Cine – Alejandro Landes

Alejandro Landes

El director que atraviesa las fronteras de la narrativa con su película Monos

Por: Daniel Zapata Villa y Juan Carlos Romero
Estudiante de Doctorado en Humanidades y Director de Programa: Cine y Comunicación Digital UAO




Alejandro Landes, director de la película Monos.
Foto: https://www.eldiario.es/cultura/Alejandro-Landes-indaga-Sundance-guerra_0_862314828.html


Monos posee un fuerte contenido social. Lo más valioso de esta nueva película colombiana es el aporte que realiza el director frente a la reflexión de la condición humana desde la imagen cinematográfica. Sus escenas caóticas en movimiento, pero sincronizadas con una idea total, hacen de ella una apuesta diferente, que perdura en la mente de los espectadores después de observarla, este es, quizás, el motivo de su éxito en taquilla.

Hay una idea popular de que el cine se asemeja más al teatro y, aunque lo respeto, el teatro no es mi formato, no me veo en el teatro, y recuerdo leer un libro de Herzog donde él decía que el cine es más parecido a un partido de futbol… donde hay unos cuerpos moviéndose en el espacio en un tiempo determinado con ciertas líneas (…) Porfirio y Monos tienen ese legado, son los cuerpos los que dan la identidad a la escena.

Es innegable que en Monos los personajes son dicotómicos. Cada uno de ellos nos presenta elementos propios de la condición humana, los cuales son expuestos cuando nos encontramos en situaciones extremas. No obstante, para el director, estas condiciones no solo se manifiestan en el tipo de situaciones que experimentan los personajes, sino que hacen parte de nuestra cotidianidad.

Para mí, esa es la clave de todo, desdibujar esas líneas de todo, no solo de género, sino dentro de los personajes. Incluso, Monos atenta contra cualquier concepción binaria, ósea, no hay paraíso ni infierno, porque en realidad el paraíso se convierte en infierno, no hay bien y mal en el sentido en que la víctima se convierte en el victimario y viceversa constantemente, no hay futuro-pasado en la película concretamente, todas esas dicotomías llaman mi atención porque los matices de grises son los interesantes para explorar. Yo sé que generan cierta incomodidad, pero todos estamos en esos dos lados.

En este orden de ideas, el filme deja las puertas abiertas a los dilemas morales, ya que los personajes en medio de su situación deben tomar decisiones complejas que dividen a los espectadores: entre la necesidad de supervivencia y el respeto por los cánones morales de la civilización.

Lo anterior se encuentra relacionado con una visión dantesca en la que los personajes viven un descenso: La primera parte en el páramo y la segunda en la selva, la cual lleva consigo la degradación de los mismos.

De igual forma, vale la pena observar Monos como una producción importante para pensar el momento que vivimos en Colombia y la guerra que ha marcado a nuestra sociedad. Sin embargo, Monos es mucho más que una película de conflicto, acerca de ello, Alejandro Landes hace énfasis en lo siguiente:

Para mí es importante como colombiano mirar el ombligo, pero también mirar las estrellas, tenemos esas dos cosas, rescatar lo nuestro, pero también mirar alrededor y pensar cual es nuestro lugar en el mundo y creo que cuando llegas al corazón de lo particular siempre hay algo bastante universal. La idea no es tratar de hacer noticia… hablar del periódico de hoy o del de ayer, sino hacerse preguntas elementales de una época de la vida que toca mucho a cualquier cultura y son los altibajos de la adolescencia.

Debido a lo anterior, la producción resalta por no ser la tradicional película del secuestrado, el punto de vista en Monos es distinto en innovador, ya que logra tomar distancia en la narración y presentar una relación distinta entre captores y secuestrado. Por lo general cuando uno ve películas de “Secuestrados” el punto de vista es el del “Secuestrado”. Pero en este caso los secuestradores también están secuestrados.

Como espectadores nos preguntamos por la decisión del director al ubicar en su largometraje a los jóvenes en el centro del discurso, esto nos lleva a interrogarnos por su futuro y el de nuestra sociedad (especialmente en la escena final).

Ahí está el final de la película, ya que esta hace dos cosas: una es que plantea una serie de preguntas y esas preguntas que mejor que contestarlas con estos personajes proyectándolas a un futuro, o sea, ¿Qué va a ser de ellos? Y ¿Qué van a hacer ellos con nosotros? (…) esta es una guerra, pero en la retaguardia, la guerra es la interna y los chicos están es en esas dinámicas de grupo: estoy contigo, no estoy, estoy conmigo.

Lo antes mencionado tiene relación con el nombre de la película ya que el director decidió titularla de esta manera debido a que viene de la raíz griega de Mono: de uno, de solo, que es tal vez el gran dilema de todos nosotros, cada uno vive su soledad, pero todos estamos juntos.

No obstante, esta es una película para pensar la actualidad de nuestro país, la idea es, más que el conflicto, abordar la insurgencia, pensar los grupos que se autodenominan a sí mismos como organizaciones independientes, disidencias.

Para finalizar, es lícito agregar que este es un filme digno de ver, ya que en él nos observamos como individuos y como especie. Sus contenidos se digieren con lentitud, debido a que Alejandro Landes es un director meticuloso que piensa en cada elemento y acción que incorpora. Por ende, el resultado final es una cinta impactante, que obliga a replantearnos el cine colombiano a manos de una propuesta de cine de mundo.




Foto: https://www.elespectador.com/entretenimiento/cine/pelicula-monos-presenta-trailer-y-fecha-de-estreno-articulo-870509

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