Música – Festival Viva el Planeta Rezo por vos, con el Rock

Festival Viva el Planeta
Rezo por vos, con el Rock

Por: El Zudaca
Nómada urbano




Foto: https://canaltrece.com.co/noticias/festival-viva-el-planeta-2019-bogota-paipa-cali-medellin/


Advertencia// Rafael Chaparro Madiedo en el mikrophone


“Unas personas rezan en las iglesias. Yo rezo en los parques cuando las aves son más transparentes y el aire me trae el sabor de tu nombre. Yo rezo para que los de abajo no sigan abajo, rezo por el whisky Jack Daniel’s, rezo para que Jim Morrison enterrado en la sexta división del cementerio Pére Lachaise de París resucite algún día rodeado de las chicas más hermosas del universo mientras el cielo se llena de botellas rotas de whisky y de heroína, rezo para que las tetas y las nalgas de las mujeres cada día se les pongan más bellas, rezo por el brillo del sol estallando en el pelo de las rubias, rezo por los labios de las negras, rezo por el vientre de las árabes, rezo por el rock …


I


Estamos en el año 2019. A Cali se le conoce como la sucursal del cielo. Una ciudad eternamente femenina, tremendamente alegre en sus calles bajo el aura protector del power dance que Changó impregna a sus habitantes. Una ciudad bien tostada por la sobredosis permanente de plantas de poder y derivados químicos del inframundo, en un coctel febril que se bebe en medio de la exuberancia natural de sus 7 ríos. Una urbe tropical, tal vez un poco melancólica, cuando está llena de lluvia, como hoy sábado de rocknroll y revolución.

Esta ciudad, curiosamente es anárquica en sus costumbres, pero no en sus ideas. Aquí la vida cotidiana folla con un caos total: el tráfico se ha vuelto angustiante, cualquier vuelta a una oficina pública es una tortura. A nivel intelectual seguimos siendo una ciudad atrasada, profundamente conservadora, adulto céntrica, y excluyente. Un ecosistema donde el racismo sigue dando látigo desde sus élites azucaradas. La patria urbana de Piper Pimienta donde un barrio icónico y centenario como el Obrero, no tiene una biblioteca pública.

Como mutante urbano debo ser honesto conmigo mismo, muchas veces deseamos destruir el pasado y crear algo nuevo, y nos ilusionan las vanguardias artísticas con sus múltiples expresiones subjetivas del mundo, o como los colectivos ácratas vociferan con furia, por las calles globales de un primero de mayo, un mantra anarko punk: “Hay que destruir/ para volver a construir ”, pero como escribió Henry Miller con lucidez: “Los seres humanos constituyen una fauna y flora extrañas, de lejos parecen insignificantes; de cerca parecen feos y maliciosos. Más que nada necesitan estar rodeados de suficiente espacio: de espacio más que de tiempo”.


II


La gente camina hacia el teatro al aire libre los Cristales en silencio, con la banda sonora de infinitas gotas lluviosas de mayo rebelde a sus espaldas, se desplaza a una ceremonia del deseo, la celebración de la primera edición en Cali del festival ambiental “Viva el Planeta”, una gestión cultural de la banda Doctor Krapula, un parche de ska punk andino con dos décadas de resistencia, activismo cultural y trabajo social con los pueblos indígenas en Lokombia. El Cartel incluye bandas legendarias locales como Kronos, y emergentes como Ra la Culebra, Alto Volumen y Los Perros de la Reserva de Medallo entre otras.

A los Krápula parece que les está gustando el Trópico Buziraco, debe ser porque Cali es tal vez la única ciudad del mundo donde se pueden dar besos bajo los árboles y quedar borracho para siempre, por el erotismo de sus mujeres y hombres, como ocurrió hace 10 meses cuando tocaron en la celebración de los 10 años del FIURA, y hace un mes en las canchas del CDU en el marco del II Festival Universitario de las Artes, la Ciencia y la Cultura.

La Calicalentura, es un pedazo del mundo que siempre olerá a perfume de mujer mientras llueve cerveza desde el cielo, como hoy desde las 3 p.m. mientras surfeo, con el mini ontrip Maelkum Gabriel, el embrujo de María juana (la dulce dama de los cabellos ardientes) y me parcho con él, en la parte de arriba de las graderías del teatro, a deleitarme con el rock de mi pueblo porque: “Rock and roll is not pollution. Rock and roll will never die. Will never”.

Una bandera de Palestina se agita poderosamente, mientras un punky a mi lado vocifera que hay que mandarle un misil de mierda a Donald Trump, abajo el enjambre rocker goza con los mensajes ecologistas, ambientalistas y animalistas, y a mi lado se multiplican las latas y botellas de cerveza que tira la gente en un teatro sin muchas canecas para la basura, y recuerdo a Chaparrock: “En el principio era la pestilencia. Entonces Dios dijo: “Hágase la ciudad”, y la basura se hizo“.


III


Definitivamente sin rock, el universo no sería lo mismo, gracias a sus acordes con sabor a cerveza supe que todxs estábamos gozando el concierto de algún modo en la misma nube de ganja química, rezándole a Bob Marley para que nos perdone porque no sabemos lo que hacemos, mientras celebramos la ciudadanía planetaria , pogueamos “El pibe de mi barrio“, y el bolillo y gas de los arlequines del payaso del tío Sam, siguen vigentes en el inconsciente colectivo de una ciudad, que le apuesta a experimentar la fuerza del amor a la naturaleza en un entorno digital y marchas de la comida esperanzadoras. Time will tell.




Doctor Krápula, invitados al Festival Viva el Planeta Cali 2019.
Foto: http://www.elsonajero.com/noticia/llega-la-fiesta-de-inauguracion-del-festival-viva-el-planeta-2019/

Deja un comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked *