CVI – Germán Villegas Villegas

Germán Villegas Villegas

(3 /12/ 1943 – 25/08/ 2018)

Por: Jaime Galarza Sanclemente
Ex rector de la Universidad del Valle




Germán Villegas Villegas.
Foto: https://www.kienyke.com/noticias/fallecio-german-villegas


Conocí a Germán Villegas, en enero de 1995 a pocos días de haberse posesionado como Gobernador del Valle del Cauca para el periodo 1995- 1997. Lo visité en su despacho en calidad de rector de la Universidad del Valle y me encontré con un hombre afable, sin complicaciones protocolarias. Después de los saludos de rigor le entregué, como futuro presidente del Consejo Superior de la Universidad, un breve informe de su estado académico y administrativo – financiero. En especial la situación de los recaudos de estampilla y los proyectos que estábamos acometiendo con esos recursos. Sabía que estos datos serian de su interés, pues fue él quien promovió y presentó, en su calidad de Congresista de la Republica, el proyecto de Ley (Ley 26 del 8 de Febrero de 1990) que autorizó a la Asamblea del Departamento del Valle para que ordenara la emisión de la estampilla Pro Universidad del Valle. Tasa a ser recaudada en todos los 42 municipios del departamento y “cuyo producido se destinaría de la siguiente manera: el 50% para inversión en la planta física, dotación y compra de equipos, requeridos y necesarios para desarrollar en la Universidad del Valle nuevas tecnologías en las áreas de biotecnología, nuevos materiales, microelectrónica, informática, comunicaciones y robótica. El 40% se invertiría en mantenimiento o ampliaciones de la actual planta física, compra de materiales y equipos de laboratorio, dotación de bibliotecas y para culminar y consolidar el siguiente sistema regional de la Universidad del Valle. El 10% restante se emplearía en la construcción de la nueva sede de la Biblioteca Departamental del Valle”.

La emisión de la estampilla cuya creación se autoriza, sería hasta por la suma de veinte mil millones de pesos”. Aclaro que en valores presentes de ese año. Esto constituyó una verdadera revolución para el sistema científico y de investigación del país. Por primera vez en su historia, una universidad pública colombiana contaría con recursos para el desarrollo investigativo y mejorar su planta física. Hubo que esperar 23 años para que el Congreso de Colombia creara para el resto de universidades estatales un impuesto similar.

La avenencia de Germán Villegas con la educación superior del país, es por tanto pionera e innegable. Vocación que le vimos en todo el periodo de su gobernación, acompañando, con su autoridad de gobernador, todas las gestiones que la dirección de la universidad realizó en múltiples temas frente a las instituciones del gobierno central. Nunca olvidaré el carácter republicano del Dr. Villegas, cuando como cualquier ciudadano del común, desde tempranas horas de la mañana, enfundado en su gabardina beige, hacíamos fila ante el despacho respectivo, y soportaba estoicamente, ante mi impaciencia, los desplantes de burócratas de dos pesos.

A la manera de gobernantes de sociedades más desarrolladas, confiaba firmemente en el papel de asesor de la universidad para con los problemas de la región. Fueron incontables los apoyos que recibimos del Dr. Villegas en el quehacer cotidiano de la gestión universitaria, sin nunca solicitar un favor burocrático en contraprestación. Creía a cabalidad en la autonomía de la universidad y en la necesidad de mantenerla alejada de los procesos propios de la gobernabilidad política.

A no ser por su corta vinculación con la Universidad Santiago de Cali, Germán Villegas vivió y murió en el servicio público. Mérito hoy devaluado. Pero para nuestra generación, fue una obligación en el ideal de vivir una altísima existencia.

Para terminar diré algo que siempre he callado públicamente. La elección del Rector que me sucedería en la dirección de la Universidad, ante mi deseo de no terminar el periodo en octubre de 1998, debía hacerse en el mes de octubre de 1997. Uno de los candidatos a suceder al Dr. Villegas, era el escritor y periodista Gustavo Álvarez Gardeázabal, quien reclamaba que la elección debía ser en enero de 1998, en el mandato del gobernador elegido. Frente a los reclamos airados y públicos del Dr. Álvarez, me reuní con el Dr. Villegas para informarle en primer lugar que las medidas para titularizar los ingresos de estampilla ya estaban aprobadas por el gobierno nacional y poder así sufragar la crisis de caja por la que atravesaba la institución. Igualmente para solicitarle se aplazara para enero de 1998 la elección del nuevo Rector. Me contestó, con la sabiduría que da el ejercicio de la política: “Para bien suyo, Jaime, y de la Universidad, ello no es prudente. A pesar de que la elección del nuevo rector, se realice en enero del año entrante, eso no garantiza que esa elección no desate una crisis, pues el nuevo gobernador, si es Álvarez Gardeázabal, querrá que el Consejo Superior elija su candidato. Sin rector posesionado, usted será el gran perjudicado.”

No hice caso al sabio consejo e insistí en postergar la elección.

Gracias Dr. Germán. Ojalá la Universidad del Valle bautice alguna de sus dependencias con su nombre, pues todas las generaciones de estudiantes y profesores deben recordarlo, como uno de sus grandes benefactores.

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