Inicial

Editorial
Premio nobel
¿ley de leyes?
Selva de cemento
El Obrero
Sobre la crónica
Agenda Cultural
Festival Erótico
A Plomo Herido
Desde la morgue
Paso del choclo
Al pie de la letra
Saga del monte
Ciudad Vaga
De Cronopios
Contraportada

     Http://cvi.univalle.edu.co

 

LA PRENSA EN COLOMBIA… ‘A PLOMO HERIDO’  

La periodista y docente Maryluz Vallejo presentó el año anterior, en el Seminario La Palabra 15 años, su último libro, ‘A Plomo Herido’; junto a Alejandro López, la autora expuso cómo este libro, representa una radiografía de la historia del periodismo en Colombia.

Por Maryluz Vallejo M*

Edición: La Palabra/  Foto: Andrea Mesa Villegas 

Alejandro López: en Colombia hemos adolecido de una investigación sistemática sobre el periodismo, pues en general han predominado los textos de carácter impresionista y  general. Y ha ocurrido en los últimos años la muy afortunada circunstancia, de que Maryluz Vallejo Mejía, se dedicó a hacer una investigación de extraordinario rigor, que suple esa carencia de información, pues recientemente acaba de aparecer el libro sobre el cual vamos a hablar un poco: ‘A Plomo Herido, Una crónica del periodismo en Colombia’. En esta obra, Vallejo estudia el periodo de 1880 a 1980, con un trabajo de archivo francamente admirable, que se convierte en una cátedra sobre como se hace una investigación seria, en donde se desentrañan las características más importantes del periodismo en Colombia, con una permanente sustentación rigurosa.  

Maryluz Vallejo: ‘A Plomo Herido’, es una investigación que ofrece una interpretación un poco atrevida. Este trabajo, introduce al lector a la historia del periodismo en Colombia, desde 1880 a 1980, historia desde la cual se pueden rastrear las pasiones políticas y la prensa doctrinaria e informativa, característica de nuestro país. Hay que tener en cuenta que el bipartidismo en Colombia ha sido muy fuerte y esto influenció el desarrollo de la prensa; ya en el caso de los periódicos liberales, eran los buenos escritores y los mejores cronistas del panorama nacional, quienes escribían en ellos, pues la ideología que más los identificaba era la liberal. Por otro lado, eran los directores de estos periódicos, quienes gastaban el tiempo en atacar a los conservadores, en hacer oposición, ya que la política era el eje de la identidad colombiana.

Un hito importante dentro de la evolución del periodismo informativo y moderno en el país, que va a transformar las formas de la escritura periodística, es la aparición de la revista Semana en el año de 1946, la cual nace como una fiel copia de la revista más importante en Estados Unidos, la revista Newsweek, caracterizada por el estilo puramente informativo, analítico, despojado de doctrinas de especulación, con una mirada a lo internacional muy importante, más cosmopolita y menos prudencial. Intelectuales muy brillantes dirigieron Semana desde su fundador, el presidente Alberto Lleras Camargo, hasta quienes le heredaron, es decir periodistas y escritores de gran importancia como Juan Lozano y Lozano y Eduardo Zalamea.

Otro momento que transforma nuevamente al periodismo en el siglo XX, en Colombia, se presenta en la época del Frente Nacional, pues al terminar ese periodo oscuro de la violencia que le dio fuertes golpes a los medios de comunicación tanto liberal como conservador, la prensa empieza también a bajar los ánimos políticos, deponiéndolos ante pactos muy civilizados de caballeros y de silencios, para no volver a hablar de esos temas incómodos de la violencia, de ese pasado reciente con masacres y ajustes de cuentas, mostrando más bien los procesos de conciliación nacional que se presentaban en el momento. Ya en los 80, el periodismo se ve atacado  por toda una serie de intereses y fuerzas oscuras, representadas en los grupos de ultraderecha y en las constantes extorsiones y presiones económicas; todos estos elementos que afectan el tipo de información que se le brindaba a la opinión pública.

‘A Plomo Herido’ es una crónica, en la que me doy el lujo de ser subjetiva y muy critica, pues simplemente voy narrando esos hechos que considero, el lector debe de saber. Hay que tener en cuenta que obviamente la crónica deja ver sus odios, sus pasiones, sus filias y sus fobias, y ‘A Plomo Herido’ es una crónica que le habla al oído al lector con cierta  ironía, en un tono muy confidencial, narrando esas anécdotas políticas objetadas en la historia.

Tenemos entonces que la primera historia del periodismo se configuraba como un apostolado, con una lectura romántica, que era de vocaciones, ejercida por intelectuales que se dedicaban en su tiempo libre a ir a las salas de redacción a escribir un poema, a la bohemia, a pensar al país, a hablar de literatura, eran escritores y a la vez políticos.

En últimas, ‘A Plomo Herido’, es un homenaje pequeño que yo le brindo a los maestros que admiro; sentimiento el cual quiero compartir sobre todo con los jóvenes, para que descubran que García Márquez es maravilloso, pero que antes de él hubo muchos periodistas de muchos kilates que siguen vigentes. Este libro es un homenaje, a esa historia en contravía, a esa historia negra del periodismo tan viciada por la política, con intereses tan mezquinos.

* Periodista y docente colombiana