Cine – Tolkien. Una vida de amor, hermandad y valentía

Tolkien
Una vida de amor, hermandad y valentía

El biopic del escritor, conocido como “el padre de la literatura moderna de la alta fantasía”, fue estrenado en las salas de cine colombianas en junio de 2019. Una vida de amor, hermandad y valentía que se entrelazó con los hilos de la fantasía de su gran obra literaria.


Por: Daniela Páez Avilés
Licenciada en Literatura




Foto: http://www.rosee-letters.com/2019/06/24/resena-tolkien-la-pelicula-spoilers/


Tendría unos quince años cuando vi por primera vez las películas de “El Señor de los Anillos”. Recuerdo aquel sábado en que, junto a mi prima, decidimos hacer una maratón de nueve horas para ver las tres películas. Algunos pensarían que, por tratarse de mujeres, no nos interesarían las historias sobre guerreros que luchan por liberar del mal a un reino, o de enormes dragones que custodian tesoros invaluables en las grutas de montañas, anteriormente habitadas por enanos. Pero la verdad es que esas historias, tal vez por su carácter mítico y, por tanto, arquetípico, nos agitaron tanto el pecho que, de repente, las almohadas se transformaron en espadas maniobradas por nuestras encarnaciones de Légolas y Aragorn.
Más adelante, el leer las novelas no me llevó a pensar que estas historias fantásticas de la Tierra media estarían en gran parte basadas en acontecimientos reales de la vida de su creador. El biopic “Tolkien”, dirigido por Dome Karukoski, protagonizado por Nicholas Hoult (Tolkien) y Lily Collins (Edith Bratt), se encarga de revelarnos ese vínculo a quienes ni leyendo el artículo de Wikipedia llegamos a establecer esa conexión.
La película comienza con una escena de guerra. Dos hombres uniformados se mueven rápida y sigilosamente entre las enlodadas trincheras. Uno de ellos se encuentra gravemente enfermo; cae a las aguas sucias y, mientras desfallece, su fiel compañero lo insta a levantarse y a continuar. Súbitamente el espectador ya no se encuentra frente a esta terrible escena, sino ante la de unos niños que juegan en un bosque con palos, haciendo las veces de espadas, en busca de uno de sus compañeros momentáneamente desaparecido. Lo llaman: “Tolkien”.

De este modo, el biopic fluctúa entre esos dos espacios: la etapa de los veinte años en que Tolkien fue teniente de un frente de la Primera Guerra Mundial y, otro que avanza cronológicamente desde la infancia del escritor y atraviesa sucesos trascendentales de su vida: la muerte de su madre, la fundación del T.C.B.S (“Tea Club and Barrovian Society” – “Club de Té y Sociedad Barroviana”) junto a sus tres mejores amigos del colegio, sus estudios de Filología en Oxford, y el encuentro con Edith Bratt, de quien se enamoró a los dieciséis años –a pesar de ser tres años menor que ella– y con quien contrae matrimonio tras volver de la guerra.

La película avanza y el hilo que va formando los acontecimientos de la vida del escritor se entrelaza cada vez más con el tejido fantástico de su obra. Así, el Club de Té ya no es solo una muestra de los sueños de cuatro jóvenes que desean transformar el mundo a través del arte, sino la revelación del origen de la Comunidad del anillo, aquella unión fuerte e incorruptible entre hobbits, enanos, elfos y hombres que deciden emprender la peligrosa travesía de enfrentar el poder supremo de Sauron. El idioma que Tolkien inventa en su juventud no es solo fruto de una gran imaginación, sino que se convierte en la lengua de los elfos. La historia que cuenta a Edith sobre dos árboles opuestos unidos, uno negro y uno blanco, deja de ser una metáfora de su relación y se convierte en el mito de origen de los Silmarils. La hermosa Edith, comparable en carácter al obstinado dragón que custodia un gran tesoro: un corazón puro y bondadoso, fue en quien el autor se basó para crear el personaje de Lúthien, elfa de increíble belleza que renuncia a su inmortalidad para compartir el destino de Beren, quien era un hombre . Por último, su convalecencia en el frente de la guerra se asemeja al suplicio que vive Frodo en la última etapa de su viaje y, además, la fiel compañía de aquel hombre que lo insta a seguir para salvar su vida, es la fuente de inspiración para el personaje de Sam, mejor amigo de Frodo y sin quien muy probablemente no hubiera cumplido el objetivo más importante de la Comunidad: lanzar el anillo a los fuegos del Monte del Destino, en Mordor.

El biopic del escritor, quien fue reconocido por ser un ávido lector desde la infancia, por su profundo interés en la botánica y en los idiomas, por haber recibido innumerables honores de diferentes universidades alrededor del mundo y por haber ocupado el sexto lugar entre los cincuenta mejores escritores británicos a partir de 1945 , no culmina con su muerte, como habría de esperarse, sino con el inicio de la escritura de la obra que lo consolidaría como el padre de la literatura moderna de la alta fantasía: “El Hobbit”.

Sin lugar a dudas, ese mundo ficcional creado sobre una base mitológica germana incuestionable, en gran medida influenciado por las historias que contaba su madre, seguirá emocionando a los lectores de diferentes edades y les servirá de inspiración para asumir en su diario vivir el ejemplo de amor, hermandad y valentía que caracteriza a sus personajes.




J.R.R Tolkien.
Foto: https://bibliotecaviva.cl/lewis-y-tolkien-la-comparacion-odiosa/

Deja un comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked *