempre las mismas tres óperas famosas.

¿Cuándo empezó a relacionarse con la ópera como compositor? ¿De dónde viene su pasión por la ópera?

La historia de la ópera en Occidente se relaciona con un imaginario literario muy poderoso: la mitología. El pensamiento musical de los siglos XVII y XVIII está alimentado por la mitología clásica; los grandes personajes trágicos de la literatura, como los personajes de Shakespeare, alimentan el siglo XIX. La única posibilidad para que existiera ópera en Colombia era encontrar, en la literatura, los elementos dramáticos que constituyen nuestra identidad cultural. En la figura de Jorge Isaacs, siglo XIX, encontramos ese elemento fundador. Por eso, desde hace muchos años, había pensado que sería hermoso generar una obra lírica a partir del personaje de María, quien se asimila a la gran heroína de la ópera occidental; sin embargo, nunca había tenido un ambiente propicio hasta que me encontré con el escritor Edgar Collazos.

Un primer escollo de la ausencia de ópera en Colombia es que uno carece de libretistas, pues no ha habido una relación directa entre la música y la escritura, generalmente los escritores colombianos son sordos para la música. Con Edgar Collazos me tocó entrar en un proceso largo de seducción para que escribiera un libreto de ópera, él empezó a leer sobre el tema y, como es una persona supremamente sensible e inteligente, sintió que había un campo muy rico para explorar y decidió producir el libreto de la “Ópera Isaacs”, la cual se estrenó hace un año, en el marco de la conmemoración de los 150 años de la primera edición de la novela “María” de Jorge Isaacs. Fue un proceso muy importante porque era un aprendizaje para todo el mundo: yo nunca había escrito una ópera; Edgar Collazos no había escrito un libreto; los cantantes, todos formados en Cali, jamás habían estrenado una ópera; Alejandro González, que es un gran director de Teatro, no había dirigido una ópera completa; Pombo, que fue el que hizo la escenografía, nunca había hecho una escenografía para ópera. Todos estábamos dando los primeros pasos en el arte de la lírica.

¿Por qué se dedicó a la ópera?

Hay afinidades emocionales que son difíciles de conceptualizar, pero también tengo afinidades intelectuales. En el siglo XXI tenemos un compromiso de carácter estético con algunas propuestas que se generaron en el siglo XIX, como la de Richard Wagner, punto muy alto en la historia de la ópera occidental, quien acuñó teóricamente el concepto de “obra de arte total” para referirse a un tipo de obra que integraba las seis artes: la música, la danza, la poesía, la pintura, la escultura y la arquitectura. Soy muy afín con esa idea de la suma de las artes, por convicción intelectual y por disposición emocional porque mi vida de compositor siempre ha estado marcada por una relación entre la palabra y el sonido. Creo que la ópera tiene esa capacidad integradora.

¿Quiénes han sido sus maestros en la ópera y quiénes son los grandes compositores de ópera que usted más admira y por qué?

No he tenido maestros de ópera como tal, mi maestra de ópera ha sido la historia. Conozco muy profundamente la historia de la ópera occidental y ese conocimiento es mi escuela. Cuando decidí escribir la “Ópera Isaacs” pasé mucho tiempo en un proceso de inmersión estudiando lo que significaba la ópera. Ella nace básicamente con “La fábula de Orfeo” de Monteverdi, a principios del siglo XVII, esa obra es como un sol, todo lo que viene después está irradiado por ella. La lista de compositores que admiro es larga. Podría citar los nombres tradicionales porque obviamente uno tiene en su panteón a Mozart, a Beethoven, a Wagner, pero creo que hay compositores actuales muy importantes. Una de las cosas que más me sorprende del medio cultural nuestro es que adolece de un desconocimiento profundo de lo que pasa en la ópera en el siglo XXI. Cuando se habla de ópera la gente suele mencionar siempre a los clásicos, a Giuseppe Verdi y a Mozart, como si no hubiera más; sin embargo, quiero recalcar que hay compositores modernos muy importantes como John Adams, George Benjamin, Thomas Adès.



Foto: http://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/chango-el-gran-putas-de-manuel-zapata-olivella-en-5anosbibliotecaliteraturaafro-con-mincultura


¿Cuál es su proyecto musical más reciente?

En este momento estoy terminando de escribir “La Ópera Maafa”, que está basada en la novela “Changó, el gran putas” de Manuel Zapata Olivella y se estrenará en el año 2020. Esta vez estoy haciendo el libreto con el escritor Darío Henao. La idea de adaptar esta novela surge de una serie de conversaciones muy gratas y productivas con él, quien a mi juicio es la persona que más sabe, en nuestro medio, sobre la obra de Manuel Zapata Olivella. Él me presentó la novela y cuando la empecé a leer fue amor a primera vista, desde ahí se fue madurando la idea de adaptarla. Con Darío Henao me tocó hacer un proceso muy similar al de Edgar Collazos, ya que ambos son académicos que cuentan con una amplia experiencia en la literatura pero no en la música.

¿Cuál es el tema central de “La Ópera Maafa” y qué le quiere proponer al público?

América es la confluencia de tres grandes culturas: la cultura precolombina, que está conformada por las comunidades indígenas que había en América desde antes de la colonización; la cultura europea que llega a partir de eso que llaman el descubrimiento de América, a finales del siglo XV, y la cultura africana que llegó a América por el infame proceso de la esclavitud transatlántica. Entonces hay una vertiente indígena precolombina, una blanca occidental y una negra africana, que generan una fusión cultural. En el campo de la música artística, los compositores se han ocupado de rescatar elementos de las culturas indígenas. Aparte de eso, muchos de los compositores nos hemos formado en Europa, de ahí que haya grandes obras producto de la influencia europea. En cambio, es difícil encontrar una gran obra que exprese la influencia africana, la cual quedó reducida a una pequeña esfera del Caribe: Cuba, Jamaica, Santo Domingo, Haití, Puerto Rico, ahí se generó un cierto movimiento musical con músicas comerciales exitosas; sin embargo, no hay una gran obra artística sobre esa cultura afroamericana.

Cuando Darío Henao me contó que el Simposio Jorge Isaacs 2018 iba a ser alrededor de la obra de Manuel Zapata Olivella, pensé: este es el momento de hacer esa gran “obra de arte total” que represente la influencia afrodescendiente. Además, “Changó, el gran putas” es la gran pieza de la cultura literaria afroamericana y muestra el mundo metafísico de la cosmología africana a través de sus dioses, los orishas, y de las religiones yorubas. Gracias a este proyecto, me he puesto a estudiar el sentido de la música en África para descubrir con mucho placer que es un mundo extraordinariamente rico, complejo y que no tiene nada que ver con la música occidental que nosotros conocemos. Para las culturas africanas tradicionales la música no es sólo diversión o entretenimiento, sino que hace parte de su cosmología; en África cada toque de un tambor integra el lenguaje con el que se comunican. Mientras estudiaba la música africana encontré la palabra Maafa, en idioma swahili, que significa holocausto africano. Como la novela de Zapata Olivella habla sobre la gran tragedia de la esclavitud, decidí utilizar la palabra Maafa para nombrar a la ópera.

¿Cuáles son las características musicales de ésta ópera y cuáles son sus personajes principales?

No es una obra folclórica. No tomo mano del folclor sino que trato de crear unos ambientes musicales con lenguaje propio, con un lenguaje moderno, que está permeado por el estudio que he hecho sobre el mundo de la música africana. La tragedia de la diáspora africana se puede simplificar diciendo que hay dos grandes actores: la cultura negra esclavizada y la cultura blanca esclavista. Concebí la obra de una manera muy sencilla, partiendo de la idea de caracterizar la relación binaria entre la cultura blanca y la negra. Por lo tanto, cuento con un personaje que es barítono (voz grave) y con otro que es contratenor (hombre que tiene una voz muy aguda, una voz femenina), para que representen a la cultura negra y a la cultura blanca, respectivamente. Estos dos personajes van a entrar en una confrontación y alrededor de ellos estarán tres mujeres personificando a la mujer negra: una soprano (voz aguda), una mezzosoprano (voz media) y una contralto (voz grave). Ellas simbolizan el mundo de la esclavitud y también representan a las diosas de Changó, sus esposas. En medio de la obra aparece un personaje tenor (voz aguda masculina) que personifica al Padre Pedro Claver, quien abogó por los africanos y los indígenas.

¿Es posible que nos haga una pequeña síntesis de la historia que se cuenta en ésta ópera?

Básicamente es la trayectoria de la diáspora africana en América. Se cuenta el proceso de desarraigo de una comunidad que es sacada a la fuerza de su territorio y es trasladada, en contra de su voluntad, a otra tierra extranjera. También se evidencian las relaciones metafísicas que vive la diáspora africana entre la religión Yoruba y las religiones cristianas que se estaban propagando en América.

Deja un comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked *