Crítica – El Cimarronaje

El Cimarronaje

La última y más versátil herramienta de resistencia de los africanos esclavizados. Homenaje a la historiadora María Cristina Navarrete.

Por: Daniel Zapata Villa
Estudiante de Doctorado en Humanidades




La historiadora María Cristina Navarrete junto a un estudiante de doctorado.


Resultaba casi imposible para los criollos que habitaban la Costa Caribe, a finales del siglo XVI, no temer a los cimarrones, ya que estos iban en aumento y se habían convertido en una significativa amenaza para los viajeros, habitantes de las ciudades, y sobre todo, para los antiguos propietarios de aquellos esclavizados que fueron despojados del seno de África y reclamaban la libertad que les había sido robada, la cual se encontraba escondida entre los arcabucos y ríos de la espesa selva caribeña.

Sin embargo, este miedo no es propio de los últimos años del siglo XVI. Cabe recordar que donde hubo esclavitud, hubo resistencia, y que ni los pueblos africanos fueron tan dóciles, ni la institución de la esclavitud fue tan romántica, idílica o paternalista, como algunos historiadores de la primera mitad del siglo XX la han querido representar.

La historiadora María Cristina Navarrete logra separarse de este grupo antes mencionado y construye la historia de San Basilio de Palenque, e indaga sobre las prácticas de resistencia de los africanos esclavizados a través de diversos artículos y libros que ha publicado a lo largo de su trayectoria académica.

Los postulados de la historiadora se encuentran sustentados en una exhaustiva investigación realizada en el Archivo General de Indias de Sevilla y en el Archivo Histórico Nacional de Madrid, ubicados en España, en el Archivo General de la Nación y en el Archivo Provincial del Cauca. Además de una crítica lectura de los historiadores (nacionales y extranjeros), que han indagado acerca de la institución de la esclavitud.

“El rescate de la importancia histórica de los cimarrones y los palenques, por su carácter de resistencia al esclavismo, permite profundizar la comprensión del esclavo en cuanto sujeto activo de la historia y agente social”. El anterior es uno de los postulados desarrollados por Navarrete en su artículo “El Palenque de Limón (Cartagena de Indias, Siglo XVII): El imaginario del poder y sus jerarquías”, publicado en Vicisitudes negro africanas en Iberoamérica, de la Universidad Nacional Autónoma de México.

Dicho palenque logró establecerse durante más de 60 años, lo cual sugiere que existió en él una organización política, económica y jerárquica que permitió un funcionamiento exitoso durante un periodo de tiempo significativo.

Es precisamente la organización y el funcionamiento de este palenque, el que es abordado por la historiadora a través de una serie de documentos hallados en el Archivo General de Indias, en los cuales Navarrete es consciente de que puede encontrar una visión tergiversada por los escribanos. Pese a ello, a través de las declaraciones de los palenqueros se encuentra en esencia la estructura que llevó al funcionamiento del mismo durante más de seis décadas.



Carátula del libro San Basilio de Palenque: Memoria y tradición, de la historiadora María Cristina Navarrete.


No obstante, también es posible encontrar otros títulos de la autora en los que se observa el fenómeno de la esclavitud en Colombia desde una óptica más amplia, como es el caso de Génesis y Desarrollo de la Esclavitud en Colombia Siglos XVI y XVII. Dicho texto realiza un rastreo por toda la institución de la esclavitud.

Aquel rastreo inicia con el tráfico de esclavos africanos (legal e ilegal), realizado por los portugueses y holandeses con destino a las Indias. La investigación llega a tal grado de minuciosidad, que Navarrete logra identificar, basándose en los apellidos que los traficantes daban a los esclavizados, un área cultural aproximada desde la que se estima que provenían los esclavizados que eran comerciados en las Indias. Un ejemplo de ello es la ubicación geográfica en el continente africano de los Lucumí, Balanta, Arará, Ángola, entre otros.

De igual forma, su investigación permite conocer el papel de los esclavizados en la Nueva Granada, demostrando que su rol fue más activo y complejo dentro de la economía colonial, evidenciando que incluso llegaron a desarrollar una economía propia por medio del trabajo al cual accedían los días domingos. Incluso se ha documentado acerca de esclavizados que poseían gran éxito mercantil y comercial.

“Uno de los derechos consuetudinarios que los esclavos disfrutaron era el poder obtener el beneficio de su trabajo y conservarlo. Se les permitía considerar como propias las cosas que les regalaban o acumular propiedad ganada con el fruto de su trabajo, puesto que algunos amos consentían a sus esclavos trabajar o comerciar por cuenta propia”. (Génesis y Desarrollo de la esclavitud en Colombia Siglos XVI y XVII).

Gracias a lo anterior se evidencia que las relaciones de los esclavizados con sus amos y su papel en la economía colonial, fue más dinámico de lo que la historia tradicional nos ha enseñado. Sin embargo, estos descubrimientos no deben ser utilizados para dotar de un carácter benevolente o paternalista al sistema esclavista, el cual estuvo lleno de atrocidades que la historiadora bien describe a lo largo de sus páginas, mismas atrocidades que obligaron a muchos a optar por el cimarronaje como estrategia de resistencia y de búsqueda de la libertad.

Para finalizar, vale la pena rescatar la labor historiográfica que la doctora María Cristina Navarrete ha realizado a largo de su carrera académica y de su producción intelectual. Gracias a dicha producción es posible observar con mayor detenimiento las particularidades que fueron generadas en el sistema esclavista de la Nueva Granada y los orígenes culturales africanos de los mismos, todo ello sustentado en una minuciosa investigación de archivo.

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