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Ajazzgo 2007
Musicalidades libertarias de una expresión universal

Por Roberto Carlos Luján*
El mejor hallazgo encontrado, en los últimos años,
por la ciudadanía caleña es el festival Ajazzgo.Este
genera cultura e identidad en una ciudad que no es
capital de nada, así esté asociada históricamente a
un gusto acentuado por la música salsa,
prevaleciente aún por la difusión y el alto consumo
que ésta suscita.
La pasada edición del festival ha sido hasta ahora
la más ecléctica y reveladora de su corta historia.
Formatos musicales convencionales y Sui generis,
ritmos folklóricos, músicas urbanas, composiciones
inéditas y Standards, fueron concebidos y
desarrollados desde las perspectivas jazzísticas. El
Ajazzgo recorrió la ciudad de extremo a extremo,
convocándonos a todos sin distingo de clase social,
edad , género u ocupación para iniciados en el
tema y entusiastas de gusto cultivado, es para
todos. Los jazzófilos de la ciudad esperamos 12
meses para que la semana más jazzística del año
regresara con renovadas propuestas acercándonos
físicamente a la pluralidad de sonoridades de
diferentes músicos con sus concepciones universales.
El festival Ajazzgo abrió fuego el día 7 de
Septiembre con la presentación del grupo Herencia,
actualmente uno de los mejores grupos intérpretes de
música del Pacífico Colombiano. Dirigido por el
saxofonista Gustavo Escobar, Herencia
integrado por 12 músicos presentó un desarrollo
musical que teniendo como punto de partida los
distintos ritmos de la costa pacífica integrando en
su expresión acentos y elementos, hoy de carácter
universal, como el Funk, el Rap y el Rock en
diversos pasajes sonoros. De igual manera,
posibilita el encuentro de la marimba de chonta y el
bombo, instrumentos asociados por su concepción
artesanal y timbre sonoro al mundo de la ruralía,
con la batería y la guitarra eléctrica relacionados
con las innovaciones desarrolladas en la modernidad
occidental. En esa política descentralizadora que ha
venido caracterizando al festival, se han
considerado diversos espacios públicos, por ello el
día 9 nos trasladamos para el teatro al aire Libre
los Cristales para presenciar a Bahía trío- en
realidad cuarteto-, dirigido por Hugo Candelario
González, uno de los músicos que mayor lustre y
proyección internacional ha dado a la música del
Pacífico en la última década.
De la mano de la ejecución creativa de su director
van William Angulo- voz y guitarra-, Jafet Andrade-
bombo- y Freddie Colorado, éste último con la
percusión mayor afincando Tumbaos y otorgando
sabrosura rítmica a una música enérgica y
decididamente festiva que se ha instalado en Cali en
un abierto proceso de recepción de influencias y
producción de discursos sonoros. Dicen que la
tercera es la vencida y esto se puede aplicar en el
caso del pianista Alemán Sebástian Schunke, quien
luego de haber visitado Manizales y Bucaramanga en
años anteriores, arribó a Cali para ofrecer el
toque de fondo de ese día. Su presentación incluyó 6
piezas iniciando con Mouvement, título que da
nombre a su segundo disco y el cual permitió el
lucimiento del baterista cubano Lukmil Pérez.
Despedida, incluida en su primer disco, continúo
la presentación en la que se desatacó el joven
bajista alemán Michael Haves.
El resto de números interpretados esa noche hacen
parte de su tercer registro Vida Pura, en los
cuales aparece en primer plano la voz privilegiada
de Olvido Ruíz Castellanos, cantante cubana
destacada también por su artística sensualidad en
escena. El Teatrino La Tertulia y el auditorio de La
Cámara de Comercio, albergaron al Trio del pianista
curazoleño Randall Corsen, quien interpretó algunas
composiciones propias en las que fusiona el jazz
con la música de Curacao. Corsen, en su primera
visita a Cali, evidenció junto a sus compañeros de
formación un estilo clásico – tanto por formato como
por concepción-, pero decididamente alegre dada la
naturaleza del sabor antillano de la música de su
país de origen.
