Cine – Cine en las antípodas

Cine en las antípodas:
Su valor en nuestros días

Como parte de las actividades organizadas por el doctorado en Historias, sociedades y culturas afrolatinoamericanas, de la Universidad del Valle, el pasado miércoles 27 de febrero se llevó a cabo una conferencia sobre cine africano. En ella se resaltó la importancia que estas producciones tienen a la hora de repensar este continente, además de la celebración ante el encuentro con miradas distintas a la extranjera.

Por: Redacción La Palabra




Película La noir de…, dirigida por Ousmane Sembène.
Foto: http://djolo.net/retour-sur-le-film-la-noire-de/


Puentes simbólicos

La presentación del evento estuvo a cargo de Federico Olivieri, egresado de Periodismo de la Universidad de Sevilla, España, quien empezó a interesarse por las producciones hechas en el África debido a la fascinación que le suscitaba ver la cercanía geográfica entre este continente y Europa y, a la vez, la lejanía existente entre ambos en el ámbito cultural.

Nacido en Italia, Federico Olivieri se mudó a la edad de 10 años a Tarifa, municipio ubicado en la provincia de Cádiz, Andalucía, en el estrecho de Gibraltar. Desde ese lugar divisó el continente africano en el horizonte, a menos de 14 kilómetros de distancia, y nació en él lo que posteriormente marcó el rumbo de sus investigaciones en términos cinematográficos: la curiosidad ante el misterio que se escondía más allá de ese breve mar.

Olivieri trabajó durante los años 2010 y 2013 en Nairobi, Kenia, como parte de un programa de cooperación cultural, y cuyo resultado fue la realización del “Slum Film Festival”. Una vez en territorio africano, fue consciente de la triste desinformación de la que son víctimas sus ciudadanos, y del lugar equivocado desde el que son representados en el cine. Debido a esto, decidió buscar otras alternativas por cuenta propia: intentó documentarse con literaturas que exploraran otras perspectivas, esta vez más cercanas a la realidad que estaba viendo, pero con el tiempo tuvo que aceptar que había muy poco escrito al respecto. Ese fue el motivo por el cual elegiría tal línea como base para sus estudios posteriores.

A partir de ese momento, Federico Olivieri procuró establecer lo que él llama un “puente simbólico” entre la mirada de los otros en la historia europea con respecto al África, y las respuestas que desde África se hicieron en materia de cine, consideradas por el público extranjero solo a partir de los años 90, como una respuesta a la idea que se había establecido sobre este territorio en el resto del mundo, idea que se ha servido a lo largo del tiempo de imágenes exóticas alrededor de sus rituales y de una visión colonial que termina por simplificarlos.



Ousmane Sembène, considerado como “el padre del cine africano”.
Foto: https://deepfocusreview.com/definitives/la-noire-de/


En tiempos de Roma

“Yo venía con ganas de compartir una de las más importantes obras del África subsahariano”, dijo Federido Olivieri ante los presentes poco antes de hablar sobre cómo en el África el cine empezó a tomar forma propia a partir de la llegada en escena del director Ousmane Sembène.

Sembène, quien en la actualidad es considerado “el padre del cine africano”, nació en Senegal y, luego de haber sido reclutado por el ejército francés para combatir en sus filas durante la Segunda Guerra Mundial, aprovechó las circunstancias políticas de su tiempo y viajó a Rusia a estudiar el cine realista soviético. Tiempo después, volvió al África, ahora con el deseo de establecer una narrativa distinta desde el interior de su propio continente. “La noir de…”, película alrededor de la cual se centró el evento, sería el resultado de esa apuesta.

Estrenada en 1966, “La noir de…” cuenta la historia de Diuana, una joven negra que viaja desde su casa en Dakar hasta París, Francia, con el deseo de trabajar en una casa de familia, cuidando los hijos de una pareja. Con el tiempo empieza a perder el entusiasmo, al darse cuenta de que lo que significó un sueño –conocer a París, caminar por sus calles– no es más que la monotonía de un trabajo que aún no acaba de comprender, y cuyas condiciones terminan por parecerle tan adversas que opta por el suicidio como la más digna forma de escapatoria, el medio que la llevará a su libertad deseada.

Con una presencia considerable de símbolos africanos, un acompañamiento sonoro de músicas rituales y el uso recurrente de una voz en off que hace las veces del pensamiento de Diuana, Sembène supo dotar su película de elementos esenciales para lograr el cometido de expresar el desencanto que implicó la colonización para sus compatriotas africanos, además de la melancolía que muchos de ellos sintieron al recordar sus lugares de origen, y lo lejos que se encontraban. Estos elementos permiten ver en “La noir de…”, incluso después de medio siglo de distancia, el gran logro que representa para el cine africano, y la posibilidad de un acervo al que acudir en términos de producciones alternativas.

Hoy en día, después de tanta discusión alrededor del valor real de la Roma de Alfonso Cuarón –donde teóricos, cinéfilos y entusiastas han inquirido desde su calidad cinematográfica hasta sus motivaciones a nivel político–, cabría detenerse a celebrar que esta clase de eventos académicos permitan seguir constatando la existencia de narrativas que disientan de una voz oficial, y que asuman sin temor el desafío de tratar temas que son considerados tabúes para muchos sectores de la sociedad, pero que son útiles en cuanto que enfrentan a los espectadores ante cuestiones que, en la actualidad, tienen más vigencia que nunca: tal es el valor del cine.

Deja un comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked *