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El Cinematógrafo
univalluno presenta la función de la crisis
Por Harold Pardey Becerra*
Story Line
La Cinemateca de la Universidad del Valle, atraviesa
actualmente una aguda crisis de sostenibilidad y
viabilidad de su proyecto educativo, pedagógico y
financiero, producida por una precaria asistencia
durante los dos últimos años. Tampoco volvió a ser
elegida para exhibir importantes muestras fílmicas
como Eurocine, y por motivos de orden público se vio
obligada a cancelar la proyección de películas
independientes del Festival de Toronto y el de Cine
Suizo.
I. Fondo Negro
Voz en off ( Tono Irónico ): “En Colombia, la realidad
es más surrealista que la ficción“.
II. Ext Univalle. Luz día
Las trasnacionales no paran de saquear los recursos
de la periferia. En mayo, se vuelven a citar, los
encapuchados del trópico rebelde que representan la
voces mutantes de los desposeídos, y los uruk smad,
escuderos del autoritarismo del poder oficial,
confirmando de nuevo que en este país, lo más
democrático es la pólvora, de todos para todos. El
simulacro de batalla entre las partículas del caos
no permite que se exhiba en la cinemateca, la
textura del cine libertario del filme Saco y
Vanzzeti. El mítico cinematógrafo de origen
búlgaro de marca Calí, que deleitó a varias
generaciones en los desaparecidos teatros Alameda y
Libia, y alimentado actualmente con lámparas de
Zenón de 3.000 voltios, se queda con ganas de
disparar sobre la enorme pantalla, imágenes para
entender el significado de las luchas obreras del 1
de Mayo. Sad but true.
III.
Sinopsis
La Cinemateca que
bajo la dirección de Rodrigo
Vidal durante 11 años, ha exhibido aproximadamente
3000 películas, de las más variadas estéticas del
cine de autor, comercial, independiente y
experimental tanto hollywoodense como europeo y
latinoamericano, además de difundir los trabajos
argumentales y documentales de los estudiantes de la
Escuela de Comunicación Social, se ve en la penosa
obligación de informar a toda la cultura cinéfila
de la región, ávida de experiencias
cinematográficas, que el público se distanció
abruptamente del ritual del séptimo arte en Univalle,
a pesar de contar en este momento la sala, con
silletería nueva, mejoramiento en la acústica y una
entrada asequible para todos los estratos ($1500),
además de funciones gratuitas durante la semana, sin
embargo el promedio semanal de asistencia no
sobrepasa las 10 personas en una sala con capacidad
para 600 butacas.
Rodrigo Vidal, un quijote de la cultura audiovisual
del Caliwood admite que la cultura de
calicanibalismo enojada con la tiranía de los
precios del mercado burgués del Multiplex, fue
reclutada por la industria de la piratería, y
también hay una nueva generación seducida por las
prácticas sociales que derivan de las relaciones con
las nuevas tecnologías. Así mismo señala que
Colombia siempre ha sido uno de los países
latinoamericanos con más bajo promedio de asistencia
al cine, y se preocupa notablemente porque las
distribuidoras de películas también se están
alejando, escasean los espacios televisivos y
radiales de difusión permanente de la programación
al interior del alma máter, y hay mezquindad dentro
del mismo gremio de las salas alternas en Cali para
socializar la cartelera, sin embargo la lucha no se
abandona, (durante su gestión fueron robados dos
video proyectores y el aire acondicionado estuvo
dañado durante 4 años), y se persiste en la utopía
de seguir preñando de sentidos diversos la pantalla
y por eso ahora se adelantan ingentes esfuerzos
económicos para conseguir un procesador, que logre
sacar los 8 sonidos que genera la banda sonora de
una película para quedar a la misma altura de una
sala comercial, con sonido dolby stereo.
IV. Voz fuera de Campo
Históricamente el cine ha sido entendido como un
espectáculo colectivo y el éxito de sus producciones
ha sido determinado por el volumen de su taquilla.
Poco más de un siglo después de su invención, las
grandes salas, verdaderas catedrales del séptimo
arte, han desaparecido dando lugar a nuevos y
pequeños espacios fuertemente ligados a las
dinámicas del consumo. La tecnología de video
digital ha transformado, no sólo las dinámicas y
técnicas de producción, sino también los modos de
exhibición. El espectador cinematográfico de hoy
puede disfrutar de un nuevo espacio de goce, ya no
tan grande ni majestuoso como el gran teatro, pero
igualmente sagrado.
Revista Nexus
V. Subjetiva del director
Yo he pasado una propuesta preliminar a la
Universidad, para trasladar los equipos a la
Biblioteca Departamental, una fusión
interinstitucional, y allá pasaríamos las películas
en 35 milímetros para estudiantes de la Universidad
del Valle al mismo precio, pero tendríamos la opción
de estar cercanos al mercado del cine, y que los
problemas de orden público no nos afecten, realmente
la gente tiene derecho a protestar pero para
nosotros ha sido una estocada muy tenaz, pues
perdimos mucho público de la calle. La Biblioteca
Departamental cada día se está volviendo un centro
de cultura impresionante, es una institución que
tiene por lo menos 20 eventos culturales diarios y
es muchísima la gente que asiste, y dentro dos años
que esté completa la manzana del saber, pues se va a
volcar toda la cultura a la biblioteca. Tendríamos
allá Eurocine, los festivales que hemos perdido los
últimos años, películas de estreno, porque
podríamos ofrecer una capacidad y atención para que
nos pasen películas para una sala comercial, y aquí
en el auditorio 5 pasaríamos películas en video y
toda la programación de forma gratuita..
VI. Zoom in
La exhibición debería considerarse también desde la
perspectiva del patrimonio, en el sentido de que la
exhibición colectiva de sala oscura es una forma
cultural, histórica, que no debemos perder, aún a
pesar de que ella misma ha evolucionado. Ella hace
parte de nuestra memoria cultural, constituye una
forma de socialización que ha sido importante en
nuestro imaginario colectivo, nos ha otorgado
identidad como seres sociales, ha participado en la
formación del ser colectivo, del ser ciudadano. El
salvamento no sería solo una acción sobre un bien
inmueble o sobre una película antigua, sería también
sobre una forma cultural.
Ramiro Arbeláez.
VII. Coda
No espere un final de este artículo, de usted
querido lector y lectora depende el cierre de esta
historia, nos vemos en las butacas.
* Comunicador Social egresado de la Universidad del
Valle. |