En ese recorrido por la ciudad, para el día 11 el
festival se trasladó a la Universidad del Valle con
la presentación del violinista Austriaco Rudi Berger
y su grupo, con el aforo completo del auditorio 5
Berger expresó sensibilidad y buen gusto desde un
instrumento marginado en la historia del jazz. Ya en
horas de la noche, sólo unos pocos asistentes
pudieron apreciar la ejecución del trío capitalino
C.A.LE., en el auditorio Comfandi. Este colectivo
desarrolla su discurso musical desde un formato muy
particular: bajo, batería y saxofón, obviando la
presencia del piano. Más de un lustro de trabajo
evidencian el empaste sonoro expuesto por el trío.
Composiciones propias y colectivas del grupo
constituyen su repertorio, el cual está incluido en
su primer disco. La notable dialogicidad rítmica
establecida por el baterista Carlos Hernández y el
bajista Daniel Cobos, es mediada por las sutilezas
melódicas del saxofonista y clarinetista Esteban
Barrios.
El teatro Municipal recibió el día 12 al músico
estrella de esta edición, el bajista y cantante
camerunés Richard Bona y su quinteto. La
expectativa suscitada era tan significativa como la
impactante y colorida puesta en escena dispuesta.
Esperábamos ver el desarrollo solístico de un músico
consagrado al bajo eléctrico, pero reveladoramente
fuimos testigos de excepción de la calidad vocal de
un talentoso bajista.
Algunos cantos tradicionales africanos fueron
recontextualizados sobre la base de ritmos latinos y
norteamericanos, en los cuales la voz y ejecución
instrumental de Bona, con su depurada técnica –
inflexiones vocales y extensión de registro-
adquirieron primer plano. Vía Nueva York llegó al
festival el arpista bogotano Edmar Castañeda,
presentando su magnífico trío con formato Sui
Generis constituido por arpa, batería y
trombón. Pese a que la aparición del arpa en la
historia del jazz data de los años 30 , su presencia
es considerada como marginal dentro de tal expresión
al igual que en el jazz latino.
David Sillman en la batería y Marshall Gilves en el
trombón, integran el trío que interpretó un
repertorio que combinó números del propio Castañeda
así como clásicos del jazz, para ello utilizó el
joropo como base de algunas piezas. Pulsando un
instrumento de dificil afinación Castañeda atacó
las cuerdas con tal intensidad que rompió una de
ellas debiendo afinarla en plena actuación. Su
ejecución es ilustrativa, realizando un viaje al
fondo del instrumento, con el cual de hecho es
complejo improvisar jazzísticamente. Al trío se unió
la cantante Andrea Tierra para interpretar un par de
canciones. Luego de su debut en el auditorio
Parquesoft, el quinteto Velandia y la Tigra
liderado por el cantante y guitarrista Edson
Velandia, se presentó en la biblioteca Departamental
con una determinación y profesionalismo plausibles,
superando la lluvía y las dificultades de orden
técnico.
La banda demostró muchas ganas y contrario a lo que
parezca ! La cosa va en serio! Con su música.
Oración y Guabinaresa, junto a El sietemanes
y la mafia del aguacate, son una muestra
ejemplar de esta banda colombiana alentada por la
carismática y teatral puesta en escena de su
director. Los dos días finales de esta edición
estaban reservados para los pianistas cubanos Ramón
Valle y Ernán López Nussa, y sus respectivos tríos
en formato clásico. Valle, llegó desde Holanda con
su trío integrado por el potente baterista
afroamericano Owen Hart y el bajista cubano Omar
Rodríguez, quienes interpretaron piezas complejas de
la autoría del propio Valle, que tuvieron siempre
como característica la apertura de piano, lo que
evidencia en buena medida la jerarquía existente al
interior del trío. A Ramón Valle, se le escapa por
las manos la sensibilidad de los clásicos cubanos y
universales, así como la fuerza swingueante de los
exponentes canónicos del lado americano. Por su
parte López Nussa, suena como un pianista cubano
que vive en la isla. Ancló en la gran tradición del
jazz cubano y la música popular, siendo evocados
entre tumbao y tumbao Peruchín, Frank Emilio y
Emiliano Salvador entre otros. Que clase de gusto
tuvo este trío en su actuación, siendo respaldado
por el baterista cubano de mil batallas Enrique Plá
y el joven bajista Yandy Martínez. El repertorio
estuvo compuesto por Composiciones inéditas
combinadas junto a un standards cubanizados.
Esperamos que Pombo siga siendo inspirado por la
delirante lucidez de Jovita y Guerrita, eternos
promotores irrenunciables a lo imposible en este
trópico utópico.
*janlujazz@yahoo.com |