Crítica – Una mirada al mundo hispano en Japón

Una mirada al mundo hispano en Japón


Por Gabriel Nieto
Maestro en Política de Cooperación Internacional y Desarrollo Económico por Ritsumeikan Asia Pacific University. Fundador y Director de ALAS Asia.





Foto: https://www.amazon.es/Historia-cultural-los-hispanohablantes-Jap%C3%B3n/dp/1940075777


En su libro Historia Cultural de los Hispanohablantes en Japón, la autora mexicana Araceli Tinajero hace un recuento de las actividades de la comunidad latinoamericana en las áreas de medios de comunicación, literatura y enseñanza de nuestro idioma en este país oriental. A lo largo de más de trescientas páginas narra la labor de intelectuales, profesionales y trabajadores latinoamericanos y cómo han influido y fortalecido los vínculos de este país con nuestra región y nuestra lengua durante las últimas tres décadas.

Mediante entrevistas, referencias de libros y una investigación académica, Tinajero traza un lienzo de distintas realidades que van desde la labor de traductores, periodistas, empresarios en el sector cultural y obreros latinoamericanos en distintas ciudades de Japón, así como la importante labor de instituciones, misiones diplomáticas, asociaciones civiles, centros educativos y universidades.

La autora narra a través de diversos casos el crecimiento e interés de temas vinculados con América Latina, como el lanzamiento de un programa de noticias en español de la NHK, la principal emisora de radio y televisión japonesa, así como el posicionamiento de International Press, una plataforma informativa para la comunidad hispanohablante y el surgimiento de revistas dirigidas para la comunidad latina como una herramienta de acercamiento y comunicación para entender la cultura japonesa, prácticas, legislación laboral y situaciones prácticas de la vida laboral para los migrantes trabajadores; por mencionar algunos ejemplos.

A su vez, la obra destaca el crecimiento de agrupaciones y eventos culturales de promoción del español y la cultura latinoamericana, incluyendo música y danza, principalmente organizados como parte de los festejos nacionales de diversas embajadas latinoamericanas en Tokio, así como en otras ciudades como Osaka, Nagoya y Fukuoka, en donde el Festival de la Salsa se ha convertido en un evento magno tanto para latinos como japoneses.

En el terreno educativo, el libro resalta el creciente interés por aprender español y destaca la labor de algunos institutos particulares para niños, así como la relevancia del Instituto Cervantes en Tokio como un espacio para el intercambio cultural y punto de encuentro esencial para toda la comunidad latinoamericana y japonesa, tanto para los que viven en la capital, como para los que están de visita o estancia para algún proyecto específico, ya sea una exhibición, presentación de libro o espectáculo musical.



Araceli Tinajero, autora mexicana.
Foto: https://internationalpress.jp/2019/11/20/historia-cultural-de-los-hispanohablantes-en-japon/


Tinajero también habla de los retos de las familias biculturales, los descendientes de segunda o tercera generación japoneses, nikkei y sansei, respectivamente, así como la integración de trabajadores en plantas de producción en la región de Kansai y la ciudad de Nagoya, sus círculos y el abastecimiento de bienes y servicios de consumo al igual que los retos culturales y de comunicación que enfrentan.

En el área intelectual, la autora entrevista a algunos traductores japoneses y profesores de literatura o estudios latinoamericanos de prestigiosas universidades a lo largo del archipiélago nipón y su rol como puentes para entender y acercar al lector hispanohablante con las letras, cultura y pensamiento japonés. Asimismo, hace un especial reconocimiento a la catalana Montse Watkins, como pionera en la traducción al español de clásicos japoneses que no estaban disponibles en nuestra lengua y su legado al fomentar una nueva generación de especialistas en esta área. De la misma forma, destaca la labor de periodistas y profesionales en la industria de los medios.

Entre otras historias descritas en las entrevistas o conversaciones de la autora con intelectuales, destaca la historia detrás del mural “El mito del mañana”, del artista japonés Taro Okamoto; obra que fue encontrada en un hotel abandonado en la ciudad de México y muchos años después, como un proyecto de restauración y cooperación, se repatrió a Tokio para instalarla en un corredor enorme de la estación de Shibuya, en la cual transitan más de medio millón de personas diariamente.

En mi opinión, quedó pendiente un recuento de las traducciones de autores latinoamericanos al japonés (tanto de clásicos, contemporáneos como nuevas voces) y una mirada a la creciente escena gastronómica latinoamericana en las grandes ciudades (tanto de comida típica como la fusión o interpretaciones de autor), así como las exhibiciones que han tenido lugar en los grandes museos sobre las culturas prehispánicas y las muestras de arte clásico y contemporáneo, pero quizá eso de pie para otro libro.

Esta obra es sin duda una referencia fundamental para japonólogos, especialistas y aficionados de la cultura japonesa, y un puente para entender, desde distintas perspectivas, los aportes culturales de América Latina a Japón, así como los retos y caminos a continuar (o iniciar) en el sector cultural.

Suscribirse

* indicates required
/ / ( dd / mm / yyyy )