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comunicado del
consejo académico
El pasado 3 de abril fueron
detenidos cuatro estudiantes de la Universidad del
Valle. Existen pruebas de que no están involucrados
en los disturbios presentados ese día en la avenida
Pasoancho. Publicamos el último comunicado del
Consejo Académico, al momento de cierre de La
Palabra.
El Consejo Académico reunido de modo
extraordinario el martes 22 de abril quiere enviar
un mensaje a la comunidad universitaria, después de
conocer la determinación del Juez 5º. Penal de
Circuito, que confirmó la decisión de proferir
medida de aseguramiento contra los estudiantes Hover
Azcárate del Programa de Ingeniería Civil, Andrés
Palomino de Ingeniería Agrícola, Dani Andrés Lenis
de Estadística y Nilson Raules de Química.
El Consejo Académico expresa su
sentimiento de solidaridad con los estudiantes
detenidos y sus familias, y su tristeza por el
resultado de la audiencia, en la cual confiaba que
pudieran recuperar su libertad. Ratificamos que la
prioridad de toda la comunidad universitaria hoy,
es y debe seguir siendo empeñarse en la tarea lograr
esa libertad lo antes posible.
Considera el Consejo que es necesario
reforzar el equipo de defensa de los estudiantes y
fortalecer técnicamente la parte investigativa. La
Universidad trabajará institucionalmente con la
Defensoría del Pueblo, para, de este modo, poder
tener una parte activa en el proceso, y considerará
otras opciones de apoyo jurídico que den mayores
garantías y confianza a la defensa. Debe haber un
proceso de vigilancia y acompañamiento en las
siguientes etapas procesales, que incluyen una
audiencia de revocación de la medida de
aseguramiento, donde se podrán presentar nuevas
pruebas y en la cual la defensa debe presentarse
fortalecida. El Consejo acordó que tomará las
acciones necesarias para que la situación académica
de los estudiantes detenidos no se vea afectada y
puedan culminar su semestre
académico y sus estudios
universitarios, a pesar de la difícil situación en
que se encuentran. Igualmente, La Vicerrectoría de
Bienestar continuará pendiente de su situación
personal. La Administración Central mantendrá
informada a la comunidad por todos los medios de
comunicación internos sobre desarrollo del proceso.
Esta tarea urgente no puede
adelantarse adecuadamente si la Universidad se
desmoviliza por una prolongada anormalidad
académica. La solidaridad y las acciones que se
adelanten deben realizarse dentro de un proceso de
recuperación gradual de la normalidad académica,
establecido sobre la base del avance del semestre en
cada una de las unidades académicas, sin que haya
perjuicio para los estudiantes en cuanto a la
calidad académica, tiempo de terminación de clases,
y realización de exámenes y evaluaciones.
El Consejo considera necesario tomar
una decisión que permita convocar de nuevo la
Universidad a clases, de modo que pueda
desarrollarse el semestre académico. En ese sentido
el Consejo envía un mensaje muy especial a la
Asamblea Estudiantil para facilitar este proceso de
recuperación gradual de la normalidad, dentro de las
mayores garantías y compromisos para concretar en
acciones la solidaridad con los estudiantes
detenidos.
El Consejo Académico rechaza
enérgicamente las amenazas anónimas contra miembros
de la comunidad universitaria, que añaden un
elemento de perturbación a una situación de crisis.
La Administración de la Universidad ha puesto en
conocimiento de las autoridades competentes esas
amenazas para la correspondiente evaluación de
riesgo y tomará las acciones que permitan y
garanticen la protección a las personas relacionadas
en ellas.
El Consejo Académico ha invitado a
los estamentos a conformar una comisión de
acompañamiento al proceso judicial y de búsqueda de
soluciones para la recuperación de la normalidad
académica. La comisión tendrá dos representantes por
cada uno de los estamentos, profesores, estudiantes
y empleados y trabajadores, y la Administración
Universitaria. Confía en que en ese ambiente de
concertación se pueda encontrar un camino de
recuperación que concilie en mejor interés de los
estudiantes detenidos con las actividades
académicas.
Saludamos el espíritu de debate y
discusión que se da en la Universidad e invitamos a
los miembros de la comunidad a mantenerlo en un
clima de civilidad y de permanente análisis y
renovación de las formas de protesta. Es el mejor
aporte en un ambiente nacional de dificultades para
las universidades públicas donde lo que esta en
juego es la autonomía universitaria, la calidad
académica y la propia existencia de estas
instituciones. Nuestro deber es defenderlas, hacer
valer nuestros derechos, acordar las condiciones
para que puedan adelantar su actividad formativa y
su labor crítica. La Universidad Pública sin
actividad académica se dispersa y se debilita. La
Universidad abierta y funcionando se fortalece
porque en su esencia, es una institución que
construye pensamiento y es un referente social que
construye comunidad.
Santiago de Cali, 22 de abril de
2008. |