CVI – 日本へようこそ – NIHON E YŌKOSO! ¡BIENVENIDO, JAPÓN!

日本へようこそ – NIHON E YŌKOSO!
¡BIENVENIDO, JAPÓN!

Del 5 al 9 de noviembre de 2019 la Universidad del Valle se transformó en un puente cultural que unió el paraíso de Jorge Isaacs con el país del sol naciente


Por: Daniela Páez Avilés
Licenciada en Literatura




Promocional del Área Cultural de Bibliotecas.
Foto: https://www.facebook.com/bibliounivalle/photos/a.527787287234399/2793915890621516/?


Cuando escuchamos la palabra “Japón” probablemente llegue a nuestras mentes la idea de un país lejano, poseedor de una cultura tradicional muy antigua, de gente amable y ordenada, y con un idioma que nos parece extraño. Ah, y, sumado a lo anterior, que a un montón de gente friki le gusta un tipo de animación nativa de allá. Por graciosa o vergonzosa que a algunos les pueda resultar nuestra ignorancia, esta no debería traducirse como desinterés, sino, tal vez, sencillamente como una especie de incomprensión proveniente de la distancia ante diversas percepciones y modos de ser en el mundo.

En el 2019 se cumplen ya 90 años desde que los primeros inmigrantes japoneses llegaron a las tierras vallecaucanas en busca del “paraíso” descrito con maestría y sin exageración en María de Jorge Isaacs. A fin de conmemorar este encuentro, la Embajada de Japón en Colombia ha organizado varios eventos en distintas regiones y universidades del país a lo largo del año con el principal objetivo de agradecer y estrechar las relaciones con el país caribeño que le extendió la mano cálidamente cuando, tras la Primera y Segunda guerras mundiales, Japón se halló en circunstancias adversas.

Por supuesto, la Universidad del Valle también se unió a dicha conmemoración. Entre el 5 y el 9 de noviembre, con el apoyo del Área Cultural de la División de Bibliotecas, el Centro de Lenguas y Culturas (CLC) de la Escuela de Ciencias del Lenguaje, la Escuela de Ciencias del Lenguaje y la Vicerrectoría de Bienestar Universitario, se presentó un programa destinado a generar una conexión entre la comunidad universitaria y distintas expresiones culturales niponas. En palabras de la profesora Ruby Grisales, coordinadora del Área Cultural de la Biblioteca Mario Carvajal, la importancia de esta semana cultural residía en crear un puente que incentivara a los estudiantes de la universidad a expandir sus horizontes al aproximarse a una cultura tan rica como la japonesa.

Es posible que dicha riqueza cultural a la que hacía referencia la coordinadora Grisales sea vista en ocasiones como la separación entre aquellas prácticas provenientes de la tradición shinto y zen de Japón y, aquellas que se han ido transformando a partir del encuentro con Occidente tras la Segunda guerra mundial. Si, como participantes del evento nos ubicáramos desde dicha perspectiva, también sería posible distinguir esta división en la programación. Así los talleres de elaboración de Shakuhachi (flauta de tradición budista), de Shodo (escritura de caracteres japoneses con pincel y tinta), o de Haiku (poesía de siglo XVII practicada inicialmente por monjes budistas) harían parte de la primera categoría. Mientras que, otros eventos como la exposición de Dragon Ball en conmemoración de los 35 años de la serie, la venta de merchandising, el concurso de karaoke japonés y el ciclo de cine anime, como parte de la segunda.


Exposición de Dragon Ball por sus 35 años, en la Biblioteca Mario Carvajal.
Foto: Daniela Páez Avilés.


Sin embargo, si hay un país que ha sabido solventar y reunir las aparentes diferencias, ese ha sido Japón. A lo largo de su historia y principalmente debido a su carácter insular, Japón se ha visto en la obligación de establecer relaciones con otras culturas cercanas. La adaptación de diversas prácticas a sus necesidades, en lugar de la mera imitación, es a lo que algunos llaman “japonización”. Por ello, un elemento destacable de esta cultura es la búsqueda constante de la armonía con el todo: cualquier acto que a nosotros pudiera resultarnos trivial, desde el modo de sentarse y de comer, puede ejecutarse en la cultura japonesa como uno de tipo sagrado; sus expresiones artísticas y culturales no son la excepción.

De este modo, la grandiosa tradición presente y explicada de forma apasionada por los profesores Walter Pinzón y Javier Tafur en la exposición de muñecas Kokeshi y en el taller de Haiku, respectivamente; la elaboración de flautas Shakuhachi desde la mañana hasta casi el anochecer, y la destreza de la chef Adriana Takegami en el taller de culinaria, se halla así mismo conectada con las diferentes exposiciones de anime y videojuegos realizadas. Los que ven estas últimas únicamente como simples animaciones exageradas, ignoran las profundas raíces que nutren la configuración de sus historias y personajes.

El encuentro cultural se completó a través de los conversatorios con japoneses en Colombia y con estudiantes colombianos y latinoamericanos que han tenido la oportunidad de experimentar dicha cultura de manera cercana en sus intercambios académicos en el país del sol naciente. El sentimiento de admiración hacia la cultura japonesa, expresado por la gran asistencia de la comunidad universitaria a los talleres, charlas y películas, finalmente quedó expuesto de manera sorprendente en las decenas de voces que cantamos al unísono en el concurso de karaoke –cierre de todo el evento– las canciones de nuestras series de anime favoritas: Dragon ball, Naruto, Sakura card captors, Shingeki no kyojin… El puente intercultural entre Japón y Colombia cumple 90 años de establecido y seguirá uniéndonos infinidad de veces.




El puesto de “Anime world store” en la oferta de merchandising afuera de la Biblioteca Mario Carvajal.
Foto: Daniela Páez Avilés.

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