Crítica – Será larga la noche

“Será larga la noche”
Una novela metida en las venas de Colombia

Publicada a finales del 2019, Será la larga noche es la undécima novela del autor bogotano quien propone esta vez una interesante novela negra que sitúa sus acontecimientos en la Colombia del posconflicto.


Título: Será larga la noche
Autor: Santiago Gamboa
Penguin Random House, 2019
224 páginas

Por: Víctor Morrón
Estudiante de Sociología





Foto: https://www.popularlibros.com/libro/sera-larga-la-noche_940338


Una historia de ahora, donde se recuerdan los vejámenes de la guerra, las soledades que quedaron y una realidad que amenaza con estallar de nuevo, es lo que nos presenta el periodista colombiano Santiago Gamboa (Bogotá,1965) con su reciente novela Será larga la noche. Con una sutil novela negra (aunque el autor preferiría llamarle “novela de periodismo criminal”) que sometida a su continuidad pone en evidencia algunos de los problemas actuales que aquejan (y que han aquejado por décadas) a la sociedad colombiana, Gamboa nos adentrara en un mundo peligroso y hostil. Zonas periféricas sumidas en el olvido estatal donde sus habitantes viven en contextos de tensión y miedo general. Corrupción dentro de la fuerza pública. Asesinato sistemático a los líderes sociales y excombatientes de la Farc. Sectas religiosas con un poder de influencia considerable que las articula como fuerzas decisorias en la política nacional, son algunas de las claves que nos insinúa el autor a lo largo de las cuatro partes que conforman su novela, la cual fácilmente podría parecer una ficción demasiado real en un país donde la cotidianidad muchas veces supera la ficción.

La novela gana tensión en su incógnita principal cuando se intenta esclarecer una serie de eventos que guardan relación con un ataque armado a una camioneta Hummer en una carretera olvidada del Cauca, y que deja varios muertos. Esta información llega por un informante anónimo a Jutsiñamuy, un fiscal en Bogotá, quien intuyendo las dimensiones del caso involucra a Julieta, una periodista de clase media quien se internará con su entrañable amiga y asistente Johanna en esta empresa por desenmarañar un rompecabezas que implica sectas cristianas, traición y muerte, y que pondrá a prueba las habilidades investigativas de sus personajes en una carrera por esclarecer la verdad de unos hechos que intentan ser encubiertos.

Con personajes como Johana, una exguerrillera de las Farc que intenta rehacer su vida en tiempos de post conflicto a pesar de las adversidades y los golpes, o Franklin, un niño huérfano de la guerra que se embarca en una búsqueda por su origen, el autor nos presenta una novela profundamente contextual que retrata lo sucedido después del acuerdo de paz firmado con la guerrilla de las Farc. Todo eso que veo aparece en mi última novela, que es la novela del encuentro triste con la realidad de hoy, dijo Gamboa en una entrevista para el periódico Publimetro.

De igual forma con el desarrollo de un personaje como Fritz, un pastor de una iglesia evangélica (pero que parece más un narcotraficante administrando su negocio), Gamboa nos adentra en una reflexión sobre el papel político jugado por estas diferentes sectas cristianas en el marco del posconflicto. Y es que con la victoria del No en el plebiscito del 2016 se hizo visible el creciente poder decisorio que vienen tomando las iglesias evangélicas, que fundamentadas muchas veces en discursos de emotividad y creencias personales, tienden a desvirtuar la objetividad de los hechos con bulos tales como “Si el Sí gana, Colombia será como Venezuela”, o “Le estamos entregando el país a los guerrilleros”, comentarios frecuentes en una etapa del proceso de paz y que el autor pone en manifiesto en diversos diálogos de la novela. Gamboa escarba sobre una herida pasada para poner el foco de atención nuevamente sobre el papel de la religión en la política nacional, y nos hace plantear una pregunta fundamental como proyecto de país: ¿hasta qué punto las libertades de las que gozan estas sectas evangélicas pueden poner en riesgo una democracia que ya de por sí se presenta débil y que aún se encuentra lacerada por varias décadas de recalcitrante teocracia?

Con una prosa que mantiene la tensión a flor de piel. Con unos personajes a veces desterrados, derrotados y huérfanos que luchan por escapar a su soledad agobiante en una realidad violenta. Con una trama sumamente rica en imágenes de lo rural y la urbe, y con un lenguaje que fiel a Gamboa no explica, si no que dice lo que tiene que decir cuando lo tiene que decir, Será larga la noche se constituye (y muy seguramente se consolidará con el paso del tiempo) como una novela de interés general si se quiere conocer la situación de la Colombia del posconflicto; país que contrario a la consolidación de una paz estable y duradera, ha visto agudizar la violencia como si fuera la más larga de las noches. Si acaso hay una frase que recoja una conclusión para la novela, esa es: “Por ser este un país de huérfanos es que tanta gente cae de rodillas en los altares, en las sacristías y en los templos. Todos anhelando un padre.” (pág. 216). Un padre que quizás la guerra les quitó.




Santiago Gamboa (1965), escritor colombiano.
Foto: http://wmagazin.com/santiago-gamboa-como-rimbaud-colombia-tiende-a-la-autodestruccion/

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