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The Fort Apache Band : el profundo
equilibrio entre la rumba y el jazz
Hace 30 años en el popular barrio Fort Apache en el
condado en el Bronx , en Nueva York, surgió esta
agrupación que hqabría de unir en un sólo discurso
musical dos de los más influyentes universos
sonoros en el desarrollo de la música la tina en le
siglo XX: la Rumba y el Jazz, desde una perspectiva
y estética auténtica y contemporánea.
Por Roberto Carlos Luján*
La banda del Fuerte Apache apareció en pleno auge
comercial de la salsa, estremeciendo el ambiente
artístico con ese tipo de música afrolatina que
podríamos denominar como rumbatájazz, que
acogía lo folklórico – limitando con el tributo
litúrgico a las deidades afrocubanas- y lo
jazzístico. Fort Apache, al igual que el
Conjunto Libre y el Grupo Folklórico y Experimental
Nueva Yorkino, es un proyecto que sonoro que emergió
de las históricas e irrepetibles sesiones de
descarga originadas en casa de los González.
Rumbón Apache
Jerry González, es el director, trompetista y
conguero que comanda esta tribu, que ya es un
mito por derecho propio en los circuitos melómanos y
musicales del mundo entero, acompañado siempre de
Andy su hermano y bajista del grupo. Ambos
recibieron de su padre, músico en los 50's, los
rudimentos básicos del oficio, paralelamente los
discos, las vivencias en el barrio y en los clubes
complementaron el aprendizaje formal e informal.
Juntos han batallado en la díficil escena
musical de Nueva York llevando a cabo la práctica de
la más esenciales músicas afrolatinas. Los hermanos
González son músicos totales convertidos en
referencia ineludible para todo aquel aspirante al
noble ejercicio del arte por el arte. Desde la época
en que Dizzy Gillespie les bautizó como La nueva
sangre del jazz latino, han pasado ya casi 40
años, hoy arriban a la distinguida consideración de
veteranos maestrosde los tie mpos modernos.

Fort Apache con su música hizo realidad el
encuentro, nunca dado, entre John Coltrane,
Thelonius Monk y Miles Davis con el grupo Los
Muñequitos de Matanzas que resonaba en la mente de
Jerry. Haciendo de este modo que la rumba y el jazz,
parientes lejanos, con una historia ancestral en
común, se encontraran en una nueva e intensa
expresión consolidada desde el formato del quinteto
en un profundo equilibrio conceptual y sonoro entre
estos dos mundos musicales.
Del Ghetto a
la Urbe
El discurso sonoro denso y libertario de esta
formación se ajusta perfectamente a la premisa
en Nueva York se toca como se vive. Este grupo
con el paso de los años se ha convertido en una
institución para magníficos musicos solistas
creadores por convicción como Ángel papo
Vázquez, Steve Turre, Horacio El negro
Hernández, Bill O´Connell y Marlon Simon, entre
otros.
La problemáticas sociales se prolongan en las
complejas tensiones musicales que respiran en el
desarrollo de las diferentes ejecuciones, plenas de
vehemencia polirritmica y elaborado trabajo
melódico-armónico, lo cual se evidencia hasta en
los números más festivos como por ejemplo Los
pingaleros, Nutty y Bye -ya. Su repertorio
musical está integrado por las composiciones porpias
de los miembros del grupo, complementado con los
standards revisitados asiduamente como Evidence,
Eighty One y muchos más; junto alos clásicos
latinoamericanos Obsesión, Verdad Amarga y
Moliendo Café , entre otros.
Cuando alza vuelo la voz melódica de su trompeta
asume cierto carácter melancólico de acerada
sonoridad que inadvertidamente se transforma en un
airado ataque colectivo que de nuevo
encuentra a González en primer plano lanzando,esta
vez, diversos golpes estudiados y afincando tumbaos
como queriendo significar su dura existencia y
sabrosa resistencia con su juego de tambores – usa
cinco por lo general-. Todo ello lo sitúa como
calificado exponente de la secreta timba
matanzera en Nueva York.
¿! Fort Apache en Cali ¡?
¿! Fort Apache en Cali ¡?. Fue la exclamación
incrédula de muchos de los seguidores de esta banda
musical, cuando se anuncío pública y oficialmente
su presentación en el teatro Jorge Isaacs en Junio
27 de 2002. La noticia caía como un bálsamo para la
inmensa minoría de fanáticos del grupo, muchos de
ellos habían descubierto a este colectivo una
década atrás cuando visitaron Bogotá. Así que el
encuentro aplazado,por un decenio, con Cali
terminaba y se aprestaban a experimentar la rumba
más jazzy del jazz latino, gracias al concurso del
naciente festival Ajazzgo, responsable del evento.
El Jefe indio y Pirata Flamenco
Cuenta la leyenda, según el cineasta español
Fernando Trueba, que a Jerry González jamás nadie le
ha visto sin su trompeta. Si viviera Julio Cortazar
seguro se refeririá a él como un cronopio
espectral, con su figura de hombre alto, blanco ,
de frondosa barba, oculto trás unos lentes oscuros y
un sombrero caribeño, como sacada de una novela
negra. Así es él hombre que va de viaje en viaje
por el mundo a través de la ejecución de su música,
que camina por el subway Newyorkino, que se cuela en
cualquier rumbón del barrio La Perla en Sanjuan,
Puerto Rico, la tierra de sus padres, sólo por el
gusto de tocar un buen ritmo. Él se encuentra hoy
radicado en Madrid, España comunicando otras
historias y sentimientos bajo el encanto de la rumba
flamenca junto a nuevos cofrades gitanos con los
cuales rápidamente hizo buenas migas. Allí lídera
las formaciones Los piratas del Flamenco y los
Comandos de la Clave y sostie ne a la distancia la
vigencia memorable del Fort Apache, que seguirá
yendo de Nueva York a Puerto Rico, de Colombia a
Israel y recorriendo todo Europa en ese indefectible
tránsito nómada.
Su trabajo honesto y vital, ha sido en consecuencia
premiado por la vida, pues el filme musical Calle 54
le ha situado en el lugar de preeminencia que le
corresponde dentro del jazz latino mundial. El fort
Apache es sinónimo de calle, mística, fuerza ,
filosofía y estilo de vida.
*janlujazz@yahoo.com